martes, 21 de agosto de 2018


                         
MELO-TREINTA Y TRES Y VERGARA…LA  DIGNA Y NOBLE TAREA  DE  SERVIR  A  DIOS”


REFLEXIONANDO LA HISTORIA
Es imposible escribir acerca de la presencia de la Iglesia Católica en la ciudad de Vergara,  tomándola como un hecho aislado en el tiempo. Sin referirse a la savia que la nutre,  a la zona geográfica de influencia y por ende, a los frutos sociales, económicos y culturales que han sazonado desde las ramas llenas de gorjeos.-
Cuando me refiero a la savia que la nutre, al soplo de luz que da vida, lo hago mirando hacia la perspectiva  de las Iglesias “Nuestra Señora del Pilar y San Rafael” en la ciudad de Melo y de la Iglesia “San José Obrero”, en la ciudad capital del departamento de Treinta y Tres.-

Catedral de "Nuestra Señora del Pilar y San Rafael", en Melo.-
Una y otra, cumplieron y cumplen  con su rol preponderante. Que no es otro que el de motivar a la población  a crecer espiritualmente, a luchar en pos de la paz, de la esperanza y de la felicidad. A entregarse al trabajo digno, a convivir con el prójimo, a limar asperezas, a modelar la cultura y a tratar de consolidarse como familia y como sociedad, respectivamente.-
Esa cruzada, no ha sido para nada fácil.-
 Y los sacerdotes que han abordado la misma, han tenido que luchar contra la despoblación que imperaba, contra la geografía cerril de una época, contra las pestes y contra las revoluciones armadas, ofrendando su salud, su corazón y hasta su vida, por el verbo encarnado de la palabra y por el misterio sigiloso de la cruz.-
 Pero lentamente la barbarie, la maldad y el descreimiento de dos centurias, ha contenido su fuerza bruta, la piedra, ha pulido sus aristas filosas y lentamente, va cayendo de hinojos, ante el bálsamo preciso y radiante de los Santos Evangelios.-
Y me remonto a los tiempos del Virreinato del Río de la Plata, creado en el año 1776.-
Cuando, la Banda Oriental, constaba de tres regiones debidamente marcadas: la gobernación de Montevideo; la gobernación de Buenos Aires que comprendía la zona de los hoy, departamentos de Durazno y de Florida, la gobernación de Yapeyú, que se extendía a partir del río Negro y encasillaba todo el norte geográfico, de una enorme heredad.-
Fue el relumbrón de la monarquía española y el tiempo de los Virreyes, donde muchas veces la cruz quedó de lado y en su nombre, la espada creó la ignominia, devastó pueblos y se tiñó de sangre.  Tiempo de los Gobernadores y del cordón de “Guardias de la Frontera” difusamente delimitadas luego del  “Tratado de San Ildefonso” en 1777 y vejadas una y otra vez, por los invasores portugueses.-
Por obvias razones y a efectos de dinamizar este trabajo, avanzo en el tiempo, dejando atrás a los indígenas sometidos y colonizados. A la “Compañía de los Jesuitas”, sus enormes posesiones de tierras, su consecuente expulsión de la Banda Oriental en 1767, el retorno en el año 1842 y acorto distancias para llegar hasta el hecho fundacional de la “Guardia Vieja del Cerro Largo”.-
Motivo, que por otra parte, a todos nos toca de cerca.-

GUARDIA DE SAN NICOLÁS DE BARI
Virrey  General Nicolás de Arredondo.-
En marzo de 1791, bajo el reinado de Carlos IV “El Cazador”; el virreinato del General Nicolás de Arredondo y la gobernación de Montevideo a cargo de Antonio Olaguer y Feliú; se crea la “Guardia de San Nicolás de Bari” o “Guardia Vieja del Cerro Largo”, en el paraje “Infiernillo”, a poca distancia de la falda del Cerro Largo por parte del Teniente Comandante de los Resguardos Fronterizos don Manuel Cipriano de Melo, que era portugués, pero que prestaba su concurso a la Corona Española desde las invasiones del General Pedro de Cevallos, a quien se incorporó siendo bastante joven.-
Como don Cipriano tuvo que salir en persecución de los malhechores y contrabandistas que asolaban la campaña, quedó abocado a la construcción de la Guardia, el Teniente Félix Gómez, con una partida de soldados; hasta que en agosto de 1794, llegó procedente de la Fortaleza de Santa Teresa,  con 36 años de edad, el Capitán de Infantería de Buenos Aires, nacido en Barcelona (España) Agustín de la Rosa, con su esposa, de origen porteño:  María Mercedes de Sarratea y Altolaguirre, con la cual había contraído nupcias en Buenos Aires, el día 4 de abril de ese mismo año y se hizo cargo del pequeño contingente bélico.-
En virtud de que al Capitán no le satisfizo la ubicación y las malas condiciones edilicias en que se encontraba la “Guardia”, escribió a su Virrey y obtuvo el consentimiento necesario para buscar una mejor ubicación y trasladarla de paraje, lo que así se efectuó,  para donde hoy se encuentra el cementerio de la ciudad de Melo (Cerro Largo).-
Ese campamento iniciado por Agustín de la Rosa, se le conoce en los anales históricos por “Guardia Nueva del Cerro Largo”.-
Obispo Manuel de Azamor.-
El día 27 de junio de 1795, el propio Capitán de la Rosa,  dando cumplimiento a órdenes del Virrey Pedro de Melo de Portugal y Villena, fundó la “Villa de Melo” y al otro día, comienzó a entregar tierras y mercedes, a los primeros pobladores.-
El día 17 de julio de 1796, el Reverendo Padre Fray Francisco Martínez, Capellán Castrense de la Fortaleza de Santa Teresa, bautizó al niño Alejo Agustín de la Rosa, primogénito del Capitán antedicho.-
Se dio el caso de que Fray Francisco Martínez, estaba a 30 leguas de Santa Teresa y de viaje para el Fortín de “Santa Tecla”, debiendo anotar al niño bautizado en el libro de bautismos, que correspondía a “Santa Tecla”.-
Este detalle y algo más que rozaba el espíritu del militar español, dieron pie para que concurriera a Buenos Aires y materializara ante el Virrey Pedro de Melo y el Obispo Manuel de Azamor y Ramírez, la presencia permanente de un sacerdote para la creciente “Villa de Melo” y sus alrededores.-
El día 8 de febrero de 1797, fue nombrado  para la Villa, el Capellán Presbítero Dr. Benito Henrique Ducós de Lahite, quien asumió el cargo el día 1ero de abril y abrió libros de bautismos, casamientos y defunciones, el día  10 de abril de 1797 y tuvo en la persona del andaluz Juan Gregorio Martínez, el primer sacristán.-
A pesar de que el Capitán fundador de la “Villa de Melo”, dejó marcado el terreno frente a la plaza “Constitución” para levantar allí la Iglesia, esto no sucedió hasta el año 1809 y como tal ofició de Capilla el rancho de “palo a pique” del paraguayo Francisco Fernández, el cual estaba casi enfrente a  la actual Catedral de Melo.-
Primero, el paraguayo  “lo cedió de limosna” y luego,  se lo terminó vendiendo a las autoridades.-
Como dato complementario se agrega que en ese ranchito, vuelto Capilla, fue bautizado en el año 1807, Dionisio Coronel Muniz, quien en el futuro estaría llamado a ocupar cargos militares y legislativos de relevancia para su comarca de Cerro Largo.-
La Capilla, tomó el nombre de “Nuestra Señora del Pilar”, dado que el Capitán de la Rosa, era devoto de la “Patrona del Pilar” y como dato anecdótico está aquel de 1801, cuando la invasión portuguesa  tomó la “Villa de Melo” y tras la huída a caballo del Presbítero Ducós de Lahite (que incluso no retornó más a la Capilla), le robaron las campanas de la misma, mientras que los libros se salvaron por muy poco.-

NUESTRA SEÑORA DEL PILAR Y SAN RAFAEL
Aun persistía el rancho de “palo a pique” cuando el día 10 de agosto de 1804, el Obispo de Buenos Aires Benito Lué y Riega, viajando a caballo por la campiña oriental, acompañado de no menos de 50 jinetes, llega a la “Villa de Melo” en visita pastoral.-
No quedó muy a gusto (tenía fama de inflexible) por la desprolijidad que constató en los libros de rutinas religiosas y le increpó duramente al Padre Pedro Antonio Ortuño (que luego colgaría los hábitos para instalar una fábrica de ladrillos a orillas del arroyo Conventos).-
Además, dejó la orden por escrito,  a través de la cual prohibía “a los capellanes errantes, oficiar actos religiosos en la Villa y llevar a cabo entierros en el interior de la Iglesia” a excepción de: “salvo los sacerdotes y los que mueran con especial concepto de superior virtud”.-
No se conformó con esos dictámenes y agregó: “Se cobrará 2 pesos por el entierro mayor y 1 peso por el menor.  Para casarse los españoles pagarán 13,50 pesos y 6 pesos los naturales”…
Antes de irse, puso su broche final. La Capilla de ahí en más,  se llamaría: “Nuestra Señora del Pilar y San Rafael”, en homenaje al Virrey Rafael de Sobremonte quien representaba al soberano español por esos años.-
En 1805, el Obispo asturiano Lué y Riega (el último Obispo del régimen del régimen hispánico en estas latitudes), elevó la Capilla a la jerarquía de Parroquia.-

