lunes, 26 de noviembre de 2018

"LAS SEIS CUERDAS DE LA GUITARRA"......
                                                                                  (6ta. y última parte)
El mundo musical me ha llevado a conocer a muchos cantores y guitarristas.
Y de todos ellos, es natural que siempre se aprende algo. La forma de comunicarse con el auditorio (ya sean 3 o 300 personas), la forma de presentarse ante ellos, el respeto para los demás y para uno mismo, adecuarse al ambiente en donde se canta o se toca la guitarra, "calibrar" que le gusta o no al gente, etc. etc.
Así como cuando estudiaba piano, lo conocí personalmente al concertista Hugo Balzo (uno de los grandes músicos de este país) y a los profesores Henry Hassa y Juan Carlos Bustelo; posteriormente he conocido y tratado a la profesora de piano y musicóloga Olga Picún, también el mundo de la guitarra en este caso, me llevó a conocer al payador Miguel Ángel Olivera Vera, en noviembre del año 1979, cuando andaba recorriendo el país a caballo, con la guitarra enfundada a "media espalda".-
Un gran amigo con el cual a lo largo de todos estos años, hemos sellado una amistad sin rendijas ni fisuras.-
Él me ha dejado décimas de su autoría, pero también una lección muy linda y muy sana que todos los artistas deberían tener en cuenta a la hora de subir o bajar de un escenario: el don, de la modestia... La modestia equilibrada (no, la que ridiculiza) la otra: la de sentir el calor de la gente y poder observar la alegría de los espíritus y el confort en el alma de los demás, cuando se está ejecutando la guitarra o simplemente, entonando una poesía.-
Todas esas observaciones, como en la vida misma, se las recomiendo a todos los músicos. Sin prisa y sin pausa, porque todo va llegando con los años, con el ensayo diario (aunque sea de diez minutos) y con la experiencia vital, que dejan los escenarios.-
Cuando cumplí nueve años de edad, mi madre biológica Emilia Cuello de Muniz, me regaló una guitarra española, construida en Sevilla, marca "SENTCHORDI HERMANOS", comprada en el "Palacio de la Música" en Montevideo y es la guitarra que conservo y atesoro y la que me ha acompañado en reuniones familiares, en un tablado del pueblo en lo de Luisa Lacco de Sosa (hermana de "El Chamaco"), frente al payador Miguel Ángel Olivera en el año 1979, en el rancho de paja y terrón de Paulo Araújo un día 13 de enero de 1980, cuando él, cumplía sus 80 años de edad, en el Liceo de Vergara acompañando a un coro con Lazarito Machado (otro gran amigo y guitarrista excepcional) para cantar "A Don José" y hasta en un evento folclórico trasmitido por CW 45 "Difusora Treinta y Tres", que se llamó "Voces Nuevas para el Folclore" y que al final lo terminó ganando el cantautor de Treinta y Tres: José Ituarte, en reñida pelea con mi condiscípulo de escuela y amigo, el vergarense "Nano" Araújo.-
Como ya lo expresé anteriormente, de todos los cantores y de todos los guitarreros y guitarristas de Academia, he aprendido un poco.-
En el año 1978, cuando cursaba 5to. año en el Liceo de Vergara, mi compañero de clases Derbis Bello, con quien a veces estudiábamos juntos, asistía también a clases de guitarra con su tía Gloria Bello de Zuluaga.-
Una tarde que fui a estudiar con él para la clase de biología, terminamos guitarra en mano y después, tras una semana de corrido, tarde a tarde, tuvo la paciencia de enseñarme la "Milonga en la menor" y "La Mazurca en mi menor" del reconocido músico de Pan de Azúcar: José Pierri Sapere.-
Esa milonga, era una de las preferidas en el repertorio musical de mi gran e inolvidable amigo, el Profesor Washington Téliz Larrosa, discípulo en Montevideo del Profesor Atilio Rapat.-
Problemas familiares con enfermedades y decesos de seres queridos, me llevaron a estar largo tiempo sin tocar la guitarra y sin cantar. -
Luego las investigaciones históricas, la preparación del material obtenido y su contexto en las ediciones de tres libros, me absorbieron varios años que no se los pude dedicar a la guitarra.-
También, ella mereció su investigación histórica y el nombre de sus cultores desde lo más lejano de la comarca.-
Es lógico que en eso me he empeñado y hoy, que he llegado a la sexta cuerda del instrumento, quiero sellar estas, mis memorias, con el nombre y el apellido de aquellos artistas que nacidos en Vergara, en otros lugares del país o en países vecinos, un día llegaron a este pago, tratando de trasmitir el mensaje y el lenguaje universal de la guitarra y/o del canto.-
PARA QUE NO SE BORREN:
