miércoles, 16 de noviembre de 2016

 LAS TIERRAS DE BRUNO MUÑOZ

El día 22 de diciembre de 1778, el Capitán de Milicias del Rey de España, don Bruno Muñoz Gutiérrez, a su vez Cabildante y vecino de San Felipe y Santiago de Montevideo, adquirió en Buenos Aires, “una exorbitante cantidad de tierras…yermas y despobladas”.-
Las mismas, comprendían: todo el Departamento de Treinta y Tres, gran parte del Departamento de Cerro Largo y la zona norte del Departamento de Lavalleja.-
Dicho señor, había nacido en Andalucía (Reino de España) en el año 1726 aproximadamente y era hijo de los esposos Francisco Muñoz Urenes y María Gutiérrez Marmolejo.-
A pesar de que al embarcar su destino de andariego era otro, descendió en el Puerto de Montevideo y decidió afincarse en la progresiva urbe. Tenía 26 años de edad.-
Pronto se vio agraciado con una chacra que le otorgó el Gobernador Joaquín del Pino en el paraje “Las Brujas” (Departamento de Canelones) y el día 25 de mayo de 1752, casó en la Catedral de Montevideo, con la Sra. Agustina Josefa de Almeida, hija de pobladores canarios.-
Radicado en la esquina de las actuales calles Piedras y Juan Carlos Gómez, su aureola de hombre inteligente y emprendedor, comenzó en ascenso, forjándose su propia cultura a la vez que sus pares, le demostraban respeto y consideración.-
En 1761, se inició en la compañía de vecinos, que comandaba el Capitán Juan Antonio Artigas y posteriormente, obtuvo más suertes de campos a su favor, integró el Cabildo de Montevideo y con grado de Capitán comandó la primer Compañía de Milicias Urbanas de Infantería que se creó en Montevideo.-
Creció su prestigio como tal, comenzó a tener amistades muy influyentes y en el marco de su labor, conoció tierras de la Banda Oriental que más allá de Montevideo y Canelones, yacían olvidadas, con pajonales, montes y serranías sin pobladores a la vista y que abrigaban en sus entrañas: fieras, matreros y desertores.-
Para ello Muñoz, valiéndose de un convenio secreto y a espaldas de su amigo Melchor de Viana, en los primeros meses de 1778, se presentó en Buenos Aires (Argentina), ante el Juez Manuel Basavilvaso, que integraba la Real Hacienda y denunció los campos situados “entre los Ríos y Arroyos Godoy, Tapes, Cebollatí, Tacuarí y el Albardón o Cuchilla Grande que divide las aguas del Río de la Plata y la Laguna Miní (hoy, Merin)”, como “realengos”, solicitando autorización pertinente, para ocuparlos y poblarlos “a fin de tener con que subvenir los gastos de mi familia”…..
El 2 de mayo de 1778, se ordenó la medición y tasación de los campos, acto que realizaron, el Alférez de Milicias Fernando Martínez; el Perito y Piloto de la Real Armada Basilio Vallarino y Bermúdez y los tasadores, Lorenzo Calleros y Manuel Gordillo. Todos ellos, vecinos de Montevideo.-
Esa tarea, la finalizaron el día 18 de agosto del año 1778. Y hecho los anuncios de rigor, por el pregonero José Acosta, llevadas a cabo las diligencias de almoneda en la Sala Capitular de Buenos Aires, el día 22 de diciembre de 1778, cuando se “bajó el martillo”, el Escribano Manuel Antonio Warnes (que representaba a Muñoz), compró los campos mencionados al inicio en la suma de 2.125 pesos.  Participaron como testigos de la compra: Cayetano Olivares y Pedro Ignacio Alfavaz, actuando como Escribano Javier Conget.-
De ahí en más, serios contratiempos y muchos “dolores de cabeza” se le presentaron a Bruno Muñoz. Dado que si bien las tierras, que reitero, ocupaban todo el Departamento de Treinta y Tres, gran parte de Cerro Largo y la zona norte de Lavalleja, fueron escrituradas a su nombre el día 25 de febrero de 1780 y entregadas en Cebollatí por el Alguacil Mayor de San Felipe y Santiago de Montevideo, el día 3 de agosto de 1780, de inmediato, los herederos de Melchor de Viana (por un lado) y María Francisca de Alzáybar “La Mariscala” (por el otro lado) le entablaron un litigio, con sendos reclamos, que recién vendría a finalizar el día 12 de mayo de 1795.  O sea, quince años después de que a Muñoz, solo le quedaba el recuerdo, ya que había fallecido en Montevideo, el día 3 de abril de 1784.-
Redondeando el tema, los suelos donde se asientan la ciudad de Vergara y donde se extienden las llanuras primorosas y las serranías ariscas y desoladas que conforman el Rincón de Ramirez, a partir del día 22 de diciembre de 1780, comenzaron a tener un único dueño y ese hombre, era don  Bruno Muñoz Gutiérrez…

(Recopilación tomada en base a textos basados en documentos y escritos por Ricardo Goldaracena y el Escribano Ramón Pereira Pérez)….
Texto: Jorge Muniz.-
Vergara, 16 de noviembre del 2016.-




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