miércoles, 30 de noviembre de 2016

Plácido Rosas 
General Santos Arribio
UN PACTO ENTRE CABALLEROS

Ya lo he escrito en otros momentos, pero creo que la oportunidad no deja de ser propicia para recalcar el caso de marras una vez más, ya que a mi entender fue un hecho (entre otros más) que pautó una época de muertes, de intrigas y de revoluciones….
Pero donde todavía y aunque suene extraño, en la mente, en el corazón y en el pellejo de los humanos, aun, florecían códigos de ética moral.-
En el río Tacuarí, donde confluyen los Departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres (República Oriental del Uruguay), existe un “paso” (vale decir donde el río se vuelve vadeable en tiempo de poca lluvia), abierto “a brazo de hombre” desde muchos años atrás y que se le distingue en libros, en mapas y en la geografía lugareña, como: “Paso del Dragón”.-
Este nombre obedece al siguiente motivo.-
Del lado del Departamento de Treinta y Tres, no muy lejos de la Ruta 18 que une Treinta y Tres con Río Branco (lugar conocido como “Kiosco Tacuarí”), paraje “Rincón de Ramirez”, al dejar el camino de material y casi en “la boca” del monte, tuvo su casa y su familia a partir del año 1851 aproximadamente, un hombre que había sido militar. Los lugareños, lo conocían por “El Capitán Sagrera” o “El Capitán Dragón” y poca cosa más….
Se dice que este señor Sagrera, durante la Guerra Grande, había servido en el bando de los blancos que obedecían al General Manuel Oribe e integraba el Cuerpo de Soldados- Dragones, que mandaba el General Ignacio Oribe (hermano de Manuel y yerno de José Ramirez Pérez – quien adquirió las tierras y le dio su nombre al paraje “Rincón de Ramirez”-).-
Los soldados dragones, eran un cuerpo especial creado de tal manera que podían obrar como infantería o como caballería, respectivamente y de acuerdo a la ocasión en que se les presentara el combate.-
Sagrera, había ostentado el grado de Capitán del Cuerpo de Dragones y una vez que culminó la Guerra Grande, se estableció en el “Rincón de Ramirez”, donde el General Ignacio Oribe, tenía sus propias injerencias comerciales y había sido nombrado albacea testamentario de su suegro, el ya nombrado Ramirez Pérez.-
En 1871, cuando el irlandés Michael G. Mulhall recorrió a caballo la heredad, registró en su diario de viajes la presencia del “Mayor Sagreras” y su familia y se refirió sin dejar dudas, por qué los lugareños le llamaban “Paso del Dragón”, al vado existente en el río Tacuarí.-
En el año 1873, llegó a ese lugar como vendedor ambulante: Plácido Rosas, quien pocos años después, adquirió la pulpería de Sagrera y se casó con Luisa Juana Larrosa Marín, hija de los esposos: José Francisco Larrosa y Luisa Marín, quienes residían en la costa del Sarandí Grande en el “Rincón de Ramírez”, donde Larrosa, que provenía de “Pan de Azúcar” (Maldonado), tenía una gran estancia (según Mulhall – “11 leguas de tierra buena”), un importante comercio y además, era dueño de barcos que cargaban productos de su factoría, para el saladero de Francisco Trueba, ubicado en las inmediaciones de la otrora “Villa de San Servando”, sobre el caudaloso río Yaguarón.-
En 1875, el “Paso del Dragón”, tuvo su Oficina del Telégrafo Nacional- línea Treinta y Tres- “Villa de Artigas”, la cual fue atendida en primera instancia por el italiano Arcángel Anfossi.-
El día 16 de junio del año 1883, Plácido Rosas, adquirió las tierras que un día 12 de febrero de 1798, por provisión del Comandante de la Frontera, Capitán de Infantería Agustín de la Rosa le habían sido otorgadas en nombre de la Corona Española al montevideano Juan Garao y que luego, por descendencia directa, le tocaron a las hermanas: Ramona y María Gervasia Méndez Garao, contiguas al río por el lado de Cerro Largo.-
Se dispuso a levantar su casona de piedra y techos de tejas, donde instaló comercio, llegada de carreros y posta de diligencias, crió a sus 8 hijos, entre varones y mujeres, cuidó de su anciano padre hasta la muerte y alimentó la idea, de diseñar un pueblito sobre tierras de Cerro Largo.-
Instaló un servicio de balsa y de bote de remos, en el “Paso del Dragón”, el cual comenzó a ser servido por el Sr. Manuel Blanco (conocido por: “Manuel Balsero”).-
Plácido Rosas  (“Pueblo Arredondo” -hoy, ciudad de Río Branco- 1835-  “Paso del Dragón”, 1907) era hijo legítimo del Cruzado de la Agraciada: Juan Rosas  e hijo natural de Martina Cavero (fallecida “de parto”, un día 14 de octubre de 1851 en la “Villa de Melo”), fue estudiante de Abogacía, sin llegar a obtener el título. Capitán de Línea y Porta-Estandarte de la División blanca de Cerro Largo al mando del Coronel Ángel Muniz, cuando la “Guerra de la Triple Alianza”. Mientras que en la paz, fue un hombre culto, emprendedor, católico y buen vecino.-
Además de ser el Maestro de la Primera Escuela que hubo en el lugar y en su propia casa, fue también hacendado, Presidente de la Comisión que tenía al cuidado el “Cementerio de Garao”, Teniente Alcalde del distrito, mentor de la Banda de Música del Departamento e integrante de las primeras comisiones de la Sociedad Fomento Ganadera de Treinta y Tres.-
Tocaba la guitarra y al igual que su padre, era un gran enlazador y “pialador” a campo abierto.-
Llevó a vivir a la zona a gente con oficios y con familias. Entre algunos a: Francisco Padula  (un italiano que era zapatero); Lucas Ducatelli (otro italiano que era maestro albañil y constructor); Indalecio Freire (que era herrero y carpintero); Luis Rossi (que era carpintero); Delfín Diez (un español que era comerciante y tirado a periodista) y Modesta Suárez de Diez (que después de Plácido, fue la primera Maestra) en el floreciente caserío.-
Fue mensurado en 1910 (cuando Rosas ya había fallecido) y a partir del año 1967, en justo homenaje a ese vecino inquieto, diligente y propulsor, pasó a denominarse “Plácido Rosas”, alcanzando a la fecha, la categoría de Pueblo.-
Y acá está la segunda parte de esta historia.-
Corría el año 1897 y la revolución del General Aparicio Saravia, recorría los campos, las cuchillas y los poblados de la Patria Oriental.-
A tales efectos, el Gobierno Central, había destacado un numeroso contingente de hombres y pertrechos militares, que divididos en infantería, caballería, artillería y cazadores, se nucleaban en la Villa de Artigas (hoy, ciudad de Río Branco), al mando del General de Brigada Santos Arribio.-
Herminio Santos Arribio Rolón (Montevideo, 1841- Montevideo, 1907) había comenzado como Sargento del Batallón “Florida”. Participó de la Guerra de “La Triple Alianza” y una vez que regresó del Paraguay, fue destinado al Batallón de Cazadores Nro. 1, donde rápidamente hizo carrera y en 1876 ya con el grado de Teniente Coronel, fue nombrado Jefe del Lazareto de la Isla de Flores.-
En 1881, con el grado de Coronel, fue nombrado Jefe Político de Río Negro. Posteriormente, Inspector General de Armas y en el año 1890, fue ascendido a General de Brigada.-
En 1897, salió a la Revolución al mando del General Juan José Diaz y tras la dimisión de éste, ocupó el lugar de Comandante Interino de las Fronteras al Sur del Río Negro.-
Su contingente de hombres en la Villa de Artigas, alcanzó a los 3.000. Pero, poco después tras correr hacia el Brasil a algunos de los desertores del Coronel blanco José Núñez, que había comandado la infantería victoriosa de “Tres Árboles” y a otros de ellos, pasarlos por las armas, comenzaron a surgir desavenencias internas y varias secciones con sus respectivos Jefes, se fueron desmembrando.-
El ejército de Línea del General Arribio, quedó reducido a unos 1800 hombres, si acaso.-
Emprendió la marcha hacia Treinta y Tres, tildado como “inoperante” por otras fuerzas del gobierno colorado y al llegar a Dragón, debido a las persistentes lluvias, tuvo que acampar en los aledaños del caserío, a la espera del tiempo propicio para cruzar el río Tacuarí.-
El día 17 de junio de 1897, con el Tacuarí de barranca a barranca, comenzaron a vadear a nado con algunos caballos, mientras los hombres y los pertrechos bélicos cruzaban en la balsa.-
El día 18 de junio, mientras cruzaba el río en balsa una sección del 3ero de Cazadores, con caballos y cañones, al llegar a la mitad del mismo, los caballos se encabritaron, se fueron sobre un lado de la misma y la dieron vuelta, facilitando el hundimiento, en las aguas rugientes, profundas y oscuras. Allí murieron hombres y caballos, que se habían enredado en la balsa. Se fueron al fondo parte de los cañones del Regimiento y por ende, también la balsa, se hundió en el misterio y en la oscuridad.-
El General Santos Arribio, al enterarse del insuceso, de inmediato fue a hablar con don Plácido para indemnizar de su propio bolsillo, los daños ocasionados.-
Éste, rechazó de plano el ofrecimiento, indicando que todo había sido provocado por un hecho fortuito y que el destino y nadie más, había jugado su carta principal en el hecho de marras.-
Don Plácido, era blanco y católico…….El General Arribio, era colorado y masón….
Nunca más extrajeron la balsa de las profundidades del río Tacuarí y es por eso que tras el transcurrir de muchos años, el “Paso del Dragón” fue estrechando su caudal (en tiempo de pocas lluvias) y juntando arena….mucha arena…..Tal como se ve en los veranos de lluvias escasas y soles ardientes…..
Cuenta la leyenda que don Plácido Rosas, que tenía dos hijos: Hipólito y Cirilo, que andaban peleando por las cuchillas en el ejército blanco del General Aparicio Saravia, mirándole a los ojos del General Santos Arribio, le estrechó la mano con sinceridad y respeto, gesto que fue correspondido por el militar, sellando sobre las blancas arenas del Tacuarí, un verdadero pacto entre caballeros….