Plácido Rosas (Paso del Dragón); Cándido Silveira (Rincón de Ramírez); Energilda Silveira; Eno Palermo Silvera; Bonifacio Niz Jara (guitarra, acordeón de dos hileras, bandoneón, violín y flauta dulce); Laurentina Niz Jara de Antúnez; Julio Antúnez Niz; Concepción César; Bitelmo Batalla (El Ciego); Gabriel Guerra (Luz Negra); Juan Techera (El Indio Juan Chiquito); Josefa Cardozo Viera de Franco "Pepa"; Manuel Germán Cuello y Virginia Das Neves de Cuello (ambos brasileños); María Salomé (Adramantino) y Basilicio Teófilo Cuello Das Neves; Filomena Sequeira de Rodríguez; Padre Miguel Lacroix Esain; Jacinta Viera de Muniz; Pedro B. Da Silva (Pedro Diogo); Agustín Pío Barrios Ferreira (paraguayo); Telémaco Bernardino Morales Hernández; Dr. Francisco Mariño (fue odontólogo en Vergara); Ruben Fernández Rosas (Paso del Dragón- alcanzó a tocar en el Teatro Solís, de Montevideo-); Justino León Carbajal; José Casiano Bonilla; Cosme Araújo; Hilario Fabeiro; Andrés Sinforoso Marta (El Indio Marta); Domingo Olive (El Catalán); Pedro Leandro Ipuche (el poeta y escritor de Treinta y Tres); Filomeno Alberto Padula Merlino (El Nene); Nicolás Correa (El Hijo o El Peluquero Correa) (guitarra "de oído", bandoneón, piano, violín y acordeón a piano); José Rocha; Juan Concepción Rosas Larrosa; "El Rengo" Lucas; Manuel Suárez (guitarra y mandolina); Alquides Correa; Bernardino Vaz Gabriel; Delmirio (Mirico) y Natalio Leoncio Vergara Gigena "El Trompo"; Prudencio y Gerardo Pereira; Corina Muiño de Zuluaga; Dadier Zuluaga (Pelano); Máximo Martínez (El Negro Chueco); Bernardo Lacco; Luisa Coronel de Lacco; Ruben Lucas (El Querido- también tocaba acordeón a piano por música-); Santos Oxley (Vierita- también tocaba bandoneón por música-); Ciro Sequeira; Bonifacio Toledo; José María Silva (El Negro Chorro); Rosalino Cardozo (El Chirú Pintao); Hermanos Barreto; Derneval Sosa (El Negro Barneche); Ignacio Arbelaiz (vasco, radicado en Vergara); Belarmino Silvera Igarabide; Tarcila Vergara de Silvera; Alberto Mastra; Antonio Acuña Freire (Paso del Dragón); Plácido Froilán (El Gaucho); Artigas Colón; Juan Carlos (Chichí) e Hipólito Oribe Rosas Larrosa; Constancio Moreno (Rincón de Ramírez); Hermanos Porto (brasileños- Arrozal 33); Ariosto Rivero (brasileño-Arrozal 33); Tomás Mieres (Arrozal 33); Hugo Abella (Arrozal 33); Aladino Lemos Rivero (Arrozal 33); "El Gringo" (Arrozal 33); Martín Cuello (El Negro peluquero); Juan María y Antolín Pereira; José Pedro Lucas (El Nono); Celso Muniz; Honorio Suárez; Atahualpa Yupanqui (argentino); Eduardo Falú (argentino); Anselmo Grau; Teresita Minetti; Ángel Roque Barreto Ojeda (El Indio Barreto); Washington Téliz Larrosa; Martires Olivera; Nicasio Antúnez (El Solitario); Alberto Baretta (argentino); Evergisto Fernández (El Muñeco); Ruleman Baiz; Hindemburg Lacco Coronel (El Chamaco); Élida Lacco Coronel de Zuluaga (tocaba guitarra y mandolina); Bernardo Lacco Coronel (El Hijito); Eloy Pereira; "El Rengo" Bonilla; Augusto Nicolás Canteros (Rincón de Ramírez); Dalmiro Fernández (Rincón de Ramírez); Mauro Sequeira (El Pibe de Oro); Raúl Lemos (Raúl Pindunga); Darmín y Carlos Piñeiro Cardozo; Blas Pereira (Rincón de Ramírez); Enrique Martínez; Alan Gómez; Expédito Mastrángelo (italiano- Además era ventríloco); Alfredo Zitarrosa; Osiris Rodríguez Castillo; Álvaro Coimbra; Raúl Condon; "Los Arrieros del Este" (uno de ellos tocaba el arpa); Aro Artigas Ferreira; Germán Moreira (Paso del Dragón); Elidio Porto (brasileño); Berticildo y José Fernández (Arrozal 33), Celso de los Ángeles (Arrozal 33); Sigfrido (Oscar del Valle) y Uruguay Moreira; Gilberto y Berta Moreno Rosas; Víctor Rosas; Héctor Rosas Padula; Alberto Silveira; Hebert Tizze (El Cholito); Pedro Mederos; Angelmiro Brun (El Miro); José Nicolás Sarasola (El Gordo o El Pepe); Rosalino Almeida (PRIMER VERGARENSE que cantó en el Festival del Olimar); Pedro Díaz (El Cordobés- argentino); Tania Marins; Hermanos Araújo (Nano, Diego, Dardo y Daniel); Lazarito y Ricardo Machado, Horacio Fernández; Juan Carlos Noguéz (Juan Brujo) (Plácido Rosas); Raúl y Osvaldo Calvetti (El Pelao); José Falcón; Elvys Silva; Rodolfo Beltrán; José Pedro Cuello Satut (El Negro Cuello); Gloria Bello de Zuluaga; Rodolfo Alves Padula; Derbis y Dardo Bello Barreto; Sergio Cuello (Pelé); Bernardo Caraballo; Hermanos Rodríguez Caraballo; Eliecer Díaz; "Cholo" Acuña; "El Pepe" Guerra; Marcos Velásquez; Eustaquio Sosa; Ariel Cabrera Rijo; "Los Hermanos Cabrera"; "Voces Nuevas"; Washington Fleitas Rodriguez; Carlitos Gutiérrez; Omar Mateu; Eduardo César Martínez Machado; José Ituarte; Eduardo Monteverde (El Tigre); Alberto Díaz (El Beto); Juan Carlos Muniz; "Los del Yerbal"; Oscar Prieto (El Laucha); Omar Mesa Prado; Richard López; Raúl Quiroga (brasileño); "El Canario" Martínez; "Pancho" Ruiz Lartegui; Sergio Rebollo Lima; Pablo Graña; Adela Torres Fabra; Ana Gloria Caraballo Sequeira; Cristina Pereira; Luis Vila; Eugenio Orique (El Nito); Adán Gutiérrez; "Los Copla Alta"; "Los del Suquía"; Pablo Estramín; "Cacho" Lavandera; "El Gitano" Silvera; Omar Molina; Carlos Malo; Aníbal López; Rómulo Mesones; "Los Cantaclaro"; Adhemir Cuello; Gonzalo Victoria; Juan del Sur; Luis Marcelo Ledesma, Dacio Becerra; Mario Lucas; Washington Giampietro y Julio Domínguez (El Gaucho Julio).-
PAYADORES: Enerino Gude o Budes; Pedro Medina; Juan Pedro López; Feliciano Álvarez (El Boniato); Eduardo Moreno; Walter Apetseche (El Trovero de San Ramón); Gabino Sosa (La Picana Rochense); Waldemar Lemos; "El Pampa" Barrientos; Nelson Vázquez; Cándido Rodríguez; Nelson González; Raúl Rosalío Mena; Abel Soria; Elbio Sánchez; Nilo Caballero (además era luthiers); Carlos Molina (El Bardo del Tacuarí); Nelson Ferreira (El Gavirola); José María Muniz; Osvaldo Cuenca; José Silvio Curbelo; Washington Montañés; Ademar Martínez; Juan Carlos López; "Cacho" Márquez, Julio Toribio, Feliciano Roldán (El Corina) y Miguel Ángel Olivera Vera.-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 26 de noviembre del 2018.-

lunes, 12 de noviembre de 2018

"LAS SEIS CUERDAS DE LA GUITARRA"....
