lunes, 2 de enero de 2017

             "INDEPENDENCIA O MUERTE"....
  LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA ORIENTAL
Hoy, hace 152 años que moría fusilado en Paysandú, el General Jose María Leandro Gómez Calvo, quien había nacido un 13 de marzo de 1811 a pocos metros de la Catedral Metropolitana de la ciudad de Montevideo y que fue conocido históricamente por el "General Leandro Gómez".-
Su epopeya guerrera, su tenaz, sacrificada y valiente "Defensa de Paysandú", han sido una y muchas veces difundidas a lo largo de varios años, escrita por autores blancos y colorados (como por ejemplo, don Pedro Leandro Ipuche) y emulada por políticos frenteamplistas y  de la Unión Popular (como por ejemplo, el Maestro Gonzalo Abella).-
Pero es bueno decirlo y reiterarlo, para que sepan las nuevas generaciones de orientales, que este hombre que fue comerciante en su juventud, se inició junto al General Manuel Oribe (a quien había conocido en la Argentina), como Ayudante Mayor, cuando el "Sitio de Montevideo" en la Guerra Grande y luego por mandato superior, le fueron encargadas: la dirección de la “Aduana del Buceo” y algunas misiones confidenciales, de lo cual se induce que el General Oribe, sabía de sobra, con quien estaba tratando.-
Fue además: un blanco convencido; un masón (que llegó al Grado 33); un gran "artiguista" (incluso de su propio bolsillo adquirió en 1842 la espada que la Provincia de Córdoba- Argentina- le había regalado al Prócer en 1815 y posteriormente, la ofreció en forma generosa junto a una carta, al gobierno de 1853); un militar consecuente y disciplinado; un hombre honesto, ilustrado, de probado temple y valor, con dotes naturales de líder, pero por sobre todas las cosas, un PATRIOTA- con mayúscula-, del cual nos debemos sentir orgullosos TODOS los orientales de buena fe, exentos de divisas y de credos políticos.-
Resistió desde el 2 diciembre de 1864 hasta el 2 de enero de 1865, la "Heroica Paysandú", con una guarnición militar, donde se encontraban argentinos como: el federalista Rafael Hernández, hermano del poeta José Hernández y el Coronel Lucas Píriz – el segundo al mando, muerto durante el sitio- entre otros más y brasileros, como los Coroneles: Tristán Azambuya- muerto durante el sitio- y Atanasildo Saldanha (que hallándose prisionero de la guarnición, fue quien portó el segundo y último mensaje para el campo sitiador, donde se pedía una tregua para enterrar a los muertos y atender a los heridos, lo que fue denegado, con las consecuencias ya conocidas).-
Recordemos, que el primer mensaje se le había confiado al prisionero colorado Felipe Dionisio Arroyo Leguisamo (que tenía el grado de Teniente Coronel y venía entre las fuerzas de Flores) quien faltando a la tarea encomendada y a su palabra de honor, no regresó más a la plaza sitiada de Paysandú.-
Los fieles y abnegados soldados de Gómez, oscilaban entre 800 y 1000 hombres de combate. Con cañones "pasados de moda" que hasta piedras llegaron a disparar por falta de municiones, lanzas de filos aguzados y fusiles obsoletos (que en los últimos días de la Defensa tenían que ponerles fósforos para que pudieran accionarse y cumplir con su cometido).......
Los rodeaban y atacaban fuerzas coloradas del General Venancio Flores (del cual se cuenta que llevaba 400 banderolas para lanzas, hechas de madrás, con la cruz de la Iglesia Católica, confeccionada en cinta hilara punzó) coaligadas con las del unitario argentino General Bartolomé Mitre y las del Almirante brasileño "Barón de Tamandaré", quien con sus cañones castigaba la ciudad sitiada, desde los barcos de guerra surtos en el puerto de Paysandú.-
Comenzaron con 3.500 hombres de pelea y llegaron a contabilizar unos 20.000 que constituían la fuerza de ataque, donde no faltaron los jefes y estancieros brasileros Mena Barreto y Antônio de Sousa Netto y un joven soldado del ejército “de línea” colorado, que luego daría que hablar como: el Coronel Lorenzo Latorre. Nos les faltaron ni Bandas de Música, ni vistosos uniformes, ni balas a granel.....
Un dos de enero de 1865, HOY, hace 152 años, Paysandú caía bajo el poder siniestro y artero de los invasores (en especial del General colorado José Gregorio Suárez- “Goyo Geta” o “Goyo Sangre” (mote impuesto por el Dr. Carlos María Ramírez, a raíz de la “Batalla del Sauce”, el 25 de diciembre de 1870), quien con el guiño malicioso del General Flores y la frase: “Quítelos de mi presencia, carajo! Páselos al fondo y cumpla con su deber!”, autorizó de hecho, al Comandante Francisco “Pancho” Belén y éste, a sus subordinados, a fusilar sin juicio previo, en la quinta de la casa del brasilero Maximiano Ribero, a Leandro Gómez, a Juan María Braga, a Eduviges Acuña y a Federico Fernández (un artillero colorado, que por voluntad propia se había puesto al servicio de los blancos); mientras que les perdonaron la vida a : Belisario Estomba y al joven Atanasio Ribero.-
No quedan dudas para la historia nacional, que la venganza por “La Hecatombe de Quinteros”, el conflicto con la Iglesia Católica y por ende, el choque frontal contra la Masonería Uruguaya, fueron motivos no menores por los cuales Venancio Flores, inició su “Cruzada Libertadora” (19 de abril de 1863), enarboló su bandera de guerra, reunió colorados y mercenarios y encendió la llama de su propia revolución.-
Ya lo había demostrado el día 4 de agosto de 1864, cuando tras rendir a la guarnición militar de Florida, mandó fusilar sin miramientos, al Sargento Mayor Jacinto Párraga (que era masón) y a los oficiales: Dámaso Silva, José Bosch, Gregorio Ibarra y Manuel Sotelo, entre otros más.-
Se salvó el Coronel José Gabriel Palomeque, quien al frente de su guarnición de Salto, juró en primera instancia, morir peleando y a último momento, abdicó del juramento, se rindió con sus hombres y salió con varios de ellos, para Concordia (Argentina) envuelto en el Pabellón Nacional. Luego de unos días, se trasladó a Montevideo, solicitando al gobierno, ser puesto ante un Consejo de Guerra.-
Este hecho, al ser conocido por Leandro Gómez, enardeció aun más su fibra patriótica y escribió:….”el puñado de valientes que lo defendía ha sido traicionado indudablemente. Allí dejé a mi salida para esta ciudad un Jefe (se refería a Palomeque) que responderá de su conducta”…..
En Paysandú, “los vencedores”, tampoco perdieron la oportunidad de incendiar y saquear propiedades que sus moradores habían dejado abandonadas. De degollar vilmente, a heridos que se encontraban en el “Hospital de Sangre”, bajo el cuidado del Dr. Vicente Mongrell (también afiliado a la masonería) con su mujer y otras más, esposas de combatientes, que ejercían tareas de enfermeras. De dejar adosado a un muro y calado por un bayoneta al etíope Jerónimo Calderón. De “quintar” prisioneros como en el tiempo de los romanos o de hacerlos servir a la fuerza, en el ejército colorado, donde muchos de ellos tuvieron que ir a pelear obligados, en la célebre y triste infamia de “La Guerra de la Triple Alianza”.-
Familias de Paysandú, en la "Isla de la Caridad".-