Fuentes consultadas: La Campaña Militar de 1897- editado en 1998 por el Departamento de Estudios Históricos del Ejército Nacional. Apuntes del Dr. Francisco N. Oliveres y testimonios orales, recogidos por el investigador Jorge Muniz).-
Texto: Jorge Muniz.-

Vergara, 30 de noviembre del 2016.-


Coronel Ángel Muniz Azcurra


 Manuel Blanco ("Manuel Balsero"), era el
encargado de la balsa del "Paso del Dragón" en el año 1897.-


GÉNESIS DE LAS ESCUELAS PRIMARIAS EN VERGARA.....

En el año 1903, tiempo de que el núcleo poblacional de "El Parao", se convirtió en "Pueblo" y pasó a denominarse "Vergara", oficialmente y por decreto firmado por el Presidente de la República José Batlle y Ordóñez, existían tres Escuelas en este pago vergarense: dos públicas (la 17 y la 13- que aun no se había oficializado-) y una privada (la "Varela" del Maestro y periodista Juan Paseyro y Monegal).- 

Maestras y niñas en una Escuela de comienzos del 1900
En realidad, la educación primaria comienza en el caserío de "El Parao" en el año 1894, con la Maestra Eudoxia Lecuna dándole clase a las niñas y su hermano, el Maestro Arturo Lecuna, quien dictaba clases a los varones.-
En 1901, se oficializa la Escuela Nro. 17 (esquina de las calles General Artigas y Joaquín Suárez), como "Escuela de Niñas", bajo la dirección de la Maestra Liberata Maeso de Moraes.-
Es de acotar que hasta que no se construyó el edificio de la Escuela Nro. 13, niñas y niños, era alojados por separado, en una casa de material, con techo de zinc, en la esquina de las calles General Artigas y Joaquín Suárez (hoy, domicilio de la familia Bascuas-Castillo).-
En 1904, con edificio propio construido por el italiano Lucas Ducatelli, se oficializa la Escuela Nro. 13 (calle Fortunato Jara, entre Coronel Marcelo Barreto y Joaquín Suárez), como: "Escuela de Varones", bajo la dirección del Maestro Arturo Lecuna.-
Mientras que el día sábado 7 de junio de 1919, a instancias de la lucha emprendida por el Maestro Lorenzo D´Auria, se fusionan ambas Escuelas (la 17 y la 13), sobreviviendo la primera de ellas en Vergara hasta el día de hoy, con carácter "Mixto".-
Vale decir que la Escuela Nro. 17, en el año 1919, ocupaba la casona propiedad de Luis Lineras (calle Jacinto Ruiz- entre Coronel Barreto y Joaquín Suárez)- hoy, casa de la familia Scarano-Medina.-
Posteriormente, en 1921, se traslada a su actual local (calle Jacinto Ruiz- entre Joaquín Suárez y Bernardo Berro), el cual fue construido por el italiano Roque Zito.-
En cuanto a la Escuela Nro. 50 (esquina de las calles Agustín Urtubey y Fortunato Vergara), se fundó recién el día 28 de marzo de 1927,  también con carácter "Mixto" y como: "Escuela Rural-El Charco", bajo la dirección de la Maestra Dolciria Correa de Almeida.-


Lista de las primeras 10 niñas que asistían a la Escuela Nro. 17 . Maestra: Liberata Maeso de Moraes- Año 1900.-
Prudencia Fernández- 12 años- Padres: Pedro Fernández y Ciriaca Silva.-
Matilde Arnaud- 11 años- Padres: Emilio Arnaud y Natividad Pisso.-
Etelvina Pereira- 11 años- Padres: Cipriano Pereira (brasilero) y Carlota Zuluaga.-
Rodela Fernández- 8 años- Padres: Pedro Fernández y Ciriaca Silva.-
Laudelina Araújo- 10 años- Padres: Pío Araújo y Avelina Jara.-
Isolina Vergara (López)- 5 años- Padres: José Vergara (José Fernández Vergara- brasilero-) y Paula López.-
Urbana Vergara- 4 años- Padres: idem. anteriores.....
Juanita Garate- 10 años- Padres: Juan Garate (español) y Dolores Lecuna.-
Julia Chaves- 12 años- Madre: Claudina Chaves (brasilera).-
Juana Pereira- 12 años- Tutor: Valentina Niz.-

Lista de los primeros 10 varones que asistían a la Escuela Nro. 13- Maestro: Arturo Lecuna- Año 1900.-
Pío Diez- 11 años- Padres: Delfín Diez (español) y Jacinta Fernández.-
Héctor Diez- 10 años- Padres: idem. anteriores.....
Gervasio García- 15 años- Padres: Geremías García (brasilero) y Herminia Arnaud.-
Vicente Padula- 14 años- Padres: Francisco Padula (italiano) e Inés Merlino (italiana).-
Jacinto López- 8 años- Padres: José Fernández Vergara (brasilero) y Paula López.-
Gregorio Barneche- 10 años- Padres: Isabelino Barneche (español) y Valentina López.-
Fortunato Araújo- 11 años- Padres: Juan Araújo y Avelina Jara.-
Escolástico Martínez- 8 años- Padres: Manuel Martínez (español) y Alejandrina Araújo.-
José Sosa- 10 años- Madre: Velmiria Sosa.-
Antenor García- 13 años- Padres: Geremías García (brasilero) y Herminia Arnaud.-