                                                                                (Quinta parte)

Diría para tomar una fecha y reordenar estas memorias, que a partir del año 1920, no hubo rancho de campaña ni casa de ricos en el pueblo, que no tuvieran una guitarra disponible y en algunas casos "ortofónicas" con "discos de pasta" que reproducían la música y la voz de Carlos Gardel, de José Betinotti, de Agustín Magaldi, del payador argentino Evaristo Barrios (con sus décimas picarescas sobre los inventos de los puebleros), del payador oriental Juan Pedro López, de la "Ñata Gaucha" Azucena Maizani, etc. etc.
Ahí los viejos (que ya tenían "el oído" adecuado) sacaban sus piezas en la guitarra o repetían las décimas o los versos de los estilos, cielitos o cifras, cuando se daban por entero a las nobles tareas camperas.-
Recuerdo que de Evaristo Barrios, era muy usual una décima sobre la bicicleta (la bicleseta, le llamaba él) que durante dos generaciones al menos, había ido pasando de boca en boca:
"Los criollos en el poblao
no ensillan ningún sotreta
porque usan "la bicleseta"
de las Uropa importao.
Que corre más que el venao
serena y no corcovea,
no relincha ni patea
ni se asoma a la cañada,
y como no come nada
le juro que ni bostea"......
Había otra, entre muchas más, con la crítica hacia el tranvía:
"Y del tranvía aparcero
si le hago una comparancia
parece un galpón de estancia
sobre dos surcos de acero.-
Y corre más que el pampero
ese galpón embrujao
para hacer alto cuñao,
le avisa al guarda que baja
pega un tirón de la guasca
y se para el condenao".....
Según "El Laucha" Prieto, en su estudio pormenorizado de la guitarra y sus diferentes formas de pulsarla, los músicos "de oído", sentados, apoyaban la curvatura de la guitarra sobre la pierna derecha o cruzaban la pierna derecha sobre la pierna izquierda y apoyaban la curvatura de la guitarra, sobre esta última.-
No lo dice él, pero cuando tocaban parados, afirmaban el pie izquierdo encima de una silla o de un cajón y acomodaban la guitarra al menos de dos formas sobre la pierna izquierda (ya fuera apoyando la curvatura o la parte inferior de la caja de la guitarra).-
Esta última forma, muy común en los payadores o en los llamados "cantores de boliches".-
Los sonidos se obtenían frotando las cuerdas con las uñas o enganchándolas con la yema de los dedos. Luego de 1920, llega desde Montevideo por parte de los herederos de la escuela de Francisco Tárrega, el modo de tocar apoyando los dedos sobre las cuerdas.-
Algunos guitarreros usaron "púa", que era un dedil que se enganchaba en el dedo pulgar de la mano derecha, para los "punteos" (en el guitarrero de oído) y para los preludios musicales (en el guitarrista de academia).-
Acá en Vergara, por lo menos, usaron "púa", en la primera época y para sus legendarios "punteos", José Casiano Bonilla, Ciro Sequeira y "El Querido" Lucas.-
Hoy, es una práctica que se ha extendido mucho y alcancé a tocar con : Víctor Rosas, Angelmiro Brun (Miro), Héctor Rosas y Alberto Silveira, quienes usan "púas" de plástico, pero ya no era el dedil, o sea que la sostenían y la sostienen entre los dedos índice y pulgar de la mano hábil.-
También observé a Ernesto Farías, cantor y guitarrero de la ciudad de Río Branco, cantar una milonga y acompañarse con los respectivos "punteos", sentado, con la guitarra vertical, afirmada en el pie izquierdo y recostada a la pierna del mismo lado.-
Usaron y usan el recurso de invertir el encordado, cuando el que toca es zurdo (ejemplo, Héctor Rosas, en Vergara) y don Atahualpa Yupanqui, que en 1958 estuvo en el cine Dazer. Sin embargo Alberto Mastra (apellido Mastracusa), que tocó la guitarra y cantó tangos y milongas en la década de 1940 en el café de "Larrosa y Quiroga", frente al BROU de Vergara- donde hoy, es el SUPER DE LA VILLA- fue una "rara especie de guitarrero"....Porque era zurdo para tocar, sin embargo, no invertía el encordado, demostrando con ello la maña y la baquía que tenía en su mano derecha para dominar el mástil (el brazo, llamado comúnmente) de la guitarra.-
Nos dice Prieto, que don Prudencio Pereira, cambiaba la segunda de la guitarra por una cuarta y a su vez, la tercera, por una quinta, con el objeto de dotarla de más sonoridad.-
En Vergara, lo ví a Ruben Lucas "El Querido", cambiar la cuarta de la guitarra, por una segunda.-
Concomitantemente con la aparición del instrumento cordófono en cuanto rancho y casa rica había, se inició el periplo de los "guitarreros de boliche" y de los payadores, que eran y son los típicos representantes de los juglares franceses, de la Edad Media. Áquellos, artistas populares, que iban por los pueblos cantando y tocando sus instrumentos, difundiendo noticias o "sucedidos", exaltando hazañas, leyendas, relatos, etc. por la necesidad de una compensación material y hasta de un plato de comida, si no había dinero cantante y sonante....