Obispo Benito Lué y Riega.-

En el año 1808 el Padre Juan José Arboleya, sustituye en forma interina a Ortuño, dedicándose a instalar en la propia Parroquia, la primera Escuela que tuvo la “Villa de Melo”.-
En 1809 se hace cargo del ministerio eclesiástico el Padre José de la Nobal, quien traslada la Parroquia, para el sitio físico donde hoy se erige la Catedral y transforma la estructura de la misma en un rancho de paredes de ladrillos con techo de paja.-
A éste, lo sucede el Padre Pascual Alejandro Ribas, quien asiste como mudo testigo a la invasión portuguesa de 1811, donde la Villa vuelve a ser tomada por el ejército lusitano de don Diego de Souza y le arrebatan “hasta el cáliz”…. Mientras que por otro lado, lo llevan preso al ex Presbítero  Ortuño, por considerarlo sospechoso.-
En 1814, toma el mando de la Parroquia el Padre José Macías de Soto, quien casa al militar portugués Bento Gonçalves da Silva con la melense Cayetana García.-
Padre José Montes y Veiga.-
En 1828, se hace cargo de la Parroquia, el Capellán del ejército republicano José Antonio Caldas (gran amigo del General Juan Antonio Lavalleja) y en 1830, el pueblo de la “Villa de Melo” y de sus alrededores, Jura la Primera Constitución de la República en el interior de la Parroquia, ya remozada con techo de tejas, cielo raso acorde a la ocasión y el atrio hecho a nuevo.-
Caldas, es sustituido en 1832, por el Padre José Joaquín Palacios, quien luego de un altercado interno, tiene que retirarse de la Parroquia, dejándole el cargo en 1833 para el Teniente Cura Fray Juan Rosas Escobar.-
Éste, se fuga de Melo al parecer no muy bien visto por las tropas del General Lavalleja y es sustituido en el año 1837 por el Padre Manuel de la Hoz.-
En 1841, cuando la República ya vive la incertidumbre de la “Guerra Grande”, toma las riendas de la Parroquia el Padre Marcelino Noriega y Hoyos; quien a partir del día 21 de abril de 1843 en forma interina es subrogado por el Padre barcelonés José Reventos y Poch, quien ya se encontraba en la Villa y el día 1ero de mayo de 1846, pasa a ejercer como Teniente Cura de la misma.-
Dicha Parroquia, que ya tutelaba los actuales departamentos de Treinta y Tres y Cerro Largo,  recién quedó habitable en su actual edificio, el día 25 de mayo de 1876. Su Párroco, era el Cura gallego José Montes y Veiga, gran impulsor de la obra antedicha, que bajo la dirección del Arquitecto suizo Inocencio Cavadini, del Agrimensor Alonso y Lara, del dibujante técnico brasileño José Ovino y del herrero Pascual Gino, insumió un gasto de 29.623 pesos, siendo inaugurada con fiestas que insumieron una semana entera.-

 EL PADRE REVENTOS Y LA IGLESIA EN EL “PUEBLO DE LOS TREINTA Y TRES”
Padre José Antonio Reventos y Poch.-
El día  9 de mayo de 1846, el Padre Dámaso Antonio Larrañaga- Vicario Apostólico del Estado Oriental-  confirma a Reventos, como Párroco de la Iglesia “Nuestra Señora del Pilar y San Rafael”  y a la vez de evangelizar  su zona de influencia, integró también,  la Junta Administrativa de Melo y se propuso junto a los Coroneles Dionisio Coronel Muniz y Marcelo Barreto Ferreira, fundar “El pueblo de los Treinta y Tres”, en las cercanías del río Olimar Grande.-
Este núcleo poblacional,  que recibió la visita del Presidente Juan Francisco Giró en 1852 (obvio que Reventos se entrevisto con él  en Melo, donde también estuvo el Presidente y le planteó las necesidades del momento) el  día 10 de marzo de 1853, por decreto del ejecutivo nacional, adquiere el rango de “Pueblo de los Treinta y Tres”, con floreciente población y en julio de 1855, bajo la delineación del Agrimensor Joaquín Travieso, se da comienzo a la actual Parroquia de Treinta y Tres.-
Mientras tanto  en una pequeña Capilla, que había hecho construir el propio Padre Reventos, al fondo de la actual Parroquia “San José Obrero”, el día 25 de diciembre de 1858, ofició la PRIMERA MISA,  en el “Pueblo de los Treinta y Tres”.-
En noviembre de 1859, estando próximo a terminarse la obra de la Capilla frente a la plaza “19 de Abril”, Reventos, la traslada para ese lugar, dejando la anterior (o sea donde está el Sanatorio de IAC) para Escuela de Varones.-
 El día 27 de agosto de 1860, Reventos, establece la “Ayuda de Parroquia”, para dicho pueblo.-
Normalmente y en términos eclesiásticos, la “Ayuda de Parroquia”, como tal, queda a cargo de un Teniente Cura que cumple con las normas religiosas que le competen y está supeditado al Párroco más cercano. En este caso, el mismo Reventos , fluctuaba entre Melo-Treinta y Tres y viceversa, dado que no tenía otro Cura.-
Recién en el año 1865, el Teniente Cura Ramón Rodríguez, se hace cargo de la capilla (frente a la plaza “19 de Abril”) la cual visitada por Monseñor Jacinto Vera, el día 27 de agosto de 1868, quien la erige en Curato, pasando a denominarse en primera instancia: “Parroquia de San Vicente y San Salvador”, con el Padre Rodríguez, como Cura Párroco.-
Parroquia "San José Obrero" de la ciudad de Treinta y Tres.-
A principios de 1871, la obra efectuada por el constructor italiano Nicolás Pomatta, queda terminada y el día 19 de marzo de ese año, es inaugurada y bendecida con dos imágenes de “El Señor Crucificado” y otra de “San Antonio”, hechas en su totalidad con maderas del Olimar y del Yerbal, por el mismo Cura Rodríguez, que al parecer tenía virtudes de relevante ebanista.-
En diciembre del año 1891 y a instancias del Arzobispo de Montevideo  Mariano Soler, la Parroquia pasa a denominarse “Del Patrocinio de San José” y  comúnmente “San José Obrero”.-

LOS FELIGRESES Y LOS CURAS QUE EVANGELIZABAN EN LA REGIÓN
En virtud de todo ello y de acuerdo a datos históricos que se poseo,  parto desde el año 1835, donde se conoce que  ya habían habitantes brasileños, españoles y orientales, en zonas próximas a la hoy, ciudad de Vergara.-
Dicho esto, es muy seguro que el Padre Reventós, recorría todas estas heredades  ejerciendo sus oficios religiosos  en las diferentes casas particulares donde se reunía el vecindario y confirmado que ha sido, desde el oratorio ubicado en la estancia del Coronel Marcelo Barreto, cerca del río Olimar Grande.-
En junio de 1866, el Padre Reventos se retira enfermo para España (falleciendo el día 18 de marzo de 1868).-
Pero, ya estaba el Padre Rodríguez, a cargo de la Iglesia de Treinta y Tres.-

Dicho sacerdote, quien fue testigo presencial de la creación del Curato de la Vice-Parroquia del “Pueblo de los Treinta y Tres” en 1868; primer Párroco de la misma y también del alumbramiento del departamento de Treinta y Tres el día 20 de setiembre de 1884, tenía oratorios concebidos: en la estancia de los esposos Nicolás Olmos y Feliciana Méndez, en las costas del arroyo Corrales del Parao; en la estancia de los esposos José Zuluaga y Flora Fernández Vergara en el paraje Picada del Parao, en la estancia de los esposos José Pereira y Anita Tabeira, en el paraje Cañada Grande y en la estancia de José Fernández Vergara “Yuca Vergara”, ubicada en paraje Cañada de la Manguera. –
Todos estos lugares físicos, estaban próximos a “El Parao”.-
Bernardo Silvera y su esposa.-
En el año 1891, el cura español Rodríguez, fue sustituido por el Padre José Bergara, quien continuó evangelizando en  la zona y tuvo la noticia de que el día 7 de abril de 1891, se había realizado  la primera venta de 21 solares en el naciente caserío de “El Parao”, donde el fundador Sr.  José Fernández Vergara “Yuca Vergara”, tuvo la bondad de donar tres terrenos: uno,  para la comisaría seccional, otro, para la plaza del pueblo y el restante, para la capilla a erigirse.-
Esos terrenos,  desde el origen y hasta ahora, albergan las estructuras específicas,  para las cuales fueron donados.-
En 1892, el Padre Bergara, se encuentra en el pueblo de “El Parao” con una comisión “Pro-Capilla” formada por: las Sras. Petrona das Neves; Estefanía Senosiain; María José Silvera, Natividad Sosa; Camila Bresque; Dionisia Pereira y los Sres. Bernardo Silvera y José Pereira.-
Se agilizan los trámites y el 4 de octubre de 1892, cuando el Papa era León XIII,  Monseñor Dr. Ricardo Isasa y Goyechea (jesuita), Obispo Auxiliar de la Catedral de Montevideo, llegó en diligencia  a “El Parao” y procedió a bendecir la piedra fundamental en el terreno donde se levantaría la capilla.-
Monseñor Dr. Ricardo Isasa y Goyechea.-

El día 28 de mayo de 1893, el Sr. Bernardo Silvera (que era brasileño de origen), firmó la escritura por la cual Fernández Vergara, hacía entrega del terreno para el sagrario.-
Eran 800 metros de la manzana 1, con frente a la calle Dionisio Coronel, la que fue mensurada por el Agrimensor Manuel José Coronel y tenía de vecinos contiguos al español  Delfín Diez (que era comerciante y periodista)  y a Fortunato Jara (que era hijo de guaraníes, soldado blanco de la Guerra Grande, militar en actividad y nacido en Cerro Largo).-
En el año 1897, el Papa León XIII creó la Provincia Eclesiástica del Uruguay, por lo que Melo (ya declarada ciudad el día 27 de junio de 1895) pasó a ser Diócesis sufragánea, pudiendo aplicarse recién este decreto papal en el año 1919, luego de que por mandato constitucional del Presidente José Batlle y Ordóñez, la Iglesia Católica se separó del Estado.-