Mientras ocurría todo esto, el General unitario Justo José de Urquiza (otro masón más), miraba de "brazos cruzados" desde su Palacio San José (Entre Ríos-Argentina) llamándose "neutral" ante el martirio diario de los defensores de Paysandú y ante las familias que se refugiaban en la “Isla de la Caridad” que miraban impávidas el bombardeo; pero por otro lado les vendía insumos y caballadas a los invasores de Flores y de Mitre por el solo hecho de ver crecer su prestigio y su fortuna personal.....
Casi al final del sitio, cuando Paysandú “convertido en ruinas” ya no se entregaba y sus defensores peleaban hasta la última gota de sangre, se animó a mandar a uno de sus hijos para ver las condiciones en las cuales se encontraba Leandro Gómez, que se podía hacer por él y en ese caso tratar de evacuar a Emilio Raña (masón, también), herido en el vientre y quien tras negarse al ofrecimiento de Urquiza, falleció dos días después de la entrega de la plaza sitiada, alojado en alguna de las viviendas que aun se mantenía en pie..... 
El gobierno uruguayo del Presidente Atanasio Aguirre, había enviado refuerzos al mando del General argentino Juan Sáa ("Lanza Seca") para tratar de socorrer a Leandro Gómez, pero estos fueron dispersados en los montes del Río Negro por el caudillo colorado de Soriano, Coronel Máximo Pérez.-
En fin, muchas perlas quedan y quedarán para siempre, en la historia de la "Defensa de Paysandú", del "Martirio de Leandro Gómez", donde lucharon como una sola persona: Militares "de línea", Guardias Nacionales, Vecinos de la localidad, Mujeres y Niños "de doce años" (muchos de ellos entregaron sus pequeñas vidas, bajo el infame cañoneo de los invasores).-
El día 26 de diciembre de 1864, con la plaza sitiada y bajo una siembra de plomo y de muerte, Leandro Gómez había escrito, con la mente lúcida y el pulso enhiesto:” Pelearemos contra los brasileños y contra Flores y si nos toca morir, aquí moriremos por la independencia de la patria”….
Por eso no hay que olvidar hermanos y hermanas orientales, que más que por la Divisa Blanca, por el coraje de no ver una Patria traicionada y por el honor del Pabellón Nacional, el General Gómez y los "leones" que tenía a su mando, lucharon en forma denodada y sin dar un paso atrás, por la defensa del ideal, digno, luminoso y sagrado que constituye, la SOBERANÍA DE NUESTRA PATRIA ORIENTAL !!!..... 
HONOR Y GLORIA A LOS CAÍDOS EN LA "DEFENSA DE PAYSANDÚ"....
La historia jamás los olvidará!!!!