No eran "bardos" (dado que así se le llamaba a los trovadores primitivos, que eran de raza escandinava o céltica), ni tampoco eran "trovadores" (dado que éstos, eran de raza noble, originarios del Sur de Francia, posición desahogada en cuanto a lo material y habían recibido educación en abadías o monasterios, emporios culturales de la época).-
Por último tampoco eran "troveros" (dado que éstos también eran similares a los anteriores con la diferencia de que residían en el Norte de Francia).-
En vista de ello, si nos ajustamos al caso, don Carlos Molina, no podría haber sido jamás: "El Bardo del Tacuarí"- cuando él no era de raza céltica ni escandinava, no descendía de nobles, dado que predicaba siempre que había nacido en un rancho humilde y su cultura, no era la de una escuela primaria; era, la de un autodidacta.-
Tampoco Walter Apetseche podría haber sido "El Trovero de San Ramón", dado que también predicaba en sus dichos, que era hijo de una numerosa y humilde familia de Canelones, que trabajaban de peones aradores con bueyes y plantadores de la tierra madre.-
Pero así están en la historia de la guitarra y del canto y así estarán para siempre en nuestros mejores recuerdos.-
El día 7 de mayo de 1928, se presentó con su guitarra y con su canto, en el viejo hotel de Claussen en Vergara (ya para la época, "Hotel Uruguayo" de Salvador Acosta) el payador oriental Pedro Medina, nacido en Durazno, que en sus mocedades había sido tropero a "La Tablada" y había matado a puñaladas a otro tropero más, en un hecho bastante confuso, donde Medina, se granjeó antipatías y enemistades, entre los colegas de "La Tablada".-
Tiempo después, iniciado en la guitarra y en el canto, se hizo amigo de Juan Pedro López, anduvo con éste por Buenos Aires y en el año 1925, ganó el primer premio de payadores en la "Rural del Prado" en Montevideo.-
Estaba casado con la vergarense Dorila López (descendiente de "Yuca Vergara" el fundador de nuestra localidad) y como Salvador, visitaba seguido las exposiciones ganaderas en Montevideo, se estima que llegó al hotel viejo, por la misma influencia de su dueño.-
El día 31 de enero de 1929, en el comedor del hotel que daba para la calle Dionisio Coronel, ofreció un recital de guitarra el famoso concertista paraguayo Agustín Pío Barrios Ferreira, el primero en usar cuerdas de metal en esta zona de Treinta y Tres.-
No usaba "púa". Frotaba las cuerdas con sus uñas, mientras junto a él, declamaba su hermano Francisco, que era poeta.-
Se estima que los hermanos Barrios, llegaron a Vergara, ya que visitaban seguido la ciudad de Treinta y Tres (donde Agustín alcanzó a residir temporariamente y era muy amigo de Tomás Muniz, el padre de Lucio, que también tocaba la guitarra y era periodista). Como también está la posibilidad de que hubieran sido traídos por don Julio González Soubes, un verdadero gestor cultural en Vergara, oriundo de "Nico Pérez" , que era periodista, pero además formó un coro junto con los hermanos Santibáñez e impulsó la concresión de varias obras de teatro.-
Por lo tanto Agustín Barrios, el reconocido "Nitsuga Mangoré", versado en filosofía, en historia y en linguística, FUE EL PRIMER ACADÉMICO DE LA GUITARRA, que tocó en Vergara.-
En mayo de 1929, fue inaugurado el Club Centro Uruguay de Vergara y el día 12 de octubre de ese año, para coronar la fiesta de la época e inaugurar el escenario, tocó otro eximio guitarrista nacido en "El Tala" (Canelones): Telémaco Bernardino Morales Hernández, gran rescatador de la música oriental: cielitos, mazurcas, shotis, pericones, valses criollos, milongas, etc. etc.
No tocaba nada más que se saliera de nuestra música del área rural y se cuenta que al dar un concierto por ese año en el Club de "Nico Pérez" (lugar muy frecuentado por Morales) una señora le pidió que tocara algo español.-
Él, huraño como era, no muy simpático que se diga, solterón empedernido y de pocas palabras, le contestó:- Para qué me pide una pieza española, señora?.... Si acá en el Uruguay tenemos nuestra propia música, casi que desconocida y a veces con piezas musicales, hasta más lindas que las que tiene la música española !...
La dejó sin palabras.-
Empuñó la guitarra, preludió algo y continuó tocando su música oriental....