Primer alumno inscrito en la Escuela Nro. 50 en el año 1927.-

Braulio Silvera- 9 años- Padres: Braulio Silvera y María V. de Silvera.-

En estas pequeñas listas, aparecen un hijo y dos hijas del fundador, José Fernández Vergara.-
(Trabajo elaborado por José Luis Cuello Núñez y por Jorge Carlos Muniz Cuello).-
Vergara, 30 de noviembre del 2016.-


Esquina de las calles: General Artigas y Joaquín Suárez, de Vergara
Sitio físico donde en 1901, se oficializó la Escuela Nro. 17
bajo la dirección de la Maestra Liberata Maeso de Moraes
Escuela Nro. 13 de Varones- Maestro Arturo Lecuna
y su esposa Maestra Justa Ocampo de Lecuna- año de 1904-

Etelvina Pereira Zuluaga
de las primeras 10 alumnas
de la Escuela Nro. 17 de Vergara



Preimer alumno inscripto en la Escuela Nro. 50, de Vergara.-

Escuela Nro. 50 en su inauguración de 1927.-





             "LA PIANOLA DE SANTINA".....
Siempre escuchamos comentar en Vergara, que el día 18 de julio de 1913, el italiano don Francisco Antonio Padula Furiatti, inauguró su "Altillo" frente a la plaza "Confraternidad" del pueblo, con una llamativa velada artística.-
Uno de los tantos números en escena, fue el poema al arroyo Parao que recitó en especial para la ocasión, el Cura Miguel Lacroix Esain, quien además de poeta era músico y muy amigo de los Padula.-
Por supuesto que para un evento tan importante, actuó la orquesta de la familia en cuestión la cual estaba integrada por: Santina Padula (pianola o violín); Jacinta Viera (guitarra); Felipe Padula (flauta-dulce); Ricardo Padula (violín); Filomeno Padula (clarinete); Justino Carbajal y Casiano Bonilla (guitarras).....
Ahora claro, más allá de todos los otros instrumentos que se numeran ustedes como yo, nos preguntamos: Qué era una "pianola"???....
En realidad, era un piano mecánico- valga la redundancia- con elementos mecánicos y neumáticos combinados, con un cilindro incorporado, el cual contenía un rollo de papel perforado donde estaba escrita la música y que al hacerlo girar sobre sí mismo, emitía los sonidos hasta completar una pieza musical.-
Vale decir que "la pianola" podía ser ejecutada mecánicamente (como un piano cualquiera) por una persona que tenía su aprendizaje de música o en su defecto por un idóneo, que solo se valía del papel perforado y del "cilindro musical"......
En el caso de Santina Padula, se conoce que era Profesora de Piano y de Violín y que había estudiado en un Conservatorio Musical de la ciudad de Buenos Aires (Argentina).-
A esta altura del texto, es de orden dejar constancia que este instrumento musical fue creado a mediados del Siglo XIX por varios músicos y en especial se patentó el invento de: Edwin Scott Votey en 1897, quien residía en Detroit (Michigan-Estados Unidos).-
Posteriormente y en 1923, cuando se inaugura el "cine mudo" por parte del italiano D´Angelo, en la planta baja del "Altillo de Padula", la orquesta- con Santina en la "pianola"- animaba los intervalos correspondientes.-
Promediando el año 1929, cuando el "cine mudo" ya pertenecía a Felipe Padula, se conoce que el telegrafista Juvenal Quintana, era quien se ocupaba de la "pianola" en los intervalos, ya que al parecer Santina, se habría ausentado de Vergara.-
En este caso Quintana, no era pianista. Apenas, un idóneo que con baquía y destreza accionaba con buenos resultados, el milagroso "cilindro musical".... 

(Fuente: José Luis Cuello y Jorge Carlos Muniz, con fotos tomadas de Internet).-
Texto. Jorge Muniz.-
Vergara, 30 de noviembre del 2016.-

BIOGRAFÍA  DEL  MAESTRO  SEVERO  RAMÍREZ...
Transcribo en forma textual palabras escritas por el escritor treintaytresino don Julio C da Rosa, respecto al Maestro Severo Ramírez y que fuera editadas en el libro VIDAS ADMIRABLES- edición del Consejo Nacional de Enseñanza Primaria y Normal- en el año 1968.-
Se lo dedico a todos los Maestros y Maestras del Departamento de Treinta y Tres, dado que la Escuela Nro 1, lleva el nombre de este significativo educador de otro tiempo.-
Hay hombres que quedarían en pleno olvido si algunos pocos no lucharan por rescatar sus nombres para ubicarlos sobre la herencia, casi siempre ignorada, que sus realizaciones dejaron como ejemplo.-
Trayectorias brillantes, aunque humildes, siembran el beneficio de su obra para perderse luego en el tiempo. No queremos, por entender que no debemos hacerlo, sumar a esa larga lista de ingratitudes el nombre de Severo Ramírez.-
Severo Ramírez fue un maestro de nuestra Escuela Pública; nace en la zona de Sierras del Carmen, Departamento de Treinta y Tres, el 21 de febrero de 1887. El ambiente donde vive su familia es sumamente pobre; queda huérfano en plena infancia y en compañía de sus nueve hermanos es auxiliado por un tío. Niño aun, debió trabajar de peón de comercio, conociendo ya entonces, desde abajo y en carne propia, el duro trance y las privaciones de la vida rural para el pobre de veras. A los dieciséis años apenas sabía leer y escribir, pero buscó perfeccionarse en lo uno y lo otro, lográndolo a fuerza de voluntariosa dedicación, copiando en caracteres de imprenta cuanto material impreso llegaba a sus manos, debiendo después aprender definitivamente la letra cursiva. Terminada la guerra de 1904, entra como escribiente en Isla Patrulla y allí empieza a enseñar las primeras letras entre la pobre gente del pueblo; poco tiempo después se decide a estudiar Magisterio. Muchas fueron las madrugadas en que amigos o familiares lo encontraron dormido sobre un libro, a la luz del candil de sebo. Periódicamente se traslada a Treinta y Tres del Olimar, a caballo, desde allí, en diligencia a estación Nico Pérez, donde aborda el ferrocarril y se traslada a Montevideo, a rendir exámenes.-
En 1908 se recibe de maestro; su carrera no ha sido fácil ni cómoda, dependiente de sí mismo fue conquistando etapas merced a su esfuerzo, su voluntad y su cansancio. Obtenido el título, se le entrega la Dirección de la Escuela Nro 3 de Isla Patrulla. En 1912 obtiene, por concurso, la Dirección de la Escuela Nro 13 de Montevideo, y luego, distintos cursos para adultos; en ese tiempo se gradúa de Maestro de 2do Grado.-
Puede decirse que, con esa conquista, finaliza una primera etapa de su vida: la del ansia por emerger, por ser alguien, por ser útil a sus semejantes. Para mejor valorarle conviene ubicar al hombre en su tiempo, en su medio y en su condición: hasta 1912, una desolada zona rural había sido el escenario de su vida, bajo el rigor de la más dura estrechez económica. Su segunda etapa comienza y se desarrolla en Montevideo: ciudad en la cual iba a darse hasta morir. Lo acomete como una fiebre la lucha por la dignificación del maestro y del Magisterio; por el perfeccionamiento y la renovada vigencia de la doctrina vareliana; en suma, por los grandes principios de la educación nacional.-
Nada que se relacione con el maestro, la escuela, la educación, le es ajeno. Entra de frente a la lucha gremial. Recorre el país fundando sociedades, desafiando las sanciones y hasta las persecuciones de que fue objeto; llega a Presidente del Centro Nacional de Maestros y se hace cargo de la Dirección de la revista “Rodó” que dicho Centro publicaba. Es co-fundador y más tarde Presidente, de la Federación Magisterial Uruguaya.-
Escribe artículos, redacta proyectos y prepara libros que luego se adoptan como textos de clase. Dejó decenas de iniciativas y trabajos, muchos de los cuales se han convertido hoy en conquistas del Magisterio Nacional. Citemos algunos, como ejemplo: Reglamentación de traslados, fijación de las atribuciones de directores y ayudantes de escuelas, Casa del Maestro, jubilación acumulativa, integración del Consejo Nacional de Enseñanza Primaria y Normal, atribuciones de los Tribunales de Concursos, clases especiales para atrasados, reuniones pedagógicas, derecho del maestro varón a dirigir escuelas rurales, asueto inter semanal, período para inscripción escolar, sistema permanentes de concursos, equiparación de sueldos, sueldo progresivo, cursos de vacaciones, curso para retardados, especialización de cátedras, organización de las clases escolares, papel de la memoria en la enseñanza, condiciones de la enseñanza escolar, etc.-
Tener en el recuerdo el ejemplo de Severo Ramírez no es sólo una forma de homenaje, de honrar merecidamente su memoria; es una enseñanza alentadora para niños y jóvenes que deberán también luchar contra adversidades para formarse como hombres de bien; así lo entendí en oportunidad de mi actuación como Representante Nacional, presentando un Proyecto- hoy Ley Nacional- por la que se puso su nombre a la Escuela Nro 1 de Treinta y Tres, con el agregado de que, anualmente, se dedique un día a evocar su vida y su obra.-
Queda en el tiempo la vida de un hombre luchando contra sus propias limitaciones y las que otros, menos capaces que él, pusieron en su camino; no obstante, su trabajo se proyecta indefinidamente en bien del niño, del escolar modesto que recibe en la Escuela Pública la cultura básica para ser un hombre consciente de sus derechos y deberes para con la sociedad de este Uruguay que el invalorable José Pedro Varela soñara tan grande.-
Severo Ramírez murió el 14 de diciembre de 1928.-
Julio C. Da Rosa ".........
Texto: (Copia hecha por Jorge Muniz).-
Vergara, 30 de noviembre del 2016.-