(Fuente: Apuntes de Internet; Diario de Orlando Ribero; Conceptos del Profesor Washington Lockart y “Sangre y Barro” del Profesor Leonardo Borges)
Texto: Jorge Muniz.-

Vergara, 2 de enero del 2017.-




Coronel Lucas Píriz
(Argentino y Segundo Jefe de la Guarnición
de Paysandú. Era Masón.-)
Comandante Emilio Raña
(Falleció después del "Sitio de Paysandú". Había sido
herido en el vientre. Era Masón).-
Capitán Adolfo Areta
(Defensor de Paysandú- Sobrevivió al Sitio)

Comandante Pedro Ribero
(Jefe Político y de Policía de Paysandú, muerto
durante el Sitio. Era Masón).-
Dr. Vicente Mongrell
(Médico catalán del "Sitio de Paysandú". Era Masón
y fue respetado por las fuerzas invasoras. Se le nombró
 Coronel del Ejército y él fue quien rescató los restos del General Gómez).-
Cura Domingo Ereño
(Fue quien conservó escondidos los restos de Leandro Gómez,
en algún lugar de Entre Ríos - Argentina- Era Masón.-

General Venancio Flores Barrios.-

Joaquim Marques de Lisboa
"O Barâo de Tamandaré"- Masón-
Lugar donde fue fusilado el General Leandro Gómez y los demás compañeros.-
Coronel Tristán Azambuya
(Brasileño al servicio de la guarnición de Paysandú- Era Masón-)
Teniente Coronel Juan María Braga
(Fusilado junto a Leandro Gómez. Estaba afiliado
a la Masonería).-
Orlando Ribero.-
(Defensor de Paysandú que logró sobrevivir
y escribió un relato acerca del asedio sufrido. Era Masón).-
Capitán Federico Aberastury
(Logró sobrevivir al Sitio y escribió un relato acerca del mismo.
Era Masón).-

Rafael Pons Etcheverry
(Sobrevivió al "Martirio de Paysandú" y murió
el 17 de marzo de 1897, peleando junto a los blancos
en la batalla de "Tres Árboles" (Dpto. de Río Negro).-
Sargento Mayor Jacinto Párraga
(Jefe de la Guarnición de Florida que en 1864, tras ser tomada la misma
luego de intenso combate, murió fusilado, por orden del General
Venancio Flores. También estaba afiliado a la Masonería).-









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