Es de rigor dejar constancia que cuando Morales falleció en la década de 1950, había registrado en AGADU, 174 temas musicales, que obviamente, versaban sobre la música del campo uruguayo.-
(Fuentes: "La historia de la guitarra y de la milonga en Treinta y tres" y "Apreciación musical" de M. García Servetto, además del archivo particular del Escribano José Luis Cuello y del autor).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 12 de noviembre del 2018.-

domingo, 11 de noviembre de 2018

"LAS SEIS CUERDAS DE LA GUITARRA".........
                                                                          (Cuarta parte)

Muchos de quienes lean estas líneas se preguntarán : Cuándo comenzó la música en la Banda Oriental?.....
Cuál es el rastro más lejano?...
De acuerdo a lo que explican los historiadores, los charrúas antes de 1831, practicaban danzas y cantos de combates, acompañándose de instrumentos musicales tales como: bocinas, tambores hechos de un tronco y un arco musical, mono-heterocorde, cuyo resonador era la cavidad bucal del ejecutante.-
Dable es decir también que los guaraníes, contaron con tambores, flautas dulces o de pico (pinkollos) y triángulos. Incluso en el registro histórico de 1680, cuando el primer ataque de los españoles a la Colonia del Sacramento, defendida por los portugueses, los guaraníes que participaron en el asedio de la misma, ejecutaban sus "pinkollos" y sus pífanos (otro tipo de faluta) para animarse al combate y a su vez para tratar de amedrentar a los enemigos sitiados.-
Reuniendo globalmente todo lo antes expuesto en textos anteriores, puedo asegurar que para mediados del siglo XIX en el Uruguay y especialmente en esta comarca de Cerro Largo (recordemos que el departamento de Treinta y Tres, se crea en setiembre de 1884), ya prevalecían guitarras, acordeones, bandoneones, armonium y flautas.-
Es de rigor significar que las comunidades afro en la zona, nunca contaron con sus festejos tradicionales de "San Baltasar" y por lo tanto si hubieron tamboriles, fueron esporádicos y ya entrado bastante, el siglo XX.-
En cambio, sí se ha detectado que integrantes del mundo afro, tocaban especialmente, la guitarra y ocasionalmente, la flauta dulce.-
Vale decir que en el Uruguay Rural de comienzos del 1900, imperaban piezas como : el Estilo (o Triste), la Cifra, la Milonga (que luego derivó en música bailable), la Vidalita, el Cielito, la Media Caña, el Pericón, el Tango, la Mazurca (luego Ranchera), la Polca, el Vals criollo, el Shotis, la Habanera, el Gato, la Chamarrita (llegada en las naves de los emigrantes azorianos a Río Grande del Sur), el Carangueijo, la Tirana y en las iglesias que contaban con armonium, se ejecutaba en los ritos fúnebres de las personas pudientes "El Tercio de Velorio" .-
También detecté que en esta zona, se bailaba una danza denominada "Los Lanceros" (testimonios de Ventura Robaina y de Belarmino Silvera Igarabide, que me contaron alguna vez que ellos habían participado en ese tipo de baile con parejas).-
Pero lo más común eran "Los Saraos" (importados desde Río Grande del Sur) donde algunos les llamaban "Bailes de medio pelo" y otros: "Bailes de cojinillo a la cintura".-
No por estas dos denominaciones, "Los Saraos" dejaron de ser bailes de respeto y de discresión, hechos en casas de familias pobres, pero dignas y honestas; aunque también huelga decir que como toda cosa, tenían sus excepciones, desde "raptos anunciados en el anca del caballo", "borracheras hasta caerse" y peleas "de facón en mano".-
En la casa de mis bisabuelos brasileros Manuel Germán Cuello y Virginia Das Neves (Cañada de la Manguera) a 5 kilómetros de Vergara, luego de pasar la necrópolis local, se hicieron muchos "Saraos" y de acuerdo a la tradición familiar jamás hubo un problema.-
Mi bisabuelo y mi bisabuela, tocaban la guitarra y cantaban y "Dona Viryinia"- como le decía el bisabuelo Cuello- escribía con impecable caligrafía para la época y muchos de los temas que cantaba, los dejó traducidos al papel y escritos en castellano.-
Les llegó el deterioro del tiempo y solo logré salvar una décima de un Estilo, denominado "Lamentos", que ella lo cantaba y se acompañaba con la guitarra.-
Investigué que dicha pieza folclórica fue escrita en 1890, por el payador uruguayo Juan De Nava, quien un día 23 de julio de 1884, en la ciudad de Montevideo y con la presencia del general Máximo Santos, en una cancha de pelota de la calle San José, le disputó la primera payada de contrapunto en el Uruguay, al moreno argentino Gabino Ezeiza, un mítico payador.-
Hay quienes cuentan, que esa payada duró 24 horas.....
Verdad o no, el autor de "Boulevard Sarandí", Milton Schinca, es uno de los tantos que dejó documentada la duración y la existencia, de ese famoso contrapunto.-
Transcribo textual el Estilo escrito por De Nava, que cantaba mi bisabuela: "Tiene en la naturaleza/ perfume el jardín ameno/ maravillas en su seno/ y el cielo la azul belleza./ La mar tiene su riqueza/ su estación la golondrina/ mi lira notas divinas/ y el firmamento tersura/ solo yo tengo amarguras/ y el alma llena de espinas"......