INICIOS DE LA CAPILLA DE “EL PARAO”
Coronel Bernardo G. Berro.-
La construcción del templo católico, se inició con fondos provenientes de los vecinos y posteriormente en el año 1898, se formó una comisión la que fue integrada por: el Coronel Bernardo Berro (Jefe Político y de Policía de Treinta y Tres)- como presidente-; Padre José Bergara- vice-presidente y contador-; Isidro Tellechea – tesorero- y Próspero Silvera- vocal y secretario-
Por  falta de fondos, por  la tensión imperante entre orientales y  por  la economía en baja que había dejado la revolución de 1897, las obras quedaron detenidas hasta el año 1903.-
Capilla de Vergara, recién construida- año 1905-
Mientras que en la Parroquia “San José Obrero” de Treinta y Tres, el Padre Bergara, había sido sustituido en el año 1900. Unos meses del 1900, estuvo el Padre Juan Willat. A partir de diciembre de 1900 y hasta febrero de 1901, estuvo el Padre Francisco Ozácar. Desde 1901 y hasta 1904, lo fue el Padre Augusto Rey.-
En enero de 1904, se hizo cargo de la Parroquia antedicha, el Padre Abdón Corcín.-
El día 10 de marzo de 1903, el caserío de “El Parao” ante un proyecto presentado por el Senador Doroteo Navarrete (de Cerro Largo) y suscrito por el ejecutivo nacional, es elevado al rango de “Pueblo” y su nombre cambia por el de “Bergara”- luego “Vergara”- en homenaje al segundo apellido del fundador don José Fernández Vergara, brasileño, nacido en Canguçu (RGS- Brasil).-
Posteriormente,  en el  año 1903, se fundó otra comisión “Pro-Capilla” a cargo de: Balbina Silvera- presidenta- ; Eulalia Pereira de Claussen – vice presidenta-; Manuela Saavedra de Silvera- secretaria-; Sara M. de  Silvera – pro secretaria-; Belmiria Alves de Gigena- tesorera-; Cecilia Muiño de Nieto y Flora Fernández- vocales-
La foto es de 1906 y se ve al fondo de la diligencia una vista parcial
 de la capilla inaugurada el día 8 de octubre de 1905.-
A todo esto, todos los meses, los curas venían desde Treinta y Tres, se alojaban en casas particulares de Vergara, celebrando allí, sus devociones católicas.-
Por fin, el día 8 de octubre de 1905, cuando el Papa era Pío X,  quedó inaugurada la capilla de pueblo Vergara, la cual desde 1892, cuando Monseñor Isasa bendijo la piedra fundamental, quedó impuesta bajo la advocación de: “el corazón de María y Santa Graciana”.-
Fue así que LA PRIMERA MISA DE LA NOVEL CAPILLA DE VERGARA, la ofició el Padre Abdón Corcín.-

CURAS  ITINERANTES
Monseñor Joaquín Arrospide.-
En el año 1907, se hizo cargo de la Parroquia de Treinta y Tres, el Padre Miguel Lacroix Esain (gran músico, declamador  y poeta) que era amigo de la familia Padula-Merlino, venía todos los meses a Vergara, a oficiar misas, amén de que continuaba recorriendo la zona aledaña.-
En el año 1911, Lacroix, fue sustituido por el Padre Apolinario Armendáriz, quien desempeñó su ministerio religioso hasta el año 1920.-
En 1920, se hizo cargo de la Parroquia olimareña el Padre Ricardo Álvarez, quien en compañía de Monseñor José Joaquín Manuel Eloy Arrospide Echeverría, Obispo de la Diócesis de Melo, concurrió a Vergara y luego de pasar unos día misionando en el pueblo, el 29 de setiembre de 1923, plantaron la “Cruz Alta”  al ingreso del pueblo.-
Álvarez, fue sustituido en 1931, por el Padre Félix Pellerrey, quien asistió a Vergara y zonas de influencia,  hasta el año 1938.-

CURAS  EFECTIVOS Y ARREGLOS DE LA PARROQUIA
El día 18 de noviembre de 1938, bajo el papado de Pío XI,  Monseñor Miguel Paternain Espinosa (redentorista y oriundo de Minas- Lavalleja-) Obispo de la Diócesis “Florida- Melo”, eleva la capilla de Vergara, al rango de: “Parroquia”, dándole la denominación: “ Del Santísimo Sacramento” en memoria del  III Congreso Eucarístico Nacional.-
"Cruz Alta" inaugurada el día 29 de setiembre de 1923.-
Por ende fija un párroco residente interino en la misma y ese fue el Padre Pallotino: Arturo Bernardo Zito. –
El día 30 de abril de 1939, el Padre Zito fue confirmado como PRIMER CURA PÁRROCO DE VERGARA.-
Durante la estadía de este sacerdote, se construyeron tres piezas más en la casa parroquial, un aljibe y con la ayuda de la Comisión, se adquirieron: “un armoniun, una custodia y un cupón”.-
Poco después el Padre Zito, enfermó de tifus y fue trasladado a la ciudad de Montevideo, siendo confirmado el día 7 de marzo de 1940, el Párroco José Weber.-
Monseñor Miguel Paternain.-
En el año 1941, Weber fue sustituido por el Padre Arturo Stern, quien el día 15 de junio de 1941, procedió a la bendición de las campanas, ante numeroso público presente.-
Seguidamente se procedió a la construcción del parapeto que albergaría las campanas, el que tiene una altura de 13 metros 0.10 centímetros y el día 21 de junio de 1941, se colocó la cruz parroquial que está ubicada en el centro del parapeto de cemento.-
Campanas de la Parroquia y Cruz
Parroquial de la misma.-
El 24 de junio de 1941, fue colocada la campana chica, que pesa 50 kilogramos, se llama “Santa Teresita del Niño Jesús” y fueron sus padrinos: Félix Blas Silvera y Animia García.-
Padrinos de honor: Pedro B. da Silva; Juana Gigena de Fabeiro; Francisco Ferreira Chaves; Fermina G. de da Silva; Raúl Aguiar; Piedad Aguiar; Antonio Zito y Escolástica García.-
Al día siguiente, fue erigida la campana mayor, que pesa 100 kilogramos, se llama “Santa María” y fueron sus padrinos: Rafael Fabeiro y Manuela Saavedra de Silvera.-
Parroquia del Santísimo Sacramento
Padrinos de honor: Carlos Oribe; Amalia G. de González; Antonio González; Zulma Buzó de Silvera; Julio Crossa y Josefa Robaina.-
Es necesario agregar que el equipamiento del templo obedeció a los muy buenos oficios de la Sra. Manuela Juana Saavedra Ramírez de Silvera, quien entre los años 1920 a 1940, consiguió “bancos, confesionario, comulgatorio, una hermosa imagen de la Virgen María, el Sagrado Corazón de María y la construcción de dos piezas junto a la recién denominada Parroquia”.-
Sus amigos le llamaron “El apóstol de la localidad”.-
Obispo Emérito Monseñor Roberto Cáceres
con Jorge Muniz, el día 10 de marzo
del 2013, al inaugurarse la "Nueva Cruz Alta".-
El día 20 de diciembre de 1955, se re-funda la Diócesis de Melo, abarcando los departamentos de: Cerro Largo, Treinta y Tres, Lavalleja, Rocha y Maldonado.-
El 9 de julio de 1960, bajo el Papado de Juan XXIII y el obispado de Monseñor José María Cavallero Gómez, se desprenden los departamentos de Lavalleja, Rocha  y Maldonado, conformándose la Diócesis de Melo, con los departamentos de Cerro Largo y Treinta y Tres, hecho que sucede hasta ahora y de la cual, depende nuestra Parroquia.-
Culminando estas líneas diré que gracias a los Obispos: Monseñor Cavallero y el Emérito Roberto Cáceres (músico y cantor), quien recorrió durante 34 años incansablemente la zona, fueron creadas y bendecidas las parroquias: “San Francisco de Asís” (estancia de Ricardo Druillet); “San Cayetano”  (Arrozal 33 S.A.); “Nuestra Señora del Luján” (Pueblo Mendizábal- Paraje “El Oro”); “Centro Pallotti” (barrio “La Cuchilla” de Vergara)  e “Inmaculada Concepción” (Pueblo Rincón).-
Asimismo,   desde nuestra parroquia han evangelizado sucesivamente por las zonas rurales aledañas, los Padres:  Ernesto Fonseca (que era jesuita); Vicente Stols; Juan Sneider; Germán Salzle; José Chuzinsky ; José Bader (quien levantó las instalaciones del Centro Pallotti, hizo una obra por demás constructiva con niños y jóvenes, incursionando en las disciplinas de recreación, trabajo, oficios varios,  artes  y deportes) ; Alejandro Fontana (interino);  Jorge Osorio; Gabriel Tojo; David Urzúa; Asdrúbal Alonso (interino)  Luis Arturo Silva (interino);  Diácono Luis Lago (interino) Nurismar Correa y actualmente: José Reynaldo Medina.-
Padre José Reynaldo Medina.-
El actual Obispo de la Diócesis de Melo es:  Monseñor Heriberto Bodeant, quien tiene bajo su ministerio eclesiástico una superficie de 23.177 km. 2., la cantidad de 126.000 católicos y dos Obispos Eméritos: Roberto Cáceres González y Luis del Castillo Estrada SJ.-
Monseñor Heriberto Bodeant.-
El día 10 de marzo del 2013, en otro aniversario más de la creación de “Pueblo Vergara”, fue erigida la “Nueva Cruz Alta” (por deterioro de la otra de madera,  que había ordenado plantar Monseñor Arrospide en 1923) mediante diseño del Padre David Urzúa y forjada por el artesano vergarense Sr. Heverbal Batista.-
Se contó con la colaboración del Municipio de Vergara a cargo de la Sra. Alcaldesa Dra. María del Carmen Muniz Cuello; asistieron a la fiesta el Obispo Emérito Monseñor Roberto Cáceres, quien bendijo dicha cruz y el Diácono permanente de la Parroquia María Auxiliadora de Charqueada Luis Lago.-
Asimismo, Jorge Carlos Muniz Cuello, leyó ante los presentes un bosquejo histórico de su autoría, acerca del entorno que rodeó a la génesis y el final de la vieja "Cruz Alta".-
Padre Salesiano Sebastián Barreto.-
Por último, es necesario y justo no olvidar al Padre Sebastián Barreto (salesiano) profesor de la Escuela Agrícola Jackson,  político ruralista de Benito Nardone, radio-aficionado, comunicador social, estudioso de la historia nacional y en especial del General José Artigas, quien en la década de 1960, concurría muy seguido a nuestra Parroquia, donde permanecía hasta 20 días, haciendo cuentos a los niños y enseñando a los mayores a hacer dulces de las más variadas clases, pasas de uvas, quesos caseros, salsa y pasta de tomates, vinos, orejones,  cuidados de los parrales y de las huertas, podas de árboles frutales, etc. etc.
Bendiciones para todos !....