Oficiales del Regimiento Cuarto de Cazadores en 1904
                                        UN PARTIDO DE FÚTBOL ANTES DE LA BATALLA.....
Entre los días 22 y 23 de junio de 1904, se libró en el Departamento de Cerro Largo, la famosa batalla de "Tupambaé"....
Y cuando digo "famosa", enfatizo la palabra, porque de acuerdo a lo que han manifestado los historiadores, siguiendo las crónicas que contaron aquellos que expusieron sus vidas, el fuego de fusiles, ametralladoras y cañones fue terrible, desde el bando colorado.-
Tampoco se hicieron esperar los del bando blanco, quienes reservando las exiguas municiones que tenían, varias veces, cargaron "a lanza" y a facón, logrando ganar posiciones, para luego retroceder sin explicación alguna.-
Cuentan que fue peor que la batalla del "Sauce", librada en la "Revolución de las Lanzas" en la Navidad de 1870 y sobre un campo arado y plantado de trigo.-
Muertos, heridos,degollados y desparecidos, los hubieron en "Tupambaé". Y fueron blancos y colorados...
Tan es así que muchos de los que lograron salir con vida de aquel infierno y que después se radicaron en Vergara, contaban en forma unánime, que el odio, el encarnizamiento y la sed de venganza con el contrincante, primaron sobre todas las cosas. Como que blancos y colorados, se habían puesto de acuerdo para "cobrarse las facturas" y dar rienda suelta a toda la barbarie que tenían reprimida.- 
Más allá de todo eso, hay un hecho que ha sido poco divulgado y sin embargo está documentado en las crónicas del día 22 de junio de 1904, en momentos que integrantes del Regimiento 4to. de Cazadores, estaban acampados en la margen del arroyo "Quebracho".-
A unos 12 kilómetros del lugar, la división colorada de Treinta y Tres, al mando del Coronel Basilisio Saravia, había trabado pelea con el enemigo y ya no era sorpresa alguna escuchar el "tartamudeo" de las ametralladoras y los potentes estruendos de que hacían gala los cañones.-
A pesar del frío imperante, había sol y el cielo estaba despejado. Luego del "rancho" del mediodía, el Alférez del 4to. de Cazadores, Francisco Long, había organizado un partido de fútbol, con una pelota de su propiedad y con otros oficiales del Regimiento, que aun no tenían muy claro el tema, dado que recién comenzaba a propagarse la práctica de este deporte.-
El mismo Alférez, se encargó de la limpieza del campo, asesoró a los compañeros y organizó la contienda.-
Poco después de iniciado el partido, llegó al galope un chasque de Basilisio pidiendo refuerzos.-
Cundió la alarma en el campamento, tuvieron que abandonar el fútbol y el Jefe de la Unidad Coronel Genaro Caballero, que estaba como ocasional espectador, mandó: "A ensillar" y pocos momentos después, todos se pusieron en marcha....
Abruptamente, había culminado el encuentro de fútbol y la pelota utilizada, ocupó nuevamente su sitio, en el bagaje de campo del militar.- 
Ese mismo día y en pleno combate una bala disparada desde las avanzadas blancas, le segó la vida al Alférez Francisco Long.-
Poco rato después, para no ser menos y en el fragor de otra carga más, el Coronel Genaro Caballero, también fue herido de muerte y expiró sobre el mismo campo de batalla.....