Por su parte, mi abuelo materno María Salomé ("Adramantino") y su hermano Basilicio Teófilo Cuello Das Neves, tocaban milongas y estilos en la guitarra, aprendidos de la mano de la madre y evocando a viejos payadores como: Juan Pedro López, Evaristo Barrios (argentino) y José Betinotti (argentino) dado que ya poseían "ortofónicas" (victrolas) y los escuchaban en los "discos de pasta".-
Se cuenta que el PRIMER PAYADOR, que anduvo por esta zona derrochando sus coplas por los boliches y pulperías de la comarca fue: ENERINO GUDE o BUDE, quien improvisaba solo.-
Viajaba a caballo. Amenizaba pencas, reuniones, bautizos, casamientos, etc. y hacía sus incursiones por el rancherío del "Rincón de Ramírez", donde una de las hermanas Cardozo-Viera, a quien conocí anciana ya y le apodaban "Pepa" (quizás se llamaba, Josefa), tocaba muy lindo la guitarra, cantaba y hacían bailes en el rancho de don Eladio Cardozo y de doña Longina Viera, en la Costa del Sarandí Grande.-
Cuentan que este payador tocaba bastante bien la guitarra, además cantaba tangos, pero entre la bohemia, la mala vida y el alcohol, le decretaron pronto, la sentencia de muerte.-
Ya para esa época, principios del 1900 comenzaban a destacarse valores como: Bonifacio Niz Jara (tío materno de mi padre de crianza) que ejecutaba: guitarra, acordeón de "dos hileras", bandoneón, violín y flauta dulce; su hermana: Laurentina Niz Jara (madre de mi padre de crianza) Juan Techera (un mestizo de guaraní a quien llamaban " El Indio Juan Chiquito"), Juan Concepción Rosas Larrosa, Justino Carbajal, Jacinta Viera de Muniz, Filomena Sequeira y más jóvenes: Casiano Bonilla, Domingo Olive "El Catalán", Eno Palermo Silvera, Pedro B. da Silva y Corina Muiño de Zuluaga; quienes en su mayoría ejecutaban la guitarra y algunos cantaban.-
Tampoco puedo omitir al Padre Miguel Lacroix Esain, que era amigo de los Padula y cuando venía a dar misa a Vergara desde 1907 hasta 1911, tocaba la guitarra, el acordeón de "dos hileras", cantaba y fue quien escribió EL PRIMER POEMA que se conoce al pueblo de Vergara y al arroyo Parao.-
En la Parroquia "San José Obrero" de Treinta y Tres, el Padre Lacroix, tocaba el armonium .-
(Fuentes: "El folklore musical uruguayo"- Lauro Ayestarán y archivos del autor).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 11 de noviembre del 2018.-

sábado, 10 de noviembre de 2018

"LAS  SEIS  CUERDAS  DE  LA  GUITARRA".....
                                                                                   (Tercera parte)

Más allá de que las guitarras anduvieran orillando los fogones de los montoneros de 1870, cuando la "Revolución de las Lanzas", no es difícil que en un período anterior entre 1865-1866 cuando la penosa guerra de "La Triple Alianza" en el Paraguay, estuvieran entre varios soldados orientales, argentinos y brasileros, que en los ratos disponibles, amenizaban las horas aciagas de los campamentos, entre pestes, heridos y muertos.-
Por ejemplo: como porta-estandarte de la custodia del general Venancio Flores, estuvo en la batalla de Yatay y en la Rendición de Uruguayana, Plácido Rosas, ciudadano de ideales blancos (el que le da el nombre al pueblo en Cerro Largo, el hijo mayor del cruzado libertador Juan Rosas), de quien asegura la tradición familiar que era un buen guitarrista y que posteriormente, alcanzó a integrar la Banda Musical del departamento de Cerro Largo.-
Por lo menos uno de sus hijos: Juan Concepción Rosas Larrosa, al cual conocí bastante en Vergara, también era aficionado a la guitarra y había aprendido con su padre.-
También hay otra cosa, si nos remontamos al mes de febrero del año 1852, cuando la derrota definitiva del general Juan Manuel de Rosas, en la batalla de Monte Caseros, habían soldados argentinos que cantaban "milongas" y contrarios brasileros (aliados al ejército oriental del general César Díaz y todos al mando del general argentino Justo José de Urquiza) que cantaban "guajiras acriolladas". Aclaro en este punto que la palabra "guajira" en el dialecto cubano, quiere decir: "campesina".-
Ahora bien, como los "mazorqueros" de Rosas, estaban presos del ejército aliado, los brasileños se reían de ellos, "los tomaban del pelo" y les decían que lo que cantaban eran "milongas", palabra que trasladada a otro idioma y a un tiempo de yugos y cadenas esclavas, significaba algo así como "un enredo", algo como "un palabrerío sin ton ni son".....
