lunes, 7 de mayo de 2018

"EL PADRE SEBASTIÁN BARRETO".......
Sebasitán Barreto en
1911 cuando ingresó
a la Escuela Agrícola
Jackson.-
En el mes de junio de 1991, estaba en Montevideo con mi madre (Irma Cuello) en estado delicado, dado que había sido intervenida quirúrgicamente y estaba internada en el CTI de la Mutualista Médica Uruguaya.-
Triste por los acontecimientos, cansado y nervioso porque estaba todo el día pendiente de ella (a veces dormía tres o cuatro horas por día), un mediodía pálido y somnoliento, entré a una rotisería ubicada en la calle Buenos Aires, entre Ituzaingó y Juan Carlos Gómez, bastante cerca de la Catedral de Montevideo.-
Mientras esperaba que me sirvieran, mi vista comenzó a recorrer el pequeño local y en un momento dado se enfrentó a una botella de vino tinto de un litro, que tenía dibujada en su etiqueta un Cura de sombrero negro (a la antigua usanza) y más abajo decía "PADRE SEBASTIÁN BARRETO".....
De inmediato mi mente se trasladó a la década de 1960 en mi Vergara lejano y querido y recordé vívidamente aquellos momentos en que un Cura Salesiano, de cabellos blancos y ralos, de sotana y sombrero negro, petiso, barrigón, robusto, siempre alegre, les hacía cuentos a los niños y daba recetas a los mayores, de como hacer los orejones, la salsa de tomate, los quesos o las pasas de uva, entre muchas cosas más.....
Debo afirmar y creer que me emocioné hasta las lágrimas cuando esos pensamientos, cruzaron en tropel por mi mente y recordé aquellos rostros queridos que ya no estaban físicamente.......
Pasaron muchos años desde ese junio del año 1991 y muchas cosas para bien o para mal ocurrieron en mi familia, dejándome a veces tremendos desgarros en el alma, pero siempre encontrando la mano de un amigo para pararme, enjugar las lágrimas y continuar por el sendero.....
Confieso que en el año 1991, yo no escribía aun y recién comencé a hacerlo en forma por demás precaria y tímida allá por el 2001, poco tiempo después de haber fallecido mi padre.....
Muchas veces o quizá siempre, emociones y recuerdos contenidos en el alma, lo llevan a uno a expresarse de alguna forma ante sus semejantes para intercambiar ideas, compartir buenos y malos momentos o simplemente para echar afuera, aquello que duele y oprime en el pecho.-
Todas esas circunstancias juntas, sumadas al don o a la energía que me ha otorgado Dios para expresarme a través de las letras me llevaron hace pocos días atrás a trazarme la idea y la razón, de escribir unas líneas,a favor del Padre Sebastián Barreto.-
El Padre Sebastián Barreto, muy joven dictando clases de física
en la Escuela Agrícola Jackson.-
Muchos vergarenses, se que lo conocieron.-
Pero, para aquellas generaciones que no lo conocieron ni de nombre, hoy, enciendo la luz de su recuerdo y con su sola llamita me atrevo a cruzar el túnel del tiempo para acercarme con amor y con fe a su eterna semblanza.-
Nació en Pasó de los Toros (Tacuarembó) en el año 1896 y siendo un adolescente, se vino a Montevideo e ingresó en la Escuela Agrícola Jackson, en la zona de Manga.-
El día 23 de diciembre de 1923, Monseñor Juan Francisco Aragone, Arzobispo de Montevideo, le ordenó sacerdote con apenas 26 años de edad.-
Continuó en la Escuela Agrícola Jackson con los Salesianos (orden a la cual pertenecía) y poco a poco fue motivando y acrecentando su cultura hasta volverse un autodidacta que sabía sin ambages de: matemáticas, física, historia, meteorología, biología, etnología, especialista en suelos y en lechería, además de ser uno de los primeros radio-aficionados que hubo en el País.-
Lógicamente su polifacética personalidad, lo llevó a ser muchos años profesor de la Escuela Agrícola Jackson, donde siempre residió y desde ahí se involucró con la Confederación Granjera del Uruguay, con la AFAUDU, con el Mercado Modelo (que comenzó en la Escuela Agrícola y a raíz de un proyecto presentado por ésta), con la Federación Rural del Uruguay (donde tres veces, fue Secretario de la misma) a la vez que dirigía Revistas y escribía libros sobre la etnología y otros oficios que manejaba a la perfección.-
Tuvo audición en una radio de Montevideo, durante muchos años; fue de los seguidores de Benito Nardone "Chicotazo" y viajó varias veces al Paraguay para visitar "El Solar de Artigas".-
Sus recetas de como hacer los orejones, las pasas de uvas, la salsa o la pasta de tomates, los quesos o los dulces de primera calidad, se mezclaron con las complejas proporciones químicas donde el vino que hacía el Padre Barreto, era más que lindo.....Era exquisito !!!