Interior de la Parroquia del Santísimo Sacramento, de Vergara.-
Foto de agosto del 2018.-
(Fuentes: Archivo de la Catedral de “Nuestra Señora del Pilar y San Rafael” que me fuera entregado en copia, por el Genealogista paraguayo Marín Romano; “La Iglesia en la evolución de Melo” de Wilson Benítez Burgos; “Apuntes históricos de Treinta y Tres” efectuados por el Escribano Lucas Urrutia; “El Pueblo del Parao” del Escribano José Luis Cuello Núñez ; Archivo de la Parroquia “San José Obrero de Treinta y Tres”;  Datos proporcionados por Monseñor Heriberto Bodeant y archivo particular del autor).-

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 21 de agosto del 2018.-

lunes, 13 de agosto de 2018

"JUSTINO MUNIZ. CAUDILLO DE LA FRONTERA REBELDE"....
Justino Muniz, nació en Sauce de Olimar (hoy, departamento de Treinta y Tres), el día 5 de setiembre de 1838.-
Era hijo legítimo de Julián Ramírez (quien se fue del hogar antes de su nacimiento) y que en 1834 era soldado de la división Cerro Largo, que mandaba el sargento mayor Marcelo Barreto  y de Josefa Benita Muniz Azcurra; por lo que queda demostrado que no era hijo natural, como especularon durante cierto tiempo varios historiadores, dado que sus progenitores se habían casado en 1837.-
En realidad su verdadero nombre era: Justino Ramírez Muniz.-
Más allá de que un dejo de rebeldía frente al padre que no conoció y que había abandonado a la madre cuando se hallaba embarazada, Justino, de por vida, tomó consigo el apellido Muniz.-
Y así lo conoció la historia, de un lado y del otro, en el tema de las "divisas políticas".-
Huraño, de pocas palabras, heredero de un tiempo bárbaro, hijo predilecto de las llanuras, de las sierras y de los montes, su vida se templó en la dura lucha de las faenas del campo y su alma de hombre honesto y de palabra dada, fue una eterna contradicción con su pensamiento lineal y carente por completo de la luz que aportan las aulas y de la cultura que aportan los libros.-
Era totalmente analfabeto y lo que es peor, despreciaba a quienes buscaban un solaz en la cosecha de las letras y hasta llegó a llamarlos: "embrollones de letra menuda".-
Cara contradicción en este hombre tratado hasta de "semi-salvaje" por sus compañeros y por sus contrarios, cuando en su descendencia hubieron hombres y mujeres que les apasionaron las letras y que incursionaron en el magisterio, en el profesorado, en las crónicas, en la poesía, en la dramaturgia (como su nieto materno Justino Zavala Muniz) y hasta en el dibujo, como Fabio Muniz Carvalho (uno de los nietos de Ángel Muniz).-
Viene al caso contar en este momento que según la tradición oral de aquellos tiempos, verdadera o no, el Alférez Sebastián Bouquet, que durante la revolución de 1904, era secretario de Muniz, muchas veces lo hizo firmar la correspondencia agarrándole la mano con todo cuidado, mientras repetía casi que maquinalmente: "Para arriba, para abajo, para arriba para abajo etc. etc. ....Para el costado y ahora sí, una raya por abajo, mi General"....
Otros cuentan que le preguntaba a Bouquet (que era recién egresado del Colegio Militar y luego llegaría al grado de General de Brigada) :- Ché y la "o" de "Justino" como l´hago?
- Redonda y cerrada, como la argolla de un lazo, mi General !
Todo ello, constituiría el cerno y la carnadura con la cual estaba formado ese hombre. Heredero de un apellido que surgió en la "Isla Sâo Miguel" y especialmente en la región "Fenais de Ajuda", de las Azores (Portugal) y que llegó a Río Grande del Sur, antes del año 1748, con un largo tránsito que incluyó Río de Janeiro, Porto Alegre, Viamâo y Rio Grande, hasta que en 1763, el general Pedro de Cevallos, capturó a "los Muniz" más viejos y con ellos y otras familias, fundó la floreciente población de "San Carlos" (Maldonado).-
Familia prolífica como fue de ahí en más, se dispersaron por todo el suelo oriental y en especial viraron hacia las tierras y el espacio campesino, del antiguo Cerro Largo.-
Justino Muniz, tenía 7 meses de edad, cuando su madre lo abandonó para siempre y tuvo, que sustraerse a los cuidados de su abuelo materno: José Bernardo Muniz Pintos, quien había sido soldado del general José Artigas, lancero y oficial del general Rivera en "India Muerta" en noviembre de 1816, para luego "cambiar de sitio" y volverse adicto a las fuerzas blancas del general Manuel Oribe, donde llegó a ostentar el grado de capitán.-
Todo un entramado a veces hasta incomprensible, que lo llevó a un anciano José Muniz Pintos, a vivir en el "Rincón de Suárez" (tierras del padre de don Joaquín Suárez, en Cerro Largo), por "consejo" de su hijo el después general Ángel Muniz Azcurra, caudillo blanco de la región, quien entre otras cosas, temía por la integridad física del anciano.-
Así fue que Justino, alternando en las orillas del arroyo Fraile Muerto, a unas 9 leguas de la ciudad de Melo, comenzó la vida común de un peón de estancia, ni bien alboreó los 16 años.-
A los 20 años, usaba chiripá negro, sombrero, botas de potro y espuelas con grandes "lloronas". Ahí fue cuando tuvo la primera pelea de su vida a cuchillo con el tal "Felisberto Pelo Largo", saliendo ambos heridos de la contienda y demostrándole al otro matón, que a pesar de su edad y de la falta de contextura física, le sobraba coraje y honor, para no dejarse "pasar por arriba" y defender la dignidad suya y del prójimo, costara lo que costara.-
En 1853, a órdenes del tío Ángel Muniz ("El Manco Angelito") participó en el combate de "Las Rengas" (afluente del arroyo Cordobés) y a pesar de que la pelea quedó inconclusa, Ángel Muniz, lo hizo ascender a teniente segundo de Guardias Nacionales, luego de la caída del Presidente Giró.-
Nuevas afrentas vendrían para la vida de Justino.....Y el hombre se enamoró perdidamente, de una bella moza del Cerro Largo, llamada Eufemia Rodríguez, que tenía 18 años de edad.-
Una noche de diciembre de 1858, conocedor de que los padres de la misma la querían hacer casar con un gallego comerciante de la zona, llegó a caballo hasta la morada de "la prienda" la alzó en ancas y se fue con ella, para el rancho, que ya había levantado fruto de sus trabajos como esquilador y arador en tiempos de paz.-
El 18 de noviembre de 1865, Ángel Muniz, se les apareció una mañana en el rancho que ocupaba la pareja, con un cura y dos testigos, "se tomaron varios mates amargos" y después procedieron al casorio....
La pareja, entre "revolución y revolución" tuvo 11 hijos entre varones y mujeres.-
No obstante, desde 1863 y hasta la caída de Paysandú, anduvo combatiendo a órdenes de Ángel Muniz y como sostén del gobierno blanco de Berro, primero y luego, de Aguirre.-
Está poco documentado (capaz que se buscó esconder ese detalle), pero se conoce que la división Cerro Largo en su totalidad, al mando de Ángel Muniz, participó de la batalla de Yatay y de la rendición de Uruguayana, cuando la "Guerra de la Triple Alianza".-
En 1870, con 32 años de edad y una bien ganada fama de lancero corajudo y entrador, peleó del lado de los blancos de Timoteo, en las batallas de: Manantiales y en la del Sauce (donde en la navidad de ése año, combatieron entre unos sembradíos, "Goyo" Suárez, hizo degollar a unos 500 blancos heridos y /o rendidos y luego ordenó que les pasaran encima con los caballos) mientras que el escuadrón de caballería que mandaban "los Muniz" (Ángel y Justino) lograron mantener sus posiciones y salvar la gente en una tenaz retirada.-
Luego de la paz de 1872, el Jefe Político y de Policía de Cerro Largo Bernabé Manuel Rivera (hijo del coronel Bernabé Rivera, pero, de ideales blancos y al servicio de Ángel Muniz), lo nombró a Justino, comisario general del departamento de Cerro Largo.-
Ahí fue donde puso en paz, la campaña de Cerro Largo, corriendo a punta de lanza para el Brasil, a "Nico" Coronel, al "Pardo Luna" (que se llamaba Ambrosio Luna) y al oportunista brasileño Manduca Cipriano, que siempre estaba "al golpe del balde" cuando se armaban revoluciones en el Uruguay.-
En 1875, con el tío Ángel, tomaron distancia del general Timoteo Aparicio y se involucraron en la "revolución Tricolor", donde Justino mantuvo un duelo a lanza con Melitón Muñoz (sin llegar a herirse ambos) y posteriormente, a través de la mediación del coronel brasilero Astrogildo Pereira da Costa (que era primo-hermano de Josefa Benita Muniz Azcurra, por ende tío-segundo de Justino) parlamentó con el coronel Lorenzo Latorre, quien le dio la palabra del respeto debido por sus hombres, le comunicó que todo estaba perdido y le aconsejó que se internara en el Brasil al igual que el tío Ángel.-
Vaya a saberse que entretejidos hubieron en ese parlamento....Porque si es cierto que Justino acató la orden de exiliarse en el Brasil (cerca de la frontera con Uruguay), también es cierto, que Astrogildo Pereira, lo ayudó por esa época, a comprar el campo en "Bañado de Medina".-
Regresó en 1880 y por influencias del comandante Higinio Vázquez, Jefe Político y de Policía de Cerro Largo, que era primo del general Máximo Santos, le fue restituido el grado de comisario general del Departamento y posteriormente se abstuvo de salir a la revolución del Quebracho y fue "premiado" el día 9 de febrero de 1886, con el grado de coronel del "ejército de línea".-
Cambió radicalmente el tema y a pesar de que Muniz, juraba ser blanco "como gueso e´bagual" indirectamente, comenzó a deberle favores al Partido Colorado y por ende, también comenzó a ir contra los que habían sido sus compañeros de armas en las pasadas revoluciones.-
El 26 de setiembre de 1893, falleció Eufemia Rodríguez, dejando un hondo pesar en la trayectoria de su esposo, quien a pesar de la vida azarosa que llevaba, la amaba con toda pasión y nunca se conoció que le fuera infiel.-
Pero las cartas, estaban jugadas y el mundo político del Uruguay le convenía atraer a un hombre que ya era caudillo en Cerro Largo, que el gauchaje lo conocía y lo seguía y entonces, el Dr. Julio Herrera y Obes, lo ascendió a general "de línea" el día 17 de febrero de 1894.-
El 16 de noviembre de 1895, se unió sentimentalmente a Clotilde Massaro, con quien tuvo 5 hijos: 4 varones y una mujer.-
Palanqueado por la minoría blanca de los Dres. Martín Aguirre y Juan José Segundo, entró en frontal oposición con los Saravia (a pesar de que cuentan que había sido íntimo amigo de Gumersindo) y que en agosto de 1896, el veterano caudillo Fortunato Jara, intentó atraerlo hacia filas blancas e incluso que tuviera una reunión con Aparicio Saravia.-
Parece que la cosa estaba bastante encaminada, pero el día 26 de noviembre de 1896, cuando el fatídico atropello del capitán blanco Juan Sosa "Juan Garras" a la casona de Ramón Mundo, que ocasionó la muerte de Segundo Muniz, de 16 años de edad, todo cambió en el alma y en la mente del general; máxime cuando se enteró de las bocas de la esposa de Ramón Mundo y de su hija Eugenia (la madre de Zavala Muniz) que el propio "Chiquito" Saravia, lanza en mano, les había intimado la rendición, por una de las ventanas de las casona, luego de que Alberto Muniz, diera muerte de dos tiros a "Juan Garras", diciéndoles en forma por demás amenazante:- Entreguensé o los mato a todos !...
A lo que habría contestado Eugenia desde adentro y con sus hijos prendidos de la pollera:- Mátenos si es capaz....Ningún Muniz, se entrega a un enemigo!.....
En 1897, acicateado por los "dotores" que tanto despreciaba y por la muerte del hijo, Justino Muniz, se enfrentó a "Chiquito" y a Aparicio un día 19 de marzo, en la cuchilla de Arbolito.-
Mucho se ha escrito y mucho se ha dicho de esa batalla, pero en síntesis además de la carga a lanza casi de leyenda que llevó "Chiquito" adelante y que le costó la vida, pelearon "blancos municistas" contra "blancos saravistas", con "pases" de uno al otro ejército y hasta donde se especula que el parlamento solicitado por Muniz, antes de la carga a lanza de "Chiquito" era para llegar a un acuerdo que favoreciera a los dos bandos en común...Cuando no, para conformar una inesperada fusión!..
Llamativamente, no hubo ensañamientos con los "blancos saravistas" cuando se tendieron en retirada y mucho menos, con los heridos que quedaron asistiéndose en casas cercanas adonde fue la batalla.-
A pesar de estar consolidado como caudillo el general Muniz, comenzó a ser "un traidor" para los blancos y un elemento "de desconfianza" para los colorados, relatando muchos de sus subalternos, que los trataba con desprecio, que los amenazaba que los iba "a levantar en la lanza" y que se golpeaba el pecho diciendo y repitiendo: "Que no había nadie más blanco que él"....
No quiso concurrir a la firma de la paz en la estación de la Cruz (Florida) quizás, para no verse con el General Aparicio Saravia.-
Volvió a la paz de su estancia, cuyas casas y galpones estaban pintados de blanco y celeste y se cuenta que regalaba las gallinas batarasas y coloradas que le nacían.-
El 24 de julio de 1898, en horas de la noche, soportó un atentado en su estancia, lo que no pasó de unos tiros, pero, le mataron al mestizo de indio "Fusil" uno de sus secretarios de enorme confianza.-
Y a los tres días de ese hecho, la guardia fronteriza de Aceguá, mató de un tiro, al parecer por error, a su hijo Fernando, que salía de la casa de unos amigos.-
Todo eso, sumado a la antipatía que venía levantando su persona y a la muerte de su hijo Profecto Zacarías el día 27 de diciembre de 1901 a manos de su cuñado Susano Leguizamón, quien al igual que Justina (hija del general y esposa de Susano) huyeron para el Brasil y nunca más se supo de ellos, fueron mellando cada vez el ánimo y el diario vivir del caudillo que comenzó a envejecer prematuramente.-
En 1904, apoyado por el Presidente Batlle y Ordóñez, salió a la revolución al mando del ejército del Sur.-
Su actuación no fue para nada destacada en líneas generales, a pesar de que obtuvo la victoria del "Paso del Parque del Daymán", pero dejó que el ejército blanco, escapara en tremenda fuga, se enfermó y fue sustituído en el ejército colorado, retirándose para su estancia al final de la campaña.-
Hay quienes comentan que luego de conocer la gravedad de la herida del general Aparicio Saravia, intentó pasarse al ejército blanco, pero su oferta no fue tenida en cuenta para nada, por la consecuencia mediata "de traidor de los blancos" que hacía tiempo que venía a los encontronazos con su figura.-
En 1910 fue nombrado por unos días, comandante militar de Cerro Largo, ante el levantamiento blanco de Basilio Muñoz y de Nepomuceno Saravia.-
Y aunque el Presidente Batlle lo ascendió a teniente general del ejército "de línea", no mejoró mucho su situación anímica y se reculuyó como "animal enfermo" en su estancia de "Bañado de Medina", rodeado por su esposa Clotilde y por sus hijos menores, motejado de "traidor", de "toro pampa" y de "blanco yaguané" (blanco piojoso).....
Cuentan que en sus últimos días, recordaba que el indio Rosas Castillos era quien le cargaba la lanza en Arbolito y que lamentaba hasta las lágrimas haber dado muerte con la misma, durante la carga de "Chiquito" a los hermanos Cirilo y Cruz Aldama y al joven Claudio Pérez, dado que los progenitores de éstos, Emilio Aldama y Artidoro Pérez, habían sido sus amigos en la revolución de 1870 y más que amigos, eran: "como hermanos de sangre".....
Finalmente el día 5 de diciembre de 1914, a la edad de 77 años su luz se apagó para siempre, cayendo muerto en su propio campo, debajo de un árbol, al costado de su caballo y con las riendas agarradas por la mano izquierda.-
Celado, despreciado, triste y olvidado por blancos y colorados, se fue de la vida, como una brasa que se va extinguiendo.-
Metido en enredos y tapujos políticos, que jamás los entendió. Donde fue una débil rama oscilando en la corriente portentosa. Donde taloneó el caballo para el lado que le decían, quienes lo manejaban y lo usaban como a un juguete, desde el gobierno nacional.-
Al final de cuentas, aquellos "embrollones de letra menuda" que él tanto criticó durante su vida, fueron los mismos que le crearon los fantasmas de la senilidad y los mismos que de una forma u otra lo hicieron mascar y atragantarse, con el odio indigerible, que atenazó su existencia.-
(Fuentes: "Crónica de Muniz"- Justino Zavala Muniz; "Caudillos y Doctores"- Lincoln Maiztegui y archivo genealógico del autor).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 13 de agosto del 2018.-