Más adelante se podrá apreciar, que de ahí nace la palabra "milonga".-
En la revolución de 1904, nos cuenta la historia que en el ejército blanco del general Aparicio Saravia (que también era aficionado a la guitarra) iba un payador de nombre Zoilo Garro y que en la batalla de Tupambaé (una de las batallas más feroces que han habido en el Uruguay) un soldado colorado, se sentó arriba del cadáver de un blanco y se puso a cantar y a tocar la guitarra para divertir a sus camaradas de armas.-
Tétrica función, donde la cultura musical llegaba a rozarse con la deshumanización y la falta de respeto por el contrario caído.-
Así fueron esos momentos y lógicamente, que no se pueden cambiar y hay que resignarse, aceptarlos y contarlos conforme a lo que está documentado en los anales históricos.-
En cuanto a la palabra "Milonga", nos dice "El Laucha" Prieto en sus memorias ya citadas, que es un género musical folclórico rioplatense que especialmente se da en Argentina y en Uruguay, tampoco se deja de lado la parte del Río Grande del Sur (Brasil).-
En el amanecer de los tiempos la palabra "Milonga" está emparentada con el lenguaje "quimbunda" de los esclavos africanos de las tribus angoleñas, que llegaron a la Argentina, a la Banda Oriental y a las tierras del Brasil, quienes le llamaban a ese género musical : "Mulonga".-
Como ya lo expresé anteriormente, significa "palabrerío o enredo" y así la aplicaron los soldados norteños que tenían cautivos a los mazorqueros de Rosas.-
A la milonga, se la toma como referencia de la cultura gauchesca, de los decires camperos y a pesar de que varía en sus tonalidades y formas de tocarla (también, tiene su descendencia del toque del tamboril) recién, fue adaptada en 1880 para piezas teatrales que se llevaban a cabo en la Argentina.-
Los primeros en utilizarla para cantar sus "compuestos" y payar "de contrapunto" (caso curioso) fueron los morenos: Gabino Ezeiza, Higinio Cazón y Juan José García, que hasta ese año, sostenían sus payadas, acompañándose por guitarra con "cielitos", "estilos" o "cifras".-
El mismo "Laucha" Prieto contaba que teniendo 6 años de edad, cuando se mudó con su numerosa familia para la zona de "Cañada del Brujo" (padre, madre y 11 hermanos) llevaron la mudada en dos carretas tiradas por bueyes.-
Los carreros eran: Olivera y Justo Lima (hombre de la zona de "Los Higuerones"- Departamento de Treinta y Tres y con numerosa descendencia, por ejemplo: abuelo del maestro y edil blanco de Treinta y Tres, Valentín Olivera Lima y tío abuelo del hacendado vergarense Miguel Ángel Mariño Lima).-
Al mediodía cuando arribaron al bajo anterior al "Cerro del Polo", los carreros desprendieron las yuntas para hacer mediodía y mientras Olivera y algunos hermanos del "Laucha" ayudaban a carnear una oveja para el asado, el padre y los demás, juntaban leña para hacer el fuego, don Justo Lima, que vestía zuecos, bombachas remendadas en las rodillas, camisa de tartán y sombrero, sacó la guitarra de adentro de la carreta, se alejó del fogón, se sentó encima de una piedra, templó y se puso a tocar una milonga.-
Según Prieto, era la típica "milonga de las sierras", tocada en tono de: "la menor" y con un ritmo, algo "polqueado".-
Nunca más olvidaría aquel momento y contaba con lágrimas en los ojos, que los cerros, le devolvían aquella melodía casi bruja, que florecía insistentemente, desde los dedos grandes y agrietados por el trabajo, que tenía don Justo Lima.-
Ahí, "El Laucha" se juró a sí mismo, que algún día iba a poder tocar la guitarra y cortejar el hechizo de aquella milonga, que brotaba de los dedos del carrero viejo, como un manantial de agua clara, con verde de monte, celeste de cielo y algazara de de pájaros.-
Poco después de llegar a destino en la "Cañada del Brujo" (Cuarta Sección del Departamento de Treinta y Tres), se fue hasta el boliche más próximo (el único que había en aquella comarca desolada). Allí consiguió con el bolichero, una lata de aceite comestible, un trozo de madera e hilos de coser.-
Provisto de esos utensilios y apelando al ingenio natural, logró fabricar "su primera guitarra" y tratar una y otra vez, de "sacar" la milonga que había escuchado, "tarareándola" varias veces, hasta quedarse dormido.-
Tiempo después cuando tuvieron que venirse para Treinta y Tres, porque la miseria los echó puerta afuera, no había trabajo y el destino los desparramó por varios senderos, recordaba con nostalgia a su "primera guitarra", que había quedado colgada en un rincón del rancho.-
Y no dio vuelta a buscarla.-
Los mayores cerraron las puertas del rancho abandonado y allí se quedó a oscuras, sola, triste y muda, la guitarra con cuerpo de lata, cuerdas de hilo de coser y mástil de madera.-
Sin embargo, el "cuesta arriba" de la vida misma, le tenía reservado un lugar entre los elegidos, para aquel precoz guitarrero, que intentaba ser "El Laucha" Prieto.-
A los pocos años, comenzaba su estudio de guitarra por música, con el Profesor Manuel Justo Martínez, primer académico del instrumento, que se radicó en la ciudad de Treinta y Tres.-
Lo que vino después, ya todo el mundo lo sabe.-
(Fuentes y fotos: "Historia de la guitarra y de la milonga en Treinta y Tres"- Oscar Prieto y Beatriz Bustamante y "La copla , el pago y el río" - Osvaldo Calvetti.-)
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 10 de noviembre del 2018.-
"LAS SEIS CUERDAS DE LA GUITARRA"........