Hasta hoy, en la Escuela Agrícola Jackson, se usan las tablas de proporciones que él manejaba y las bodegas FARAUT, fabrican vino tinto y vino blanco, que siguen su senda y que llevan el nombre "PADRE SEBASTIÁN BARRETO"......
Imposible resumir en pocas las palabras el cariño, la empatía y la personalidad de un Cura, que entró tan de golpe en el corazón de muchos niños como yo, de aquel Vergara de la década de 1960.-
Barreto, se había hecho un implacable viajero, a pesar de sus más de 70 y pico de años y utilizaba el ferrocarril para llegar hasta Vergara y estar unos días, tomando mate amargo y escuchando el informativo en una radio SPIKA, con el polaco José Chuzinsky, que era el párroco de ese tiempo.-
Muchos niños como yo, blancos y negros, pobres y ricos, corríamos para la Iglesia ni bien sabíamos que había llegado el Padre Barreto y nos metíamos Iglesia adentro, tras los ladridos porfiados del "Perón", el perro lanudo de Chuzinsky.-
Él, nos daba un beso uno por uno y luego nos reunía y salía con todos y se sentaba en un banco de la Plaza Confraternidad, para hacernos cuentos y preguntarnos como nos iba en la Escuela......
Aquellos cuentos que hoy a tantos años, los exhumo y me doy cuenta que eran enseñanzas de vida que el propio Cura, había ido enhebrando pacientemente durante sus años de vida y de experiencia, en un mundo lleno de atajos, de metas inalcanzables, de búsquedas interiores y de "puñaladas traperas".-
Jamás lo vi enojado con nadie.-
Nunca le escuché reprender a ningún niño y siempre nos dijo que omitiéramos hablar mal de nadie, porque en el tema de "pasar cuentas", se encargaba Dios y no los mortales.....
Nos decía: "No se preocupen que todos estamos inscritos en el libro que el Señor tiene en el cielo.....Pero, ay mamita!!! (abría los ojos grandes y fruncía los labios)... Cuando le toque pasarnos las cuentas"......Y sacudía la cabeza y se reía casi que a las carcajadas.-
Un hombre alegre, bonachón, sincero, risa franca y amplia, con gestos muy particulares cuando quería exagerar algo y con la palabra "morrocotudo" en sus labios, cuando quería significar que algo era más que grande todavía.-
En realidad esos años fueron muy felices y muy disfrutables por cierto, junto al Padre Barreto, quien al terminar la misa de Chuzinsky, él, se mandaba un cuento desde el altar, con alcance para todo el público.-
El Padre Barreto en un campamento haciendo cuentos a sus alumnos.-
Visitaba a todo el mundo y se cuenta que en una oportunidad en que el Obispo de Minas Monseñor Edmundo Quaglia estaba enfermo, lo llamó para que lo confesara y Barreto, después comentó a sus amigos:- Lo confesé y después fui y le podé la parra que tiene en el patio de la Catedral....
Un 19 de junio de 1968, fue el orador principal que hubo en los actos realizados en la Plaza "Confraternidad" y luego que la Banda Militar terminara de ejecutar sus clásicas marchas y culminara el desfile, él, mate en mano sotana y zapatos negros, se fue a conversar con un empleado de Manolo Lago, que en esa época vivía en la Costa de Corrales del Parao para darle indicaciones de como tenía que hacer los quesos semi-duros, para que le rindieran más y obviamente, para que presentaran un mejor gusto al paladar......
Así era y así fue el Padre Barreto.-
En los inicios de la década de 1970, dejó de venir a Vergara y se recluyó en la Escuela Agrícola, donde transcurrió casi que toda su existencia.-
Enfermó de diabetes, perdió la visión y falleció en el año 1979, cuando había cumplido los 83 años de edad.-
A tantos años de ese tiempo que rememoro, quisiera volver a ser el niño de 8 años otra vez, para escuchar las bondadosas palabras, los sabios consejos, las parábolas del Evangelio convertidas en cuentos y la esperanza, el optimismo y la solidaridad por el prójimo, que siempre nos inculcó el Padre Sebastián Barreto.-
Que nunca nos falte su luz redentora !!
Y que su alma buena, descanse en paz !!
(Fuente: Internet- PDF del Sr. Martín Ospitaleche).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 7 de mayo del 2018.-

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