sábado, 11 de agosto de 2018

"UN GAUCHO, DE MALA ENTRAÑA"....
Nicomedes Coronel Cavero, nació en el departamento de Cerro Largo, probablemente en la zona de "Rincón de los Coronel", donde sus ascendientes tenían campos propios.-
Y aunque no pudo ser hallada su Partida de Bautismo en la Parroquia Nuestra Señora del Pilar y San Rafael de la ciudad de Melo; se sabe por estudiosos de la genealogía familiar, que era hijo de los esposos Juan Francisco Coronel Muniz y Dionisia Cavero.-
Por el lado paterno, era nieto del paraguayo Blas Ignacio Coronel y de la carolina Manuela Ramona Muniz Pintos.-
Mientras que por el lado materno, era nieto del mendocino Juan de la Cruz Cavero y de la criolla Dominga Villarroel (apellido que llegó a Chile en el año 1547).-
Lo que equivale a decir por ejemplo, que Nicomedes Coronel Cavero, era sobrino paterno del caudillo blanco de Cerro Largo: Dionisio Coronel Muniz y por el lado materno era sobrino de María Zacarías Cavero Villarroel (esposa de Laureano Ramón Muniz Fagúndez- el padre de mi tatarabuelo Tomás Muniz-) y primo hermano de Plácido Rosas (cuya madre era Martina Cavero y él, dueño de los campos donde se originó el pueblo que tomó su nombre en Cerro Largo).-
Nicomedes, hombre tratable y que sabía leer y escribir correctamente, adoptó en su firma el diminutivo portugués-brasileño "Nico" y era un hombre de regular estatura, melena casi rubia, barba corta, ojos claros y la piel casi blanca.-


A pesar de toda esa descripción morfológica, cuentan quienes lo conocieron y le trataron de cerca, que era un hombre arrogante y detrás de la aparente fachada de un paisano dócil y de buenos sentimientos, escondía la insanía de un malvado y al fin de cuentas, era: UN GAUCHO, DE MALA ENTRAÑA....
Al influjo de su tío Dionisio, fue nombrado comisario de policía de la zona de Aceguá (Cerro Largo) y estando en funciones como tal, asesinó al ciudadano brasileño Leonardo da Silva y poco después, al ciudadano español Juan Campo.-
Estos crímenes ocurrieron en junio del año 1858 y aunque el tío logró disminuir el tenor de los asesinatos, poco después "Nico" "completó el cartón", asesinando a una familia de brasileños Silveira.-
Ahí sí, marchó a la cárcel, pero, con la complicidad de los guardianes y del Jefe de Policía de Cerro Largo Coroenl Agustín Muñoz, logró escapar de la misma y se fue al departamento de Colonia, donde se presentó ante el general Lucas Moreno (caudillo blanco, también).-
Al parecer, el general Moreno ignoraba de los crímenes cometidos por "Nico" y de que el mismo se mantenía prófugo de la cárcel de Cerro Largo y no halló mejor remedio que recomendarlo por escrito, al general argentino Justo José de Urquiza.-
El general Urquiza lo recibió en su "Palacio de San José", leyó la carta que le mandaba Lucas Moreno, le dio trabajo como encargado de una de sus estancias e incluso, le bautizó un hijo que tenía "Nico", fruto de la unión legal que mantenía con la prima hermana: Elmira Coronel Cordero, nacida en Cerro Largo e hija de José Pío Coronel Muniz y de María de las Mercedes Cordero.-
Lo que sigue ha sido contado ya por varios historiadores y el día 11 de abril de 1870, "Nico" Coronel, "El Pardo" Luna y otros fascinerosos más, le dieron muerte a puñaladas al general Justo José de Urquiza, a la vista de gran parte de la familia.-
Tras este hecho, pasó a ser figura principal de la revolución levantada en la Argentina, por el general Ricardo López Jordán, pero, fue sofocada por los federales y "Nico", tras buscar cobijo en varios lugares, se vino a refugiar al lado del General Timoteo Aparicio, quien preparaba su invasión al Uruguay.-
Mas, he aquí que entre los compañeros de Aparicio, ya se distinguía como jefe de la división Cerro Largo, el coronel blanco Ángel Muniz Azcurra, quien al ver a "Nico" y al "Pardo Luna" entre los revolucionarios y sabedor de que eran unos criminales, de inmediato ordenó que se retiraran del ejército invasor, emitiendo un decreto por escrito donde los conceptuaba a ambos de "salteadores y asesinos famosos".-
Se fueron para "Sâo Joâo Batista de Herval" en Río Grande del Sur, pero "Nico" no aguantó las ganas de seguir delinquiendo e intentó retornar a su tierra de Cerro Largo con la columna del coronel brasileño Manduca Cipriano, aunque, avistado por Justino Muniz, fue corrido a lanza y a caballo, para el otro lado de la frontera.-
Posteriormente, buscó la zona norte de la frontera y se vino a "Santa Rosa del Cuareim" (hoy ciudad de Artigas) donde se colocó a órdenes de otro criminal, el Coronel Hipólito Coronado (asesinado cuando la dictadura del Coronel Lorenzo Latorre).-
Tanto Coronado como "Nico" Coronel, fueron sostenedores del gobierno de Pedro Varela y luego del motín del 15 de enero de 1875, Coronel, fue designado como militar "de línea" con un cargo en la división de Salto.-
Años después el gobierno oriental, prescindió totalmente de tan desdichado personaje y solicitó al Imperio del Brasil que fuera internado en su jurisdicción y desterrado para siempre.-
Ahí "Nico" Coronel pasó a vivir a Alegrete y para suerte de muchos, culminó con sus andanzas siempre al margen de la ley.-
Al parecer, falleció en "Sâo Joâo Batista de Herval" en noviembre del año 1894, cuando sus parientes directos no querían ni oir mencionar su nombre y vaya a saber, qué manos caritativas se dignaron a sepultar su cuerpo!...