                                                                         (Segunda parte)

A pesar de que fui a dos o tres clases de guitarra, no más, que dictaba en el Club Uruguay de Vergara, mi inolvidable amigo de la vida el Profesor Washington Téliz Larrosa, no me cautivó para nada el estar dibujando: "redondas, blancas, negras y corcheas" sobre un pentagrama y pulsando cada cuerda de la guitarra al aire, mientras repetía "como un loro" a que nota pertenecía.-
Tenía 8 años de edad y resolví que la Academia, no era para mí y que quería tocar y cantar, como lo hacían los viejos bardos de Treinta y Tres y de su zona de su influencia, que se destacaban a través de la ondas de la CW 45 "Difusora Treinta y Tres" o desde los concursos de tango y folclore que organizaban en la confitería "Las Brisas", de la ciudad capital.-
Poco después comencé clases de guitarra "por oído" con Artigas Colón Rosas Arias, vecino de mi madre en el barrio "La Cuchilla" y a los pocos meses ya "punteaba" alguna milonga campera, intentaba cantar viejos versos del payador Juan Pedro López o le acompañaba tangos, milongas y marchas que él, "punteaba" en la guitarra.-
Artigas Rosas, además tocaba la guitarra eléctrica en el conjunto "Los Diamantes Negros", orquesta que se había formado en Vergara para amenizar bailes ya fuera en el Club Centro Democrático (Club Obrero) que para la década de 1960, estaba instalado en la planta baja del "Altillo de Padula" (sobre la calle Jacinto Ruiz, donde hoy funcionan oficinas del Municipio) en el Club Uruguay o en las Escuelas Nros. 17 y 50, donde se armaban muy buenos bailes, también.-
La orquesta estaba integrada por: Artigas Rosas (guitarra), Víctor Rosas (guitarra), Alberto Silveira (guitarra), "El Cholito" Tizze (batería, aunque también tocaba la guitarra) y Fernando Scarano (piano). No tenían vocalistas, vale decir que su música era solo instrumental.-
Otros gurises de mi edad se fueron plegando a estudiar guitarra con Artigas Rosas y entre ellos recuerdo a: Sergio "Pelé" Cuello, Ademar Vaz Azambullo, el hoy médico Dr. José Galileo Méndez, pero que en realidad tampoco fueron constantes en el aprendizaje y luego de uno o dos años, abandonaron las clases aunque me consta que "Pelé" y Galileo, siguieron tocando solos. El primero alcanzó a tocar en el conjunto "Sol Esteño" de Vergara y el segundo de ellos, en una orquesta de cumbias y jazz, que se llamó "Star", se formó en 1975, duró poco tiempo y donde la primera guitarra era un muchacho de Treinta y Tres, que se llamaba Sigifredo.-
A fines de la década de 1960, Vergara, era visitado por cantores y guitarristas o guitarreros que se presentaban en el Salón Parroquial contiguo a la Iglesia del Santísimo Sacramento; en el Club Democrático o en el cine DAZER.-
Fue así que pude ver actuaciones de: Marcos Velásquez (que estuvo residiendo por 15 días en Vergara y en la pensión de Eulogio Blanco, donde paraba transitoriamente, compuso el shotis "La Borrachera" a raíz de que lo habían llevado a un baile en la Escuela Nro. 17 y andaba un paisano bastante metido en los tragos, que bailaba solo, pero que no sabía ni que rumbo llevaba la música); de "Alvarito" Coimbra; de "El Indio" Barreto; de "La Cruzada Gaucha", donde se destacaban por ejemplo : la vergarense Nancy Silvera (inefable recitadora) y los payadores Walter Apetseche, Gabino Sosa y "El Pampa" Barrientos; del payador Carlos Molina "El Bardo del Tacuarí"; de Osiris Rodríguez Castillos; de Alfredo Zitarrosa; del argentino Alberto Baretta (que recorría el Uruguay de a caballo); de "Los Olimareños"; de "Los Arrieros del Este" (conjunto que venía de Treinta y Tres y uno de ellos, tocaba el arpa); conciertos a cargo de Washington Téliz Larrosa, etc. etc.
Según Oscar "Laucha" Prieto, exquisito concertista de guitarra y estudioso de la historia del instrumento a traves de los años, afirma en sus memorias escritas, que la guitarra, llegó a la "Villa de los Treinta y Tres" en el año 1874, en las procesiones callejeras que hacía el cura Ramón Rodríguez y que los carreros de carretas con bueyes, domadores y esquiladores, se encargaron de difundir su cultura por el interior de la entonces campaña del departamento de Cerro Largo.-
Pero, no da por descartado que los "lanceros de 1870" que anduvieron en son de guerra por la zona, pulsaban: cielitos, tristes y estilos, cuando acampaban con sus fogones dorados, entre el esmeril sufriente de los grillos y las nochecitas alertas, de las crispadas montoneras.-
Al parecer el o la acordeón había llegado a la "Villa de los Treinta y Tres" en el año 1855, suponiendo que uno de sus primeros ejecutantes, fue, el mismo cura Ramón Rodríguez.-
Desde la Patria Vieja, ya se desplazaban los "cielitos" de Bartolomé Hidalgo, de Victoria "La Payadora" (una mujer que desafiaba a los invasores españoles, cantando al son de su guitarra contra los muros del Montevideo sitiado) y de Eusebio Valdenegro, que al igual que Hidalgo, algún "tono que otro" conocían en la guitarra.-
Estos pioneros de la guitarra, "templaban" los instrumentos por dos métodos: "Tiemple por guitarra" (donde se comienza por afinar la sexta cuerda al aire y se sigue sucesivamente, hasta llegar a la primera) y "Tiemple del diablo" (llamado así, para diferenciarlo del primero y en contraposición ajustar las cuerdas de manera que al tocarlas al aire, suena un acorde determinado en tonos mayores. Ej: sol mayor, do mayor, mi mayor etc.).-
Aprendían mirando y oyendo a otros guitarreros y de alguna forma, fueron creadores de un oficio que permitía improvisar, modificar y descubrir, nuevos sonidos en la guitarra.-
Indudablemente, que ellos (o sea los guitarreros "de oído") fueron los verdaderos pioneros de las tragedias y de las alegrías del campo y los que llevaron adelante, la ciencia y la esencia del folclore oriental.-
Las guitarras, eran más chicas que las actuales. Tenían clavijas de madera y sus cuerdas: primera, segunda y tercera, eran de tripas de carnero: mientras que la cuarta, la quinta y la sexta, eran de hilos de seda de colores, recubiertas por una lámina de metal en espiral que cubría todos los hilos.-
Se dice que el origen de estas últimas, procedía de Italia y obviamente habían sido introducidas al país, por los emigrantes siete-oficios, que llegaron a este suelo, algunos de ellos, combatiendo a órdenes del general José Garibaldi.-
(Fuentes y fotos: "Historia de la guitarra y la milonga en Treinta y Tres" de Oscar Prieto y Beatriz Bustamante)
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 10 de noviembre del 2018.-