(Fuente consultada: "Historia del Regimiento Cuarto de Cazadores"- Internet-).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 30 de noviembre del 2016.-
José Mariano Muñoz Ojeda
General Agustín Muñoz y Palacios
LA “VILLA DE MELO” Y EL GENERAL AGUSTÍN MUÑOZ…..
Para el año 1797, el núcleo poblacional de la “Villa de Melo” que había sido fundado el día 27 de junio de 1795, daba sus primeros pasos en la historia de la comarca.-
Estaba situado encima de una loma de bastante altura, contaba con unos 100 habitantes, entre hombres, mujeres y niños y comodidad suficiente para extenderse hacia el Norte, hacia el Sur y hacia el Este, en una longitud estimada de “hasta 45 cuadras de terreno” (según escribía Agustín de la Rosa al Virrey Pedro Melo de Portugal)….
El Capitán de la Infantería Española, convertido por jerarquía en Comandante de la Frontera y Guardia de Cerro Largo, había destinado 3 leguas de campo para el ejido de la Villa y había repartido las chacras en dirección al arroyo Conventos, porque veía que en la calidad de esas tierras, estaba el futuro inmediato para los sembradíos.-
Había unas 35 casas en pie, con la obligación pertinente de que todo poblador tenía que cercar su terreno. Las calles habían sido delineadas a cordel “mirando sus salidas a los cuatro vientos generales”. Estaba instituida la Plaza y frente a ella un sitio de 25 varas de frente por 50 de fondo para construir la Iglesia y la respectiva casa para el cura.-
Preocupado de guardar la frontera, de reprimir severamente el contrabando, de ahuyentar vagos y malhechores que se desplazaban por la región y conceder tierras realengas o baldías a los nuevos pobladores, allí estaba el Capitán Agustín de la Rosa y Sarde de la Forest, con el grado militar otorgado en Buenos Aires el día 8 de setiembre de 1879.-.-
Había llegado a la Villa en agosto de 1794, con 36 años de edad, procedente de la Fortaleza de Santa Teresa, relevando al Segundo Comandante de los Resguardos Fronterizos el portugués Cipriano de Melo y Meneses y acompañado por su esposa Mercedes de Sarratea y Altolaguirre, con la cual se había casado en Buenos Aires, un 4 de noviembre de 1794.-
Para el mes de marzo de 1796, aquel crisol de pobladores donde había paraguayos, indios cristianizados, mestizos, vascos, andaluces, gallegos, pobladores que habían llegado desde Las Piedras o de San Carlos, esclavos y hasta portugueses provenientes de varios lugares del Brasil, vieron llegar con regocijo al cirujano sangrador francés Santiago Carsín o Carzín, nacido en Burdeos, quien se ubicó con casa y atención al público en un solar esquina, frente a la Plaza.-
En
agosto de 1797, los pobladores recibieron el auxilio espiritual tan esperado.-
Lo trajo el capellán Benito Du Cos de Lahitte, ante petición escrita del Comandante de Larrosa de fecha 29 de abril de 1796 y nombramiento efectuado por el Virrey Melo, como:”capellán de la nueva Población y Guardia de Tropa del Cerro Largo”. Comenzó a brindar los servicios religiosos en el rancho de “palo a pique” y techo de paja, del paraguayo Francisco Fernández, de quien el sacerdote se refería como que: “el propietario lo prestaba de limosna”….
La Guardia de Melo, estaba compuesta por 93 hombres, entre oficiales, tropa y peones de armas y en su jurisdicción que ya contaba con estancias en: Arroyo de Fraile Muerto; Arroyo del Zapallar; Cañada de Aceguá; Arroyo de las Tarariras; y Arroyo del Cordobés, habían: 150 bueyes, 299 novillos, 6399 vacas, 1265 caballos, 112 yeguas y 59 potros.-
Así se presentaba la “Villa de Melo” y su entorno, el día 15 de marzo de 1797, cuando ayudado por las manos piadosas de la partera doña Petrona Sandoval, dio su primer llanto: Agustín Reymundo Muñoz y Palacios; bajo el reinado de Carlos IV y siendo Virrey del Río de la Plata, Don Pedro Melo de Portugal y Villena.-
Hijo de José Mariano Muñoz Ojeda, nacido en Corrientes (Argentina) en el año1758 y de la argentina María Atanasia de la Cruz Palacios Pereira (nacida en 1770 en la Banda Oriental- “Gobernación de Buenos Aires”, donde hoy, las tierras pertenecen al Departamento de Durazno) tuvo como hermanos y hermanas a: Dionisia; Juana Nepomucena; Basilio Antonio Modesto (que también llegó al grado de General); Manuela; Luisa Francisca; Manuel Marco; Juan Benaventura y Pedro Francisco Salustiano.-
Por el lado paterno, fue nieto del Coronel español Fernando de Muñoz, llegado al Virreinato del Perú en el Siglo XVIII, bajo el reinado de Carlos IV, que cumplió funciones específicas en Corrientes (Argentina) y que después del año 1786, habiendo sido designado Intendente militar de Chile, cuando se disponía a partir con su esposa Catalina Ojeda y sus hijos para el destino encomendado, le sorprendió la muerte, antes de llegar a los 60 años de edad.-
En virtud de ello, la familia se radicó, primero en Buenos Aires, luego en “San Isidro de las Piedras” y en 1795, José Mariano, llega a la “Villa de Melo”, donde sienta plaza como Alférez, de los Dragones que mandaba de la Rosa y se casa con María Atanasia.-
Recibió en su provecho: una casa en la Villa; una “suerte de chacra” sobre el arroyo Chuy y una “suerte de estancia” sobre el río Yaguarón….
El relumbrón libertario de 1811, lo encontró adherido a sus montoneras gauchas y perseguido, huyó para “San Isidro de las Piedras”, donde se plegó a una columna artiguista y combatió en la batalla de “Las Piedras” bajo el mando de los Capitanes Juan León y Ramón Márquez.-
Tiempo después, retornó a la “Villa de Melo”, donde falleció en el año 1853.-
En cuanto a nuestro biografiado, pocos datos se tienen. Aunque es de suponer que se inició como soldado en los años siguientes a la revolución de 1811 y que como su hermano Basilio (con el cual sirvieron juntos), estuvo entre las fuerzas del General Rivera en 1817.-
En 1820, ambos hermanos sirven con el Coronel Caballero en Cerro Largo y luego se unen al ejército del General Ignacio Oribe.-
En 1825, toma parte de la “Batalla del Sarandí”.-
En 1827, junto a su hermano Basilio como Oficiales de los Dragones Libertadores, combaten en el campo de Ituzaingó y siguen combatiendo en “Carpintería” (donde adhieren para siempre a la divisa blanca); “Yucutujá”; “Yí” y “Palmar” con suerte diversa para el General Oribe y sus comandados.-
En 1839, Agustín, combate en la “Batalla de Cagancha”, con el grado de Teniente Coronel y al mando del argentino General Pascual Echague.-
Participa de la Guerra Grande, siempre del lado de Oribe y bajo las órdenes del Coronel Dionisio Coronel, estando presente en los dos sitios de la defensa de la “Villa de Melo”; en “India Muerta” y en el “Paso de las Piedras”, el día 6 de abril de 1845, cuando lo corretearon sin darle alcance al General Rivera y a sus pocos seguidores, que cruzando presurosos el río Yaguarón, huyeron para el Brasil quedando bajo resguardo del General Bento Gonçalves da Silva.- 
En 1858, figura como Comandante del Escuadrón “Cerro Largo”, a órdenes de Dionisio Coronel, y en compañía de Basilio, se encuentran en la “Hecatombe de Quinteros”, donde Coronel le salvó la vida al Mayor Santiago Hubó y Agustín, hizo lo propio, con el Mayor Almada, pertenecientes a los sublevados del General César Víctor Díaz.- 
En 1859 con el grado de Coronel, fue nombrado Jefe Político y de Policía de Cerro Largo, pero al entrar en discrepancias con su amigo y superior Dionisio Coronel, fue separado del cargo en 1859.-
En 1870, por adherirse y combatir entre las fuerzas blancas del General Timoteo Aparicio es dado de baja y borrado jerárquicamente del Ejército.-
En 1874, se le incluye en la Lista de “Servidores de la Independencia” y le es restituido el grado de Coronel.-
En 1886, el Presidente de la República Capitán General Máximo Santos, valiéndose de las influencias de su primo el Coronel Higinio Vázquez (blanco y Jefe Político y de Policía de Cerro Largo), logra que Agustín Muñoz y Justino Muniz, no se incorporen al movimiento revolucionario que desembocará en el Quebracho, con la promesa de conservarles sus grados militares y beneficios correspondientes.-
Pocos años después es promovido al grado de General.-
El 3 de junio de 1893, el Dr. Jaime Estrázulas, asume como Presidente del Directorio del Partido Nacional y el General Agustín Muñoz, conjuntamente con el Coronel Rafael Zipitría, son nombrados Presidentes Honorarios del Directorio.-
Es de acotar que el General Agustín Muñoz, se casó dos veces. La primera con la Sra. Josefa Gómez Duera, con quien procreó 13 hijos entre varones y mujeres y posteriormente, casó con Eulalia Tomasa Mena Villalba, con quien procreó 3 hijas.-
Su fallecimiento se produjo en Melo el día 2 de mayo de 1897, cuando ya había pasado la barrera de los 100 años …..
Y en este último caso, se puede decir con total certeza, que su edad, corría pareja con la de su pago natal.-
(Fuentes consultadas: “Historia de los Pueblos Orientales”- Tomo II del historiador Aníbal Barrios Pintos; Apuntes del Dr. Francisco N. Oliveres; Agenda Blanca; “La Revolución de 1857 y la Hecatombe de Quinteros, vista por un testigo presencial”; Genealogía tomada de Internet e “Historia de la Jefatura de Policía de Cerro Largo”).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 30 de noviembre del 2016.-


martes, 29 de noviembre de 2016

GABRIEL GUERRA GOMEZ


                                        “Luz Negra”

