sábado, 19 de noviembre de 2016

                          



  LOS GALLOS DEL FINAO NASCENTE

Quién no conoció en Vergara, al "Tocayo" Rosas ??....
Muy difícil que alguien que nació, que vivió o que simplemente alguna vez pasó por este pago, no haya conocido o escuchado hablar de un personaje tan bueno y tan querido.-
En mis ojos y en mi pensamiento quedó grabada para siempre la impronta con su propio sello de un "gran cuentista", de un buen vecino, de un hombre honesto, respetuoso y de un amigo entrañable, que hace mucho que se nos fue!
Una vez a inicios de la década del 90, mi hermana María del Luján, tuvo la curiosidad de preguntarle:- Y a usted, por qué le dicen "Tocayo" ?.....Y él, hablando a los gritos como era su característica y gesticulando como que estaba diciendo un discurso coloquial, se le largó con todo: - Mirá gurisa...me dicen "Tocayo", porque mi abuelo se llamaba Plácido....mi padre se llamaba Plácido....y yo me llamo Plácido, también !! Igualito como ellos los dos !! Así nomás de fácil ¡
Y siguió batiendo boca:- Abuelito Plácido...fue el que fundó el Dragón. Era casao con doña Luisa Larrosa, hija de un estanciero de capital, de ahí del Rincón de Ramirez y a su vez, él, era hijo, del viejo aquel más malo que tomar agua sudando, que se llamaba Juan Rosas y que vino en bote con los Treinta y Tres Orientales....Mi padre, se llamaba Plácido Dionisio Rosas Larrosa y yo me llamo Plácido Eufrasio Rosas Larrosa......y tengo tres hermanos que llevan los nombres de los viejos que venían con los Treinta y Tres…..Uno se llama Spickerman- que vive en Río Branco-, otro Zufriategui- que es milico en Montevideo- y otro Leguizamón, que le dicen “El Loco Legui”, vive en Treinta y Tres y es casao o juntao no sé bien con una Batalla, hermana del viejo Tiburcio qu´es albañil……Y seguía metiendo boca sin parar. Y sacando parentescos y detalles que no se terminaban nunca.-
Ése, fue uno de los grandes personajes de Vergara, que como tal, lo recuerdo con mucho cariño....
Una mañana de la década de 1970, en pleno verano y cuando vivíamos en el Barrio "El Centro", donde mi padre de crianza Prudencio Antúnez, tenía un comercio de Ramos Generales, con surtidor de nafta sobre la calle Joaquín Suárez, "El Tocayo" Rosas, que vivía a media cuadra de casa (en el antiguo hotel de José Senosiain), cruzaba de bombachas de campo color gris, alpargatas negras y camisa blanca remangada para la carnicería de Florencio Martinez “El Canario”.-
Era un ritual, que lo repetía todas las mañanas y cuando iba solo, ensimismado en sus pensamientos, iba hablando para sus adentros a toda boca. Quien lo escuchaba suponía que eran dos paisanos que iban conversando y en realidad era él, solito nomás!
Esa mañana que les narro, tuvo la oportunidad de encontrarse con su primo hermano Hipólito Rosas Larrosa (alias "El Curuya"), que era un tipo sesentón, pensionista, apocadito, huraño y porfiado “como un vasco”. Cabellos blancos, voz finita, manos y pies chiquitos y siempre usaba saco y calzados grandes. Muchas veces y de puro gusto, andaba descalzo en pleno invierno…..
-          Tá frío “Curuya”?- le preguntábamos- (y a veces había menos de cero grado)….
-         _No, nos tá nada…. Si habré quebrao escarchas a pata limpia cuando trabajaba en las chacras del Arrozal “33” y duro nomás! Los otro me tomaban del pelo y me enticaban y yo cayao, ni los miraba hacía lo que tenía que hacer y de tardecita de vuelta pa los pabeyones. Igual no les hablaba una palabra en varios días. Porque yo soy así, cuando me retobo, me retobo pa buenas.-
 De veterano en Vergara, se dedicaba a carpir y limpiar veredas, quitándole las malezas.-
Y así estaba esa mañana, cuando de lejos, "El Tocayo" lo vio, agachado, con las manos pequeñas, empuñando una azada cuyo mango casi que tenía el largo de su cuerpo.....
             -Ché qué tás haciendo vos ?...Mirá que Antúnez te paga pa trabajar, no pa que tés hablando solo como loco, ni con el mango e la azada en la cintura…
Y se detuvieron los dos a conversar.....En eso estaban cuando circunstancialmente me aproximé y tras saludar, le pregunté al "Tocayo":- Es verdad "Tocayo", que desde el Arrozal "Los Ceibos", en el Rincón de Ramirez, se ve Santa Vitoria do Palmar, laguna por medio?....
Se me largó casi que por arriba:- Sí señor !! Se ve Santa Vitoria...Sí señor, es muy verdá !! Y quien le contó no fue un mentiroso...
Y ya no precisó más nada... Dijo: -Una vuelta tábamos esquilando en lo de Orozco (se refería a don Justo Orozco, el antiguo dueño de la zona) y nos levantamos de madrugada...... Pahhhh - dijo "El Curuya"...esa es grande.......-Qué vas a decir que es mentira, atrevido el diablo- se atajó "El Tocayo" y no lo dejó hablar más:- Nos levantamo de madrugada y miramo laguna por medio y se veía clarito la ciudá brasilera....Sí señor...Clarito se veía...tan clarito, que hasta escuchábamo cantar los gallos......Y por el canto, yo les dije pa los otro...sienten esos gallos qué cantan ??....Sí sentimos...bueno, pa que no digan que es mentira lo que digo y que después anden repitiendo que soy un viejo embustero, por el canto, esos son los gallos del finao Nereo Nascente. Y los otros preguntaron_- Y quién es ése viejo?....No, era, porque murió el pobrecito…Bué y era un brasilero tapao de plata que vivía del otro lao y dueño de todito esos campos de ahí del otro lao !!!.....
Sin dejarnos hablar, nos dio la espalda "El Tocayo" Rosas y salió rumbo a la carnicería del "Canario" Martinez sacudiendo la cabeza y hablando solo, a los gritos, como era su costumbre….

Texto: Jorge Muniz.-

Vergara, 19 de noviembre del 2016.-

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