(Fuentes: Foto tomada de Internet y datos del Diccionario biográfico del Dr. José María Fernández Saldanha).-

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 11 de agosto del 2018.-
"PARÓ DE YOVER, DON? "........
Ya me referí hace algún tiempo atrás al ómnibus que durante la década de 1940-1950, cumplía con el trayecto de Treinta y Tres- Charquedada y viceversa.-
Su dueño y conductor, fue el vergarense Jesús Fabeiro, un hombre bueno y solidario, acostumbrado a la tenacidad de los caminos de la época y que no dejaba ningún viviente de a pie, tuviera dinero para el pasaje o no. A todos ellos, sin prejuicios raciales ni políticos, bien o mal vestidos, de zapatos lustrados o con "las patas embarradas", con niños en brazos o con gatos barcinos agarrados, a todos pues, les tendió su mano amplia don Jesús Fabeiro.-
Quedaron muchas anécdotas grabadas en el "inventario general" de los viajeros y es muy probable que muchos de ellos, matizaron las acciones que ocurrían diariamente, para que persistieran en el tiempo con su caleidoscopio de luz, de formas y de espacios naturales.-
Se cuenta que una mañana venía Fabeiro hacia Treinta y Tres, "mandando rueda", espantando pájaros y levantando una pegajosa polvareda, cuando allá a lo lejos divisó la figura de un gurí, que le hacía señas para que detuviera el ómnibus.-
Le "clavó los frenos" al vehículo, abrió la puerta de ingreso al mismo y el gurí metió el hocico para adentro:- Buen día don Fabeiro...Diceee papá si no le lleva un chancho hasta Treinta y Tres?
- Un chancho?- resmungó Fabeiro.....Vivo o muerto, ché?....
- No, dice quéee muerto.....
- Tá, le llevo sí!....Lo trajiste vos o lo van a traer?...
- Siii....sabe quéee dice que lo van a traer.....
- Ajá y demoran mucho con el chancho?....
-No, don Jesús.....Creo que no....Porque cuando yo salí de las casas lo tenían maneao arriba e´ la mesa pa degollarlo.......
Fabeiro, dio un soplido largo, sacudió la cabeza, miró la hora en su reloj de pulso, miró de reojos al gurí y apagando el motor del omnibus, dijo: -Bueno, pero decile a tu padre o a quién sea que no se demoren mucho con ése chancho !...
Y les dio un recreo obligatorio a los demás pasajeros....Por si querían "ir al baño" en un monte allí cercano.-.
Otro día de tarde, había fallecido una persona en la Charqueada y Fabeiro que se dirigía desde Treinta y Tres, llevaba el féretro sujetado por las seis asas del mismo a "la baca" del ómnibus.-
En la plazoleta de la salida, donde está el busto de Ceferino Mattas, le salió al cruce un paisano, que iba para la CIPA Olimar y al arrimarse para subir al rodado, Fabeiro, le hizo saber: - Buenas tardes don!..Mire que adentro va todo lleno, no queda más lugar. Pero si usté se anima, lo llevo arriba en "la baca" junto con el cajón del muerto....Si anima o no se anima?
El otro, escupiendo el cigarro y decidio a todo le contestó:- Pero avise don Jesús...Yo le tengo miedo solo a los vivos y hasta por ái nomá....Mire si me viá asustá de un cajón de muerto....Pero deje quieto....
Y sin más que decir, el hombre escaló como un gato y se colocó al lado del ataúd.-
El tiempo estaba amenazante y de a ratos una llovizna cargosa, pintaba de gris el paisaje.-
Así que abandonaron la ciudad de Treinta y Tres, el cielo comenzó con un persistente lagrimeo....
El paisano, le volcó la vista al ataúd y sin pensar dos veces, le destornilló la tapa, la retiró, se colocó a lo largo en el interior del mismo y volvió a cubrirse con ella pero, dejando un mínimo espacio para que no le faltara el aire.-
Como escuchaba las goteras encima de la tapa del cajón, no se preocupó y se dijo para si mismo:- Cuando carcule qué voy cerca de la CIPA, abro el cajón y salgo......
Quiso la suerte que enseguida de la bifurcación con la ruta 18, otro paisano más, salió de adentro de los árboles y le hizo señas con el sombrero, a Jesús Fabeiro....
- Buenas tardes, don! Mire qué adentro viene completo....Si se anima a viajar al lao de un cajón de muerto, arriba queda lugar....
Pero, se olvidó totalmente de decirle en aquel instante que otro paisano ya venía trepado, viajando en la parte superior.....
El gaucho miró de soslayo el cajón y preguntó:- Pero va sin finao adentro, don Fabeiro?....
Sí, sí. Va sin muerto adentro. Recién lo llevo para un hombre que murió hoy en la Charqueada....
- Ah tonce es otro cantar, don Fabeiro......
Sin esperar más palabras, el último paisano, escaló y se acomodó en la parte superior.....
Arrancaron otra vez rumbo a la Charqueada.-
Y la nube cargada de agua, que un rato antes había hecho lagrimear el cielo, sorpresivamente pasó y dejó de llover.-
El segundo paisano, se sacó el sombrero, como pudo se acomodó al lado del cajón, armó cigarro, hizo un hueco con la mano, le tocó fuego y comenzó a pitar, tranquilamente.-
Ni cuenta se dio de que la tapa del féretro estaba un poquito corrida hacia uno de sus lados.....
Habrían pasado unos diez minutos más o menos, cuando el otro que viajaba en el ataúd, corrió la tapa del todo y se sentó para levantarse....
Ahí, se desató el caos....
El paisano que iba fumando tranquilamente y de espaldas para el cajón, sintió el ruido de la tapa, que se corría como por arte de magia, alcanzó a ver de reojo que un "indio grandote" se venía levantando y una voz que arrancada desde el fondo mismo de un sepulcro, le preguntaba :- No sabe si paró de yover, don?....
Con los ojos fuera de las órbitas, los pelos parados y un "julepe" del tamaño de una casa, intentó tirarse del ómnibus en marcha, pero el que salía del ataúd reaccionó al momento, lo sujetó por las espaldas, cuando ya un ataque de nervios hacía destrozos en el otro paisano. Hasta pateó la tapa del féretro, la que cayó a la ruta, por suerte, sin deteriorarse para nada.-
A los gritos de los pasajeros y al ruido de "la lucha" entre los dos gauchos arriba del vehículo, Fabeiro, sofrenó de golpe y se tiró al suelo más que ligero, seguido por todos los pasajeros:- Qué pasó gente ??....
- A éste le dio una pataleta don Jesús !....
Se treparon dos o tres comedidos más.-
Inmovilizaron al hombre, lograron calmarlo, le hicieron oler un poco de perfume que alcanzó una vieja, con un frasco que sacó de la cartera y poco a poco, se fue normalizando todo...
Fabeiro no salía de su estupor:- Pero y qué pasó que al hombre le dio esa pataleta?...Sufre de "pilesia" o qué?....
Y contestó el primer paisano:- No si asustó de mí el hombre don Jesús....No ve que como empezó a yover yo mi acosté adentro del cajón y me tapé con la tapa pa no mojarme porque no tráia el poncho....Gué y por ayá cuando vide que l´agua no hacía ruido arriba e la tapa, la juí corriendo dispacio, vide que venía ese paisano y le pregunté, pero nunca pensé que s´iba´tacar desa manera: - PARÓ DE YOVER, DON?....
Gué y no ha de crer usté que al hombre le da la cascarria y quería tirarse pa abajo......Pero deje quieto....
Levantaron la tapa caída en el medio de la ruta, la retornaron al lugar de origen y poco después, calma mediante y nervios aplacados, don Jesús Fabeiro, siguió con destino a la Charqueada.-