La anécdota, surgió una noche de frío entre los fogones gubernistas de 1904.-
Cuentan que con el fin de visitar al Coronel Basilisio Saravia, Jefe de la División Treinta y Tres, llegó hasta el campamento el General Pablo Galarza -caudillo de Soriano- Jefe de la Vanguardia del Ejército del Sur y de quien aseguran que por sus venas de corajudo y estratega militar, transitaba sangre de ascendientes charrúas.-
Desmontó Galarza con sus ayudantes y luego de conversar un rato con su “compadre” Basilisio, se arrimaron para uno de los fogones, donde varios soldados escuchaban a un paisano barbudo y huraño, que tocaba la guitarra y entonaba unas décimas.-
Se paró la música y prestaron atención, cuando vieron que los dos Jefes se aproximaban. Les proporcionaron asientos para ambos y Basilisio entonces le manifestó al gaucho cantor de sombrero negro y divisa roja: - Ché “Guerrita” cantale un “compuesto” para el General….
El aludido, nuevamente pulsó la guitarra y cantó con perfecta entonación unas décimas de su propia autoría. Al culminarlas, Galarza, aplaudió con fuerza y pidió al cantor que evocara otra más de sus creaciones literarias….
Ahí surgieron unas décimas emparentadas con la guerra que se estaba viviendo, pintadas diestramente en forma amena y sencilla, desde el seno mismo de la situación.-
Al terminar, el General Galarza aplaudió emocionado aquel “compuesto” y abriendo su “tirador”, extrajo del bolsillo dos libras esterlinas….
Las puso en el cuenco de su mano derecha, extendió su brazo y se las entregó al gaucho de sombrero negro y divisa roja. Éste, agradeció solemnemente. Se descubrió ante su General, pidió permiso para ausentarse y al serle concedido, se dirigió a paso lento hasta donde estaban “Los Quitanderos” de la División.-
Entre el humo del fogón, el burbujeo del aceite en la sartén y el inconfundible sonido de manos estirando la masa sobre las “caronas”, pidió a uno de los comedidos:- Quiero dos libras esterlinas de tortas fritas, para la División!...
No conforme con eso, levantó la vista hacia el cielo, guardó silencio y musitó hacia sus adentros:- Es que todo lo que sea plata….me quema las manos!
Ése, era Gabriel Guerra Gómez.-
Nacido un día 7 de agosto de 1880 en la Chacra de Pomatta (aledaños de la ciudad de Treinta y Tres) y fallecido un 8 de setiembre de 1957, en el Hospital Regional de la misma ciudad.-
Hijo de Don Gabriel Guerra y de Doña Petra Gómez (ambos originarios de Castilla La Vieja- España).-
Autodidacta. De complexión delgada, bajo de estatura, pelo negro, rostro aindiado y muy introvertido. Vistió siempre ropas oscuras, usaba barba entera, poncho negro con listas rojas y tenía aquella extraña característica de andar metiéndose los flecos del poncho en la boca, como intentando disimular una creciente ansiedad.-
 En 1904, fue escribiente de la división colorada de Basilisio Saravia y ahí fue donde conoció a Héctor Correa y a José Germán Muiño, con los que luego comandaría dos Seccionales Policiales de este Departamento.-
En 1906, era pulpero en Puerto Gómez (paraje sobre el río Cebollati, próximo a la Charqueada) y en 1911, era Sub-Comisario de la Policía en la 3era. Sección de Treinta y Tres (Pueblo Rincón), bajo las órdenes del Comisario Héctor Correa y donde según sus mentas un mediodía de monte, cantos de pájaros y murmullos de agua del Tacuarí, compartió fogón, prosa y asado, con el matrero Martín Aquino, sin sospechar ante quien estaba.-
En realidad lo supo tiempo después, cuando de memoria cotejó “la marca” que lucía el caballo moro y describió la contextura física del hombre.-
En 1913, era Sub-Comisario en Vergara, bajo las órdenes de su antiguo compañero de la Revolución de 1904, José Germán Muiño Nalerio (ahora devenido en Comisario), hasta que el día 22 de junio de ese año, ante un problema suscitado en el interior de la Comisaría, en horas de la mañana, con el italiano Francisco Padula, terminaron a los tiros con el hijo de éste Luis Justiniano Padula Merlino, siendo baleados con heridas que no afectaron órganos vitales: el Guardia Civil Julio Carballo; el italiano Nicolás Scarano (quien ocasionalmente se encontraba allí) y el mismo Luis Padula, quien al verse sin balas y en el suelo, decidió “hacerse el muerto”.-
Por su parte Guerra, quien creyó cierta la estratagema de Luis Padula, huyó rápidamente del edificio, tirando en la vereda su revólver de reglamento y perdiéndose a caballo con rumbo desconocido.-
Tiempo después, reapareció como “exiliado” en la casa de Ángel Gómez (cerca del río Cebollatí- Segunda Sección de Treinta y Tres) y el día 31 de agosto de 1913, “en ausencia”, fue dado de baja de la Policía por: “Abandono del Servicio”…..
Ahí retomó el hilo de su obra poética de la cual hacía tiempo ya, que la venía persiguiendo.-
Adoptó el seudónimo de “Luz Negra” y continuó componiendo, versos, rimas y décimas costumbristas a las cuales muchas veces acompañaba con su guitarra.-
La obra de “Luz Negra”; “Gabrielito”, “Guerrita” o “El Gallego Guerra”, como le llamaron algunos de sus compañeros de la Revolución, no conocieron libros editados. Muchas veces fueron escritas con lápiz y sobre papeles de estraza en los boliches de campaña, pero a cambio de ello, maduraron y cuajaron en la mente de los paisanos de esa época y fue así que muchas de ellas, se presentaron ante nuestra generación como solicitando que ese tiempo de luchas épicas y de controversiales epopeyas gauchas, no fuera olvidado.-
Profundo conocedor de hombres, de paisajes y de destinos, fue amigo de Ruben Lena, de Atahualpa Yupanqui, del guitarrista Telémaco Morales (a quien dedicó las décimas “Primavera” en el año 1935), de Valentín R. Macedo y del “Laucha” Prieto, entre muchos más.-
Sus últimos años, los vivió en la casa de su sobrino Gregorio Guerra “Goyito”, ubicada en el entronque de la Ruta 17 con la calle 4 de junio, en el barrio “Benteveo” de la ciudad de Treinta y Tres.-

(Fuentes: Rubens Bengoechea Arévalo; Escribano José Luis Cuello Núñez y archivo particular del autor).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 29 de noviembre del 2016.-


Basilisio Saravia junto a integrantes de su división colorada en 1904


Petronila  Téliz
LAS LAVANDERAS VERGARENSES…..