(Escuchado a Dalmiro Rodríguez Britos).-

Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 11 de agosto del 2018.-
"UN TARARIRO COMO MIAREVALITO"......
Foto de los hermanos italianos: Scarano-Ramagli.-
A la izquierda : Nicolás (que era sastre), José (retratista y fotógrafo) y Miguel (que también era fotógrafo).-
Nicolás Scarano Ramagli, casado con la francesa Sara Thevenet (que había sido artista de un circo) llegaron a "El Parao", ya con algunos de sus hijos, el día 23 de octubre de 1895.-
Los tres hermanos Scarano, habían llegado adolescentes al Uruguay y procedían de aquella lejana Potenza, en el Sur de Italia, que también nutrió al caserío de "El Parao" con las llegadas de: Bonelli y su esposa, Padula y familia, Pucciarelli, Gonzatti, Fattarini, Marolto, Ducatelli, etc. etc.
Nicolás, que según el Dr. Bolívar Ledesma, venía desde "Polanco" (Lavalleja) compró a José Fernández Vergara, un predio, que estaba ubicado en la esquina de las calles : Francisco Tajes y Bernardo Berro (donde hoy reside "El Negro" Zuluaga con su familia).-
Posteriormente, allá por el año 1900, su hermano José se radicó como fotógrafo y retratista en el caserío y adquirió el terreno en la esquina de las calles Suárez y Jacinto Ruiz (donde hoy, vive Sarita Scarano de Miraballes); pero, en 1901, José decidió irse para la ciudad de Trinidad (Flores) y le vendió a Nicolás, ese terreno.-
Ahí, se levantó la sastrería "La Vencedora" en un rancho techado de paja, donde crecieron los Scarano-Thevenet, en compañía de "Machurita" García y contigua a ella, hubo a partir de 1905, una cancha de pelota de mano, donde el mismo italiano servía como "apuntador" de los partidos que se disputaban.-
Eran los tiempos del Vergara aldeano, cuando Cosme Araújo (hermano de Eladio- el taxista-) que era Guardia Civil, pasaba en recorrida a las cuatro de la tarde y si veía que la calle estaba tranquila y que no andaban superiores en la vuelta, entraba para la sastrería, se sentaba, "cruzaba la pata" y tomaba varios mates amargos con el viejo italiano y con sus hijos.-
Quedaron muchas anécdotas de don Nicolás y de sus entreveros idiomáticos que al final terminaban emergiendo en una extraña mezcla del castellano con el italiano, que más de las veces había que descifrar el pensamiento y/o las palabras.-
La gente de la época lo apreciaban mucho, tanto a él como a doña Sara, la esposa y le buscaban la boca de gusto, porque el italiano viejo, era blanco-herrerista, no lo quería ni un poquito a don "Pepe" Batlle y cuando su temperamento encendía la pólvora y explotaba, cerraba su puño derecho, fruncía el ceño y recitaba una sexteta que decía:
"Ariba blancos, ariba
Mondevedeo nos espera,
qui flamea el bandera,
azur de nossa independencia
saquen ya, de la Prosedencia
a ese boracho calavera " .....
Indudablemente que en sus constantes enojos políticos, se refería a don "Pepe" Batlle y por añadidura no se llevaba nada bien con el Comisario José Muiño, que en Vergara, obraba a pesar del uniforme "como un embajador del batllismo" y mucho menos después del lío suscitado en el interior de la Comisaría, en el año 1913, donde "Gabrielito" Guerra le tiró dos tiros a Luis Padula. Uno de ellos impactó en la pierna izquierda del Guardia Civil Julio Carballo y el otro tiro, en el brazo derecho, de don Nicolás....
Cuentan también que el italiano, sabía "benzer" "para el ojeo y para el empacho" (dones que heredó su hijo "Minguito", nuestro querido vecino de barrio, que muchas veces me "benzió" de "empacho"), que le gustaba el fútbol (sus hijos fueron buenos jugadores del Vergarense FC), el carnaval (sus hijos crearon la Murga "Los Gorriones") y por supuesto, le gustaba la pesca en el arroyo Parao.-
Sobrevivió varios años a la muerte de su esposa y falleció en la década de 1940, nonagenario como su coterráneo Francisco Padula, con quien eran íntimos amigos, rodeado del cariño de sus hijos y de algunos de los tantos nietos que llegó a tener.-
Una vez, contó Luis Alberto Scarano Ramagli, el inolvidable "Chiche" (nieto paterno de don Nicolás) en el comercio de mi padre, que un día de esos el viejo "tano" conversaba con un amigo, mientras cosía una prenda de vestir y entre mate y mate, le contó:- Saba que antiyer fui arroyo y pesqué un tarariro ?....
- Ah sí, don Nicolás?
- Si señore...comu la oye....un semejanto tarariro....
- Ah mire usted !- dijo el otro expresando una indisimulada exclamación....
- Así qué era grande la tararira, don Nicolás?
- Si señore...Grande, grande el tarariro.....Tenía tomaño de mijo Larevalito... (En realidad el hijo se llamaba: Arévalo).....
El otro, no se pudo aguantar y atinando a palabras respetuosas que no fueran a ofender al anciano, le dijo:
- No don Nicolás...Disculpe....Pero una tararira del tamaño de Arévalo.....Capaz que nooo.....
Y el viejo, un rayo de ligero como era, le aclaró de inmediato:
- Calla boca nu e mintira.....Miarevalito tenía un meso (un mes)....
Y para afirmar lo que estaba diciendo corroboró además de la palabra, abriendo los brazos y las manos:- Era asín de chocototito !....
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 11 de agosto del 2018.-

domingo, 5 de agosto de 2018


"EL GENERAL RIVERA, HA MUERTO !"...
Una  escena poco conocida y que recrea la muerte del General Fructuoso Rivera, el día 13 de enero de 1854, en el rancho de Bartolomé Silva “Bartolo”. a orillas del arroyo Conventos (Cerro Largo) y a escasa distancia de la "Villa de Melo".-
El hombre barbado que se encuentra a la derecha del dibujo, era el Coronel Brígido Silveira (caudillo colorado del Departamento de Lavalleja) que estaba asignado por el General Flores, con un grupo de militares "de línea" a custodiar al General Rivera.-
El que aparece sentado al costado de Silveira, era Andrés Vega que oficiaba como secretario del General y a los pies de la cama del fallecido, la figura barbada y de poncho negro, era el Comandante Manuel De Brun Carabajal “Manduca” (otro legendario caudillo, de la zona de Lavalleja) y quien de acuerdo a su jerarquía, era el segundo al mando de la fuerza militar que acompañaba a Brígido Silveira.-
Sentado a la derecha de Carabajal, está el Coronel Camilo Vega, hombre que siempre estuvo muy cercano a su general y parado a la izquierda de "Manduca" saco negro y brazos cruzados está el médico andaluz Dr. Luis María Navarrete Romero, quien en 1854 ejercía como “Médico de Policía” en la “Villa de Melo”.-
El muchacho de pelo ensortijado y rasgos morenos que viste chiripá, botas de potro y espuelas con grandes "lloronas", era: Faustino Reynoso, uno de los tantos “guayaquíes” que siempre acompañaron al caudillo.-
Es de rigor acotar, que esta escena fue dibujada siguiendo los minuciosos detalles que describió el periodista, historiador y político uruguayo: Telmo Manacorda, en su obra del año 1933: “FRUCTUOSO RIVERA. EL PERPETUO DEFENSOR DE LA REPÚBLICA ORIENTAL”.-
General Fructuoso Rivera.-

Para ordenar estas líneas es necesario hacer constar, que el General Rivera, había ingresado a territorio oriental, el día 10 de noviembre de 1853 procedente de Yaguarón donde se hallaba alojado transitoriamente- según la tradición oral en una casona donde hoy se levanta el "Hotel Siñuelo"- (venía en viaje desde Río de Janeiro, a caballo y con dilatadas etapas previas) vadeó el río  por el “Paso de las Piedras” (no muy lejos de la hoy ciudad de Río Branco-Cerro Largo) y se puso bajo el amparo de unos 50 militares, “ una pieza de bronce” (vale decir un cañón) que comandaba el Coronel Brígido Silveira y que ya de antemano lo esperaban, para ejercer su sólida custodia.-
Mientras se desplazaba por territorio brasilero, lo acompañaron soldados del imperio de Don Pedro II, algunos orientales y unitarios argentinos que habían peleado en la batalla de “Monte Caseros” donde fue derrotado Juan Manuel de Rosas.-
Coronel Nicasio Borges.-
Según los historiadores orientales, el General Rivera, pasó el Tacuarí, el arroyo Sarandí de Barcelo, se volcó hacia las faldas del Cerro Largo y se fue buscando la “Posta de Mena” en las “Puntas del Avestruz” (hoy, Quinta Sección del Departamento de Treinta y Tres) donde confraterniza con el General Anacleto Medina y la gente de su División.-
Es lógico,  que ese periplo junto al escuadrón de Silveira, le insumió un derrotero más extenso donde llegó hasta Durazno, no quiso seguir hasta Montevideo y retornó una y otra vez a la zona de Cerro Largo, según la tradición oral recorriendo lugares puntuales como: las “Puntas del arroyo del Oro”, “El Leoncho” y “La Azotea de Ramírez” (hoy, Departamento de Treinta y Tres) llegando a acampar unos días junto al regimiento del Coronel Nicasio Borges (nacido en Santa Cruz de Tenerife- España- abuelo del escritor argentino Jorge Luis Borges) y al servicio de las fuerzas coloradas.-
No es novedad que el caudillo oriental sabía que había contraído tuberculosis pulmonar mientras había estado preso en rigurosas condiciones en la “Fortaleza de Santa Cruz” en Río de Janeiro, a solicitud del Gobierno de la Defensa de Montevideo y por intrigas del Dr. Andrés Lamas, entre los meses de febrero de 1851 hasta febrero de 1852 , incluso tras ser puesto en libertad, estuvo internado en un hospital de Río, con ahogos, pérdida de conocimiento y vómitos de sangre, siendo atendido por el Dr. Pablo Cándido y otras veces por los Dres. Geraldo y Barbosa.-
Tampoco es novedad que durante su estadía en la campaña oriental, vivaqueando sin rumbo, luego del 10 de noviembre de 1853, Rivera, buscaba afanosamente crear una insurrección entre los blancos (eso lo documentan sus últimas cartas) e incluso en las “Puntas de Tupambaé” estuvo a punto de chocar con la División Cerro Largo, que comandaba el Coronel blanco Dionisio Coronel Muniz y que fue neutralizado sin llegar al combate, por el escuadrón de  Medina, que como Nicasio Borges, recorrían la tierra oriental con el fin de aplacar probables brotes de guerra….