El día 6 de octubre de 1910, el Concejo Municipal de Vergara “regulaba” el lugar físico donde debían establecer sus tareas las lavanderas: “Prohíbese el lavadero  en la zanja punto céntrico de este Pueblo, conocida como “El Charco”, designando como lavadero público, 50 metros para abajo del Parado, hasta la calle Graciana Gomes”…..
Y en el año 1920, el Organismo Municipal decretaba: “Se prohibe terminantemente dar agua y bañar animales o personas del lado de arriba del Paso Real del arroyo Parado por ser el lugar de donde los aguadores proveen al público”….
Jabón, tabla, “palmeta”, mate dulce (con azúcar si había) a veces hasta con miel o “caramelos suizos” para lograr endulzarlos, alguna que otra galleta dura y brazos suficientes para aguantar el trajín que implicaba la tarea….
Fueron mujeres humildes y buenas. Jóvenes o de mediana edad, que buscaban el sustento diario lavando ropas ajenas, en la margen derecha del arroyo Parao, muchas veces acompañadas de sus hijos o de sus hijas menores.-
Ellas, fueron las lavanderas de mi pago viejo…..
Que comenzaban las tareas con los primeros bostezos del sol, mientras los pájaros ensayaban alegres sinfonías entre los huecos verdi-negros de la fronda.-
Que retornaban a sus ranchos, con la demanda cumplida, cuando el crepúsculo vespertino extendía su brasa de fuego en el perfil azulado del horizonte.-
Y que con el paso de los años, lavaron indistintamente a un costado del “Paso Real”; en la “Picada” al final de la calle Melitón Muñoz (muy cerca de lo de Rosalino Almeida) o a un costado del “Puente Viejo” en el antiguo trazado de la ruta 18.-
Se merecían este recuerdo y aquí están sus nombres…..(Perdón, si omito a alguna de ellas)…..
Clotilde Estévez; Agustina Duche; Corina Cardozo; Cipriana Rodriguez; Eustaquia Fernández de Larronda; Simona Terán; Ignacia Estévez de Fleitas; Herminda Silva de Techera; Isabel Brun; María Duplatt de Muniz; Petronila Téliz de Fleitas; Clotilde Guillermo de Ramos; Sandalia Toledo de Caraballo; María Edelma Silva de Rodriguez; Roquina Sosa; Blanca Larrosa; Modesta Olivera; Blanca Rivero de Santos; Odila Roldán de Lima; Leonor Fleitas Téliz, Gladys Cherre de Cuello; Antonia Ríos; María Aparicio de Iguiní “La Rica”; Ramona Techera de Bonilla y Blanca Sequeira de Rivero “La Nena”……..

(Fuentes: Carlos García Rosas “Macaco” y Luis Larronda Fernández)
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 29 de noviembre del 2016.-

"Picada de las Lavanderas"- Arroyo Parao- Comienzo de la calle Melitón Muñoz de la ciudad de Vergara-




                            “EL NEGRO VIOLÍN”......

 Alguna vez me contó Artigas Rosas, que en otro tiempo tocaba la guitarra e integraba orquestas en Vergara, que una noche de la década de 1950, habían ido a tocar a un baile que se llevaba a cabo en uno de los galpones de la Estación de AFE de "Bañado de Oro" (Segunda Sección del Departamento de Treinta y Tres).-
Al otro día, luego de terminada la fiesta, se quedaron tocando hasta que llegara el tren en un boliche pobre de la zona.-
Entre los parroquianos que observaban embelesados a los músicos, estaba un hombre "bastante pasado en los alcoholes" y repentinamente, como tocado por algo extra corpóreo, enderezó hacia el moreno que tocaba el violín y tras equilibrar el cuerpo en un ligero vaivén, le fue soltando a los tirones: - Don.....quiero que toque... quiero que toque "El Amanecer"....pero le viá pedir una cosa...una cosa sola, le viá pedir...que mi haga cantar los pájaros ...y que ...y que....y que también...mi haga balar la vaca.....Sabe don?.....Que mi haga balar la vaca....Tá don....Y se retiró a “los escarceos” a ocupar su lugar.-
El moreno que pulsaba el violín, se acomodó lo mejor que pudo, pasó el arco sobre las cuerdas, miró a las guitarras que le acompañaban y lentamente, como solo él lo hacía, comenzó a desgranar el tango "El Amanecer"....Las guitarras, chasqueaban a su lado, mientras las manos subían y bajaban en rítmicos movimientos.-
Cuando terminó de ejecutar, el hombre se le vino por arriba, y apenas equilibrando: -Don...no mi hizo balar la vaca....Ah no ! No mi hizo balar la vaca.....No ese no es "El Amanecer"....O usté no sabe hacer balar la vaca, don ?....O yo toy “mamao”??....
El moreno "medio calentón", le respondió: - Mire hermano, yo toqué el tango que me pidió...pero le viá decir la verdá pa que se deje de joder de una vez por todas....Yo no sé hacer balar la vaca, pa que usté, sepa!!...
Entonces, el hombre dijo:- Don...no se caliente…preste el violín que yo le viá enseñar.....
El músico reticente, con pocas ganas, le entregó el instrumento y "el mamao", lo acomodó delicadamente, después con la mano derecha empuñó el arco y con la otra, fue girando lentamente una de las clavijas, mientras en forma más que sutil, le bajaba el arco encima de una cuerda....
Y la vaca...entonces "baló" !!....
Dijo el músico: - Parece hasta mentira, hasta de los mamaos, si aprende algo !!!!.. Y sacudió la cabeza, esbozando una sonrisa.-
Ese, fue Rosendo Pereira, "El Negro Violín".-
Un negro pobre y sencillo, nacido en Vergara (hermano del gaucho Prudencio Pereira) y que aprendió a tocar el violín, según contaban, en uno precario, que había construído un hermano suyo al cual llamaban “El Negro Sapo” y que era de madera con las cuerdas de alambre.- Posteriormente, recibió unas clases de música con el Maestro Jesús Santibáñez Lorenzo, que estaba radicado en Vergara....Pero en su caso, el violín tocado "de oído", lo había atrapado para siempre y ya no había vuelta que darle.-
Sus noches fueron: de bondad, de alcohol y de bohemia.-
Muchos bailes conocieron la melodía bruja del "Negro Violín".....Muchos bailes, que comenzaban en lo de doña Filomena Sequeira. Que seguían por lo de Justino Cándido ("El Patita”). Continuaban en los ranchos de “El Alegre” (en la casa de “Cafoy” Pereira, en la casa de Beltoldo Fernández o en el galpón de Basilicio Cuello). Maduraban en el Club “Armonía” de “Leoncho”, contiguo a lo de don Agustín Yza y culminaban en el Club “Demócratico” o en el Club “Centro Uruguay” de Vergara.-
Sin contar las kermeses, las pencas, los prostíbulos y los bailes de las Escuelas de campaña….
Para todos ellos, Rosendo tuvo tenía su magia fraterna, su sinceridad sin rodeos y su don musical....
Muchos músicos (algunos vergarenses y otros no), estuvieron al lado de su corazón: Toribio y Ruben Lucas (“El Querido”); Santos Oxley (“Vierita”); José Silverio Pellejero ("El Capincho"); Casiano Bonilla; Ciro Sequeira; Domingo Olive (“El Catalán”); Alquides Correa; José María Silva ("El Negro Chorro"); Evergisto Fernández ("El Muñeco"); José Muniz (mi padre); Julio Bengoa (“ El Viejo Mesquita”); Sixto Martínez (“El Chueco”); Nicolás Correa (“El Hijo”); Hilario Fabeiro; Plutarco Dantón Larrosa (“El Paco”); Rito Berrueta; "El Tito" Ibarra; Carlos y Salvador Figari; Dernebal Sosa (”El Negro Barneche”); Artigas Rosas; José Francisco Pereira das Neves ("El Pepo"); etc. etc...
En una oportunidad, en el Club Uruguay de Vergara, alcanzó a tocar algunas piezas en la orquesta de Donato Racciatti y al ser invitado por el Maestro para integrar definitivamente la agrupación musical, Rosendo, rechazó enfáticamente, aduciendo, que solo tocaba el violín "de oído", en su pueblo y para su pueblo !!...Y nadie más logró hacerlo desistir de ese propósito....
La bohemia, el alcohol y la noche, fueron carcomiendo el cuerpo del "Negro Violín" y la muerte silenció para siempre el milagro de aquel instrumento....
"Rosendo, con su risa blanca, que alegró mi pueblo" - escribió en versos, José Nicolás Sarasola-....
Rosendo, "El Negro Violín", el hombre bueno, el vecino del Barrio "La Concordia" (allá en las nacientes de "El Charco"), el que sin quererlo se forjó su propia historia musical, vive y vivirá para siempre, no solo en el recuerdo de quienes lo conocimos. Vivirá también en el perfume de las noches vergarenses y en las madrugadas llenas de horizontes, de colores y de cantos de pájaros, que nos deja a su paso el arroyo Parao….
Vivirá, en el bostezo cadencioso, lastimero y augural, de su propio violín!.....