Foto de los calabozos de la "Fortaleza de Santa Cruz" (Río de Janeiro- Brasil)
-Enviada por el colega historiador Giovanni Mesquita-
La República vivía los tiempos de un triunvirato de gobierno, que ya no era tal, dado que el General Juan Antonio Lavalleja uno de sus integrantes, junto a los Generales Venancio Flores y Fructuoso Rivera, había fallecido en Montevideo el día 22 de octubre de 1853 a causa de un infarto de miocardio.-

Mientras las cartas del General Melchor Pacheco y Obes, le pedían encarecidamente a Rivera que retornara de una vez por todas a Montevideo, para asumir su rol de triunviro junto a Flores, éste, seguía con el tema de la insurrección de los blancos y según se dice, haciéndose atender por Bartolo Silva, quien era uno de los tantos expertos en las “curas con agua fría”,  tan de moda en esa época.-
No se escatima tampoco decir que el General además de tener una amistad fluida con Bartolo, era amante de una hermana del mismo, que se llamaba María del Carmen (según el Dr. Luis Bonavita) o María Rosa Silva (según otros historiadores) y que fruto de ese amor a escondidas, habían nacido en Cerro Largo, los mellizos: Cayetano y Fructuoso.-
También es cierto que a su influjo y durante su Presidencia, un día 30 de setiembre de 1833, el Coronel Servando Gómez (hijo de crianza de Rivera y que después se pasó sin miramientos para los blancos) había dado inicio a la "Villa de San Servando", sobre el río Yaguarón, la que por motivos económicos y poblacionales, feneció a principios del año 1851, cuando su vecino y contemporáneo: "Pueblo Arredondo" (hoy, ciudad de Río Branco) comenzó a catapultarse con majestuoso poder comercial.-
 Lo cierto es que el General Rivera se sentía desfallecer, cada vez estaba más débil y en la tardecita del día 11 de enero de 1854, pasó con su séquito por la “Villa de Melo” sin detener la marcha y desmontó casi sin aire, debajo de la enramada del rancho de Bartolo.-
Eligió sentarse al aire libre. Fue trasladado para debajo de uno de los tantos árboles que rodeaban la finca constituida además por un galpón a la izquierda, con una cocina de media agua y con otro rancho abierto adelante y así que le arrimaron un banco de ceibo, se sentó casi ahogado, pero, dando la espalda para la cercana villa.-
Es que el General, no era ni cerca de bien visto por los pobladores de Melo, donde era recordado por sus sitios "a sangre y fuego" en 1844 y 1845 (contra el cantón militar que mandaba Dionisio Coronel, con su segundo Juan Rosas “El Rubio-Negro”) y además, pendía del recuerdo, la famosa “estaqueada” que durante uno de los sitios, le había mandado propinar al Escribano José Nicasio Guerrero (hombre de prestigio en la zona) y que a raíz de ese castigo, el profesional, quedaría de por vida, con serios problemas motrices para desplazarse.-

Coronel Dionisio Coronel Muniz.-
Perseguidor implacable del General Rivera.-
Alojado en el rancho de adobe y quincha de totora, el enfermo intentó dictar unos apuntes a su secretario Andrés Vega, pero se fatigó y dejó para hacerlo al día siguiente.-
El 12 de enero la situación permaneció incambiada a pesar de una mejoría breve durante la mañana. Próximo a la hora 14, les señaló un baúl a sus más próximos y les dijo: - “Ese baúl, si muero, se encargarán ustedes de entregarlo al Gobierno. En él, se encierran todos los actos de mi vida pública, y en ellos encontrarán mis enemigos documentos que prueban que jamás he dejado de servir a mi patria”.-
Después, entró en un coma casi irreversible….
Allí estaban: los Comandantes Carabajal, Pantaleón Illescas y Camilo Vega, el Mayor Francisco Gadea, el Capitán Julio Borches, el secretario Andrés Vega, el Sargento Pedro Onetti y el muchacho de nombre Faustino; mientras el Coronel Brígido Silveira en persona había ido hasta la “Villa de Melo” a buscar algún médico.-
Regresó de noche, con el Dr. Luis Navarrete, acompañado de los practicantes Juan Fernández y Francisco Mestre, pero, ya no había nada que hacer. Solo, esperar el desenlace fatal….

Dr. Luis María Navarrete Romero.-
General argentino y unitario
 Juan Madariaga.-
Extrañamente a la hora 05:00 del día 13 de enero, Rivera, se despertó, balbuceó con lucidez la hora, dijo que sentía mejor y “que a las ocho haremos esos apuntes, algunos de ellos servirán para la felicidad de mi patria”….
Casualmente a esa misma hora desmontó bajo la enramada del rancho, el General argentino y unitario Juan Madariaga, quien avisado de la gravedad que experimentaba Rivera, llegó “reventando caballos” y logró estar una hora y diez minutos, junto al lecho de muerte de su amigo.-
Tras hundirse en un pronunciado letargo a la hora 6 y 10 de la mañana, expiró y el Dr.  Navarrete, al respecto, certificó: “Hemotisis (sic) consecuente de pleuronemonía con gastro hepatisis e hipertrofia del corazón”…..
De inmediato el Coronel Silveira, salió al exterior del rancho y ordenó, que cada cuarto de hora, se hiciera un disparo de cañón, a la vez que dispuso de dos hombres, para que se trasladaran de apuro a caballo, a Montevideo con el siguiente parte: “Exmo. Señor General de la Campaña: Don Venancio Flores: Hoy, a la 6 y 10 minutos de la mañana, dejó de existir el señor Brigadier General, primer miembro del Gobierno de la República don Fructuoso Rivera, bajo las órdenes inmediatas de quién me hallaba; y estando las fuerzas que tengo el honor de mandar, a disposición del Gobierno, me dirijo a V.E. para que disponga de ellas, ordenándome lo que tenga que hacer a fin de llenar mi deber. Conventos, 13 de enero de 1854. (Firmado) Brígido Silveira”.-

                                     EL TRASLADO DEL CUERPO A LA CAPITAL….
  
No esperó más órdenes Brígido Silveira y por su cuenta, inició las maniobras para el traslado del cuerpo a Montevideo.-
Mandó a sus hombres que consiguieran una gran caja de hojalata, la llenaron con caña blanca y luego introdujeron el cuerpo desnudo, taponaron todo escape con algodón y después, pusieron la misma, dentro de otra caja de madera, que se cerró, herméticamente.-
Consiguieron toda la tela posible de coco negro, colocaron el "improvisado ataúd" en un carruaje que consiguieron con la Sra. Justa Blanco Melgarejo de Puente (esposa de Epifanio Puente y sobrina del Coronel Luciano Blanco- oficial de confianza de Rivera-) lo cubrieron de negro y el Coronel Silveira, dispuso que toda la tropa portara luto y designó a seis lanceros, de custodia de honor (dos abriendo la marcha y cuatro más atrás, a ambos lados del carruaje).-
Así se pusieron en marcha hacia Montevideo, bajo el comando de “Manduca” Carabajal y en la mañana del día 17 de enero de 1854, sobre un gajo del arroyo Mansavillagra (Departamento de Florida), se encontraron a su vez con otro carruaje que procedente de Montevideo, traía a los Coroneles Santiago Labandera (medio yerno del fallecido) y Manuel Freire (uno de los 33 Orientales) conjuntamente con el Dr. Enrique Muñoz y doña Bernardina Fragoso de Rivera, quien había sido enterada de que su esposo estaba en cama, pero desconocía la gravedad del mismo y su posterior fallecimiento.-
Al ver acercarse aquel carruaje tapado de negro, con los lanceros escoltando su marcha, dos oficiales detrás (“ Manduca” Carabajal y Camilo Vega) y 30 hombres más, de la tropa asignada a la custodia del General, doña Bernardina, no tuvo dudas de que aquel vehículo conducía un muerto.-
Y sus dudas se aventaron totalmente, cuando al acercarse el mismo, el oficial que mandaba el cortejo, profirió un grito: - EL GENERAL RIVERA, HA MUERTO !....
Comandante "Manduca" Carabajal.-
La última vez que doña Bernardina había visto con vida a su esposo había sido en Yaguarón, donde él había estado en cama con los empujes propios de la enfermedad, aunque luego se había repuesto y había vuelto otra vez a montar a caballo.-
Entonces ella se dirigió hacia Montevideo, a los efectos de preparar la casa, para el pronto retorno del esposo.-
Ello, no pudo ser.-
Descansaron viajeros y caballos todo día 17 de enero y el día 18, en horas de la mañana arrancaron a trote parejo rumbo a Montevideo.-
En la tardecita del 19 de enero, hicieron su ingreso en la capital y el cuerpo fue velado en la Iglesia San Agustín de la Unión, la misma donde tiempo después fue depositado el cuerpo del General Manuel Oribe.-
Gracias al cuidado dispuesto en Cerro Largo, por el Coronel Silveira, el cadáver se conservó sin descomponerse a pesar del intenso y sofocante calor.-
A las 7 de la mañana del día 20, el cortejo fúnebre partió de la Iglesia de San Agustín, escoltado por la fuerza militar que venía de Cerro Largo hacia el centro de la ciudad y al llegar frente a la Plaza Cagancha se les unió otra fuerza militar al mando del General César Díaz.-
Así llegaron a la casa de la calle Rincón (propiedad del General Rivera) próximo a la hora 11, donde se encontraban el Dr. Francisco Araucho, el General Venancio Flores y el General José María Paz ("El Manco Paz").-
Luego de los discursos de rigor el poeta Francisco Acuña de Figueroa, improvisó una poesía y terminada la parte protocolar, cargaron el féretro a pulso: los Generales Anacleto Medina y José María Paz, luego el Jefe de la Armada Argentina Almirante José Muratore y los Coroneles: Manuel Freire, Velazco, Possolo, Acosta, Espinosa, Dupui, Tajes y Labandera (que era casado con Concepción, hija adoptiva del General Rivera).-

Coronel Santiago Labandera.-
(Casado con una hija adoptiva
del General Rivera)

Al arribar a la Catedral Metropolitana, fue depositado en un sepulcro, abierto al costado de donde ya descansaba su compadre, amigo y enemigo varias veces, el General Juan Antonio Lavalleja, otro de los forjadores de esta nación.-
Anda una leyenda circulando entre el claro-oscuro de los tiempos, que dice que indios guaraníes que constituían la fuerza militar que custodiaba a Rivera, durante el viaje a Montevideo, bebieron de la caña blanca que cubría el cuerpo, buscando según sus ritos ancestrales "adquirir los poderes que el finado, había tenido en vida"....
Lo que sí no es leyenda, es que al frente del Gobierno quiérase o no, quedó el General Venancio Flores, un militar colorado, que había sido lugarteniente de Rivera, que se escapó por un pelo que lo degollaran en la "Batalla de India Muerta" el 27 de marzo de 1845 y que además de haberse convertido en dictador, optó por el servilismo y se volvió  aliado militar de Argentina y de Brasil, poniendo en juego en forma perversa y categórica, la soberanía de la Patria.-
(Fuente: Internet además de los libros: “MANSAVILLAGRA- CRÓNICA HISTÓRICA DEL PAGO”- Edición año 1969- del historiador Alcides Olivera y “FRUCTUOSO RIVERA- EL PERPETUO DEFENSOR DE LA REPÚBLICA ORIENTAL- Edición año 1933- del historiador y político Telmo Manacorda).-
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 5 de agosto del 2018.-

Actualmente, el rancho de Bartolo Silva, reconstruido a orillas del arroyo Conventos.-
"Parque Rivera" de la ciudad de Melo (Cerro Largo).-