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 29 de noviembre del 2016.-

                "EL LOCO PEDRO MUNIZ"... ...


Má so Pedro no dejó hacer el siestu tranquilu....Offfff!!...So pasa todo lo santu mediudía, tambor e tambor, tambor e tambor.....
Cuentan, que más o menos con esos términos se expresaba para todos los que quisieran oírle, don Lucas Ducatelli Lettiere.-
Y motivos tenía, el pobre italiano viejo. Porque sabido es, que todos los días después de almorzar, tirarse sobre la cama y hacer un siesta de una hora, era su devoción consuetudinaria.-
Por el otro lado, calle por medio y frente al caserón construido en 1893, por don Carlos Bonelli, vivía junto a su madre, Pedro Muniz. Quien entre muchas cosas más, tenía veleidades de músico y en este caso puntual, resaltaba como ejecutante "de la batería"....
Pedro Celestino Muniz Viera, había nacido en Vergara, un 19 de mayo de 1921.-
Descendía de los Muniz, que cercanos al Arroyo Gutiérrez (Departamento de Lavalleja), lograron conformar una estirpe que se extendió hacia las tierras de Cerro Largo y de Treinta y Tres y que en su seno de "rancia nobleza azoriana", circularon hombres de armas, hombres de letras, médicos, maestros, dibujantes y por supuesto, que también tuvieron su lugar, los músicos, los ingeniosos y los artesanos.-
Hijo de Pedro Muniz Giménez (experimentado relojero de otro tiempo, que terminó sus años en la ciudad de Yaguarón - Brasil-) y de Jacinta Escolástica Viera (que alternaba con su guitarra, en las veladas musicales del "Altillo de Padula"), Pedro Celestino, quien además tenía un hermano mayor que él; que se llamaba Raúl y que tocaba el bandoneón por música; con sus tempranas cualidades de carpintero ingenioso y de "batero" empedernido, asomó al mundo vergarense, como un personaje más.-
Ahijado de bautismo de don Doroteo Alzueta y de doña Resoleta Ferreira Cháves, Pedro Celestino, fue un niño pobre, huraño y acomplejado, un irreversible acomplejado, pero de buena aplicación en la Escuela Nro. 17.-
Desde muy jovencito, comenzó a tallar veleros de madera, a los cuales les ponía en su interior "motores" de relojes en desuso y de alguna forma los hacía navegar, en una laguna que se había formado, donde después se construyeron las viviendas de INVE en Vergara.-
Ese era su mundo. Ese era su deleite, ese era su pasatiempo y como tal se entregaba a él, con una pasión bastante llamativa.-
En la década de 1940, Raúl, que ya se distinguía como ejecutante de bandoneón junto al Profesor Jesús Santibáñez, en los bailes del Club Centro Uruguay, falleció a causa de tuberculosis pulmonar y Pedro, no pudo superar nunca más la pérdida del hermano.-
Se volvió más huraño, más abstraído y más reacio a las amistades.-
Solo la música y el ingenio natural que poseía, parecían sacarlo por breves momentos desde el interior mismo de sus largos y hondos silencios.-
Los lugareños, comenzaron a llamarlo por el mote burlesco y antojadizo de: "EL LOCO PEDRO MUNIZ".... 
Reparaba todo lo que se propusiera. Desde bicicletas, relojes, cocinas "VOLCAN PREMIER" a querosén, máquinas de coser "SINGER", hasta lo que pidieran en asuntos de carpintería, tocaba "la batería" y "las maracas", en la orquesta de Nicolás Correa y por si fuera poco, le quedó tiempo para hacer varias réplicas en madera, del "GRAF SPEE", en ajustada escala.-
Además fue muy conocida en el pueblo, su predilección por los aviones que surcaban el espacio vergarense.-
Cuentan que escuchaba el zumbido de los mismos, dejaba a un lado lo que estaba haciendo y salía presuroso al exterior de su casa. Ubicaba visualmente el aparato y luego, se quedaba absorto, como en una especie de trance, mirándolo, hasta que el mismo, era engullido por el líquido azul del horizonte.-
Construyó un arado, que al clavar la reja en el suelo, volcaba instantáneamente la semilla, desde una lata de aquellas que contenían el aceite "ÓPTIMO". Se lo fue a mostrar a don Guillermo Terra, quien para incentivar la veta creadora y no largarlo desconsolado, le dio unos pesos y se lo compró.-
Pero además, hizo un reel para pesca, con todos sus accesorios, cuando recién comenzaba a insinuarse el uso de estos instrumentos y fue a exhibirlo a la casa de comercio de Mario Bresque.-
En el año 1935, plena construcción de la vía férrea en el tramo Treinta y Tres- Río Branco, conjuntamente con su hermano Raúl, construyeron en madera, dos máquinas excavadoras, réplicas a escala, de las que diariamente observaban en el trabajo antes mencionado y que tras accionar manualmente ciertos mecanismos implantados, bajaban y subían las palas, como si fueran las originales.-
Una vez que fueron expuestas las mismas, el Ente Estatal las adquirió y nunca más se supo del destino de las mismas.-
Andariego y bohemio, flaco, alto y semi-calvo, con el genio "pronto en todo momento", montado sobre su vieja bicicleta que tenía grabadas en madera las iniciales "P.M";  "El Loco Pedro Muniz" a causa de sus propios desvarío y arrebatos, entre ellos, el solo hecho de que le producía un enorme disgusto de que le dijeran "Don Pedro", tuvo un marcado rechazo social, entre los hombres y mujeres de la zona.-
Anduvo recorriendo gran parte del país, con su "mudada a cuestas". Sembrando por todos lados, las semillas perdidas de su inteligencia, más allá de que muchos lo rechazarían definitivamente, porque los rumores y el estigma corrían sin parar y con la edad que se le venía encima, estaba quedando cada día "más loco y más idioso".-
Allá por el año 1975, el diario "EL PAÍS", publicó un pequeño artículo en una de sus páginas, donde daba a conocer que "el artesano Pedro C. Muniz", había construido en madera, la vigésima réplica del "GRAF SPEE", siendo adquirida en este caso, por el Sr. "Pepe" Loureiro, de la ciudad de Treinta y Tres.-
Con una pobre mujer que lo acompañaba, retornó a Vergara, en la década de 1990, cuando comenzaba a quedar ciego y vivía adentro de un auto convertible, pintado de azul, estacionado en la calle frente adonde fuera su casa materna y con lo más rudimentario para subsistir.-
Era el genio perdido en un mundo de fantasía, que entre la pobreza de su ser y la carencia de su visión, fue abandonado de un día para el otro, por su compañera.-
Quedó navegando a su propia merced, perdió totalmente la visión y asido por manos extrañas, fue a parar al Hospital Piñeyro del Campo, en la ciudad de Montevideo.-
Aun así, había construido unas "maracas", con dos trozos de linternas en desuso y soñaba con aquello de que en un día no muy lejano, integraría la plantilla de músicos que acompañaban a Jaime Roos......
Nunca más, se supo de él.-
Como a los muertos, una loza de olvido fría e inmóvil, lo cubrió para siempre.-
Sin embargo, merece que se le recuerde. Porque fue uno de esos tantos vergarenses, que más allá de sus arrebatos, de su genio picante, de que no le interesó dinero ni fama lisonjera, dejó la impronta popular de "un sutil inventor", que no llegó a ser ni comprendido ni aceptado por sus contemporáneos.-

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 29 de noviembre del 2016.-


De izquierda a derecha: Nicolás Correa (violín); Raúl Muniz Viera (bandonéon)
 y Profesor Jesús Santibáñez Lorenzo (piano).-
Escenario del Club Centro Uruguay- Finales de la década